Leticia Martínez, Arianna Squilloni, Cristina Camarena y Diego Moreno. Foto: Laura Fraile

Cada uno tiene sus propios criterios a la hora de publicar, su propio catálogo de escritores e ilustradores y sus vías de distribución, pero les une la misma pasión por un trabajo, el de editor, para el que no existen horarios. Arianna Squilloni, Cristina Camarena y Diego Moreno han sido los protagonistas de la última jornada del Encuentro Internacional de Ilustración Vilustrado, en el que han participado a través de una mesa redonda dinamizada por Leticia Martínez, responsable de la galería La Atómica.

La italiana Arianna Squilloni ha comenzado presentando su editorial A buen paso, en la que ha editado libros como `Buñuelos de huracán´, `Abecedario del cuerpo imaginado´ y `En qué piensa una cabeza recién cortada´. "A buen paso es una editorial pequeñita para caminantes curiosos destinada a niños, jóvenes y otras criaturas", ha explicado esta mañana esta editora, que creó este proyecto en el año 2008.

Cristina Camarena ha dado a conocer los orígenes de Kireei, una editorial que nació hace ocho años como una página web con formato de magazine desde la que mostrar lo que más les gustaba. "El primer día tuvimos 40 visitas y ahora nuestra página tiene 6.000 visitas diarias", ha explicado Cristina, quien también ha resumido la evolución de este proyecto hasta dar lugar a una revista en papel (Kireei) y un par de libros para niños: `Batiscafo´ y `Mi ciudad imaginada´.

Diego Moreno, editor de Nórdica Libros, también ha resumido la trayectoria de esta editorial, que fue fundada hace diez años a raíz de su interés por la literatura de los países nórdicos. Este proyecto, que en el año 2008 recibió el Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial, se ha especializado en los libros ilustrados, tarea que compagina desde este año con la literatura infantil.

Arianna, Cristina y Diego han compartido sus reflexiones como editores independientes. "Somos pequeños, no tenemos un colchón económico ni una estructura empresarial, pero esta independencia nos permite hacer lo que queremos, tomar nuestras propias decisiones, ir a nuestro propio ritmo y no tener presiones externas", ha destacado Cristina. Para Arianna, esta independencia es una "condición sine qua non". "Honestamente, tienes que publicar los libros que crees que son los mejores", ha dicho esta mañana, al tiempo que se mostraba agradecida de no tener que rendir cuentas a ningún departamento de marketing. "Ninguno de nuestros libros está sometido a criterios económicos. Los publico porque creo que tengo que publicarlos, como una apuesta cultural", ha dicho al respecto Diego Moreno.

Su diálogo ha derivado hacia el momento en el que decidieron montar su editorial. "Yo descubrí la literatura infantil de adulta, al venir a vivir a España", ha reconocido Arianna antes de mencionar un viaje a Irlanda en el que conoció a tres catalanes que acabaron facilitándola el acceso a este sector, al que llegó después de haber dedicado sus esfuerzos a otras tareas como la traducción de manuales de instrucciones. Cristina ha rescatado la parte romántica del oficio. "Lo hago por justicia poética. No quiero que desaparezca el papel", ha dicho. En el caso de Óscar, el origen de su proyecto tuvo mucho que ver con el intento frustrado de montar una librería.

Esta mesa redonda también ha servido para que estos tres editores desvelaran sus criterios a la hora de seleccionar a sus autores e ilustradores. "En mi caso, aproveché la experiencia previa en la web, donde habíamos reunido a ilustradores, maquetadores, redactores, diseñadores gráficos... Ya sabía con quién quería trabajar", ha reconocido Cristina. Arianna ha mencionado a autores e ilustradores como Mar Benegas e Iban Barrenetxea, a los que fichó para su editorial tras haber visto su trabajo. "Me interesa más el punto de vista que la técnica", ha comentado esta editora. Óscar ha contado que, cada semana, le llegan en torno a medio centenar de correos electrónicos de los que acaba haciendo una selección. "Lo importante es que el ilustrador presente un proyecto pensado para esa editorial", ha aconsejado.

La mesa redonda ha finalizado con una reflexión acerca de la relación que acaban estableciendo los editores con sus autores. "Mi relación es cercana. No podría trabajar con personas a las que no soporto o con las que no comparta una visión de la vida", ha reconocido Arianna. "Haga lo que haga, sea docencia, formación de emprendedores o edición, tomo como centro a la persona. Me interesa la experiencia humana y que haya una relación construida en el tiempo", ha dicho Cristina. "Ya que no nos vamos a hacer ricos, que el proceso sea bonito y gratificante para todos", ha concluido Óscar, quien ha adelantado que el año que viene su editorial iniciará una colección de teatro.

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