martes, 11 diciembre 2018

Santiago Campos

1 Artículos
Pese a mis desesperados intentos por mantener vivo mi origen aragonés y navarro, soy ya tan de Valladolid como esa niebla que la hermana a mi 'Zaragozica' natal. Observador curioso de esta ciudad, me sorprende que la perpendicular sea una utopía en el callejero y que el dulce más valorado sea una zapatilla que se te adosa con inquina al paladar. He tomado parte en diversas plataformas, organizaciones, colectivos y cooperativas de la ciudad, convencido de que los retos a los que se enfrenta nuestra sociedad solo pueden abordarse juntos, desde lo común.

Lo que nos queda por delante

Aunque aún quedan más de ocho meses para las elecciones municipales, parece que el runrún de la maquinaria electoral comienza a escucharse en algunas...

Comunidad últimoCero

¿Olvidaste tu contraseña?

– Hazte cómplice