Participantes de la asamblea de este miércoles. Foto: L. Fraile
Participantes de la asamblea de este miércoles. Foto: L. Fraile

Desde su creación, uno de los objetivos de la Asociación Musical Pucelana ha sido el de conseguir un local habilitado en el que sus músicos puedan actuar sin miedo a los limitadores, los decibelios de más, las denuncias de los vecinos o la visita de la policía. En esta dirección se dirige una de las decisiones que sus asociados han tomado este miércoles en asamblea, que les llevará a solicitar una de las naves situadas en la Dársena del Canal de Castilla para utilizarla como sala de conciertos.

Estas naves, que pertenecen a la Confederación Hidrográfica del Duero, dependen del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y tienen unas dimensiones aproximadas de 200 m². La Asociación Musical Pucelana dispone hasta este sábado para presentar su propuesta, que entrará a concurso con el resto de iniciativas que se presenten a esta convocatoria.

La asamblea de este miércoles también ha servido para informar a sus socios del proyecto que acaban de presentar al Ayuntamiento de Valladolid dentro de su convocatoria para la concesión de subvenciones a profesionales y entidades privadas, con o sin ánimo de lucro, para el desarrollo de programas musicales de interés cultural. Su propuesta para esta convocatoria es la programación de una decena de conciertos que se realizarán con periodicidad mensual en abril, junio, octubre y noviembre, por bandas de diferentes estilos y en instalaciones municipales como la Sala Blanca del LAVA.

Los integrantes de la Asociación Musical Pucelana decidieron presentarse a esta convocatoria durante su última reunión con el Ayuntamiento de Valladolid, que se celebró a principios del pasado mes de marzo. En esa reunión también plantearon organizar un ciclo de conciertos llamado `Encerrados´, volvieron a solicitar un espacio en el que poder impartir talleres de música, plantearon el uso de escenarios como el de la Pérgola del Campo Grande y transmitieron su deseo de realizar un festival en primavera en el parque de Las Norias en el que fusionar música y deporte, tal y como anunciaron en su última asamblea.

El último punto que se ha abordado este miércoles ha sido el del balance de las mediciones que se realizaron el pasado 11 de marzo en el bar La piel del oso. Esta iniciativa, que contó con la colaboración de la banda Cañoneros y con varias técnicas de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Valladolid, volvió a poner en evidencia las dificultades técnicas que sigue habiendo en la mayoría de los bares de Valladolid para adecuar los conciertos a la normativa vigente. Los integrantes de la Asociación Musical Pucelana han acordado trasladar al Ayuntamiento una petición de hacer más mediciones en otros locales y solicitarle un listado de bares que reúnen las condiciones adecuadas para poder realizar conciertos.

Un par de horas después de su inicio, la asamblea ha finalizado con una petición de la que depende la supervivencia de la asociación: conseguir una mayor implicación de sus asociados para poder repartir todo el trabajo pendiente y pensar en nuevos proyectos. El tiempo dirá si este llamamiento obtiene la respuesta esperada.

 

No hay comentarios