Alfred Crespo, autor del libro `No hay entradas. Experiencias de un aspirante a promotor´. Foto: Xavi Mercadé

Su estreno como promotor coincidió con un concierto de Mike Edison, ex-batería de The Pleasure Fuckers, al que este músico se presentó con un gorro turco y una guitarra con dos cuerdas. "Fue rana total, vinieron 25 personas. Habría sido un motivo suficiente para dejarlo", recuerda dos décadas más tarde Alfred Crespo. Sin embargo, no se rindió. En los años sucesivos, llevado por esta pasión, tuvo la oportunidad de organizar muchos más conciertos, todos ellos de rock: Jonathan Richman, Ian Hunter, Beasts of Bourbon... Toda esta experiencia acumulada merecía ser contada, así que hace un año este codirector de la revista Ruta 66 se puso manos a la obra. El resultado ha sido el libro `No hay entradas. Experiencias de un aspirante a promotor´, una obra que se presentará este viernes a las 20:30 horas de la tarde en la cafetería del Teatro Zorrilla.

El libro, según explica, es un compendio de anécdotas de un "promotor aficionado" que nunca se tomó esta tarea como un oficio. "Era el típico fan al que le gustaban bandas que nunca venían a mi ciudad, así que empecé a organizar conciertos. Cuando me quise dar cuenta, ya estaba en la vorágine de cachés, salas y hoteles", comenta Alfred.

Estructurado en una quincena de capítulos, cada uno de ellos se adentra en todo tipo de curiosidades que sólo los más cercanos a los artistas conocen. A modo de ejemplo, Alfred rescata su primera toma de contacto con Jonathan Richman,  autor de clásicos como `Vampire Girl´. "Él siempre viaja sin móvil, sin tour manager y en tren. Cuando llegó a Barcelona nos dijo que no quería dormir en un hotel, sino en la pensión más cutre posible. Le buscamos un hotel de dos estrellas y no quiso quedarse, así que le llevamos a un antro del barrio chino. Nada más entrar nos dijo: aquí sí que me quedo. Para el catering nos pidió una cabeza de ajos y un vaso de cristal. No quería agua embotellada porque decía que era malo para el océano. Llegué a preguntarme dónde estaba la cámara", relata Alfred sobre esta toma de contacto, que aparece relatada en su libro.

cartel no hay entradas

La obra `No hay entradas. Experiencias de un aspirante a promotor´ también reúne una serie de advertencias para evitar ser un "promotor-suicida". "En primer lugar hay que vigilar mucho al tour manager, que si es extranjero suele ser el más feo, el que menos liga y el que menos glamour tiene del grupo al que acompaña. Su papel es el de Pepito Grillo, parece que sólo se gana el sueldo complicando lo que debería ser fácil", comenta Alfred. Sus advertencias continúan. "Hay que tener mucho cuidado con la letra pequeña de lo que firmas y, según los personajes con los que te encuentres, con las drogas. También hay que recordar algo fundamental: que te guste mucho un grupo no significa que tenga que gustarle al resto de la humanidad, ya que puedes palmar pasta. Lo complicado de ser fan y promotor a la vez es que te ciega la pasión, pero hay que ser más analítico", aconseja.

Alfred, que ha trabajado como promotor de conciertos en salas de Barcelona como la Apolo, Razzmatazz, Bikini, Sidecar o Magic, se lamenta por los cambios que se han producido en este ámbito. "Ahora no hay sitio para los promotores independientes. Se ha llegado a un monopolio que provoca que todos los artistas con posibilidades de tocar acaben perteneciendo a una agencia grande, por lo que éstos te llegan con un caché muy inflado. Al final no te salen los números", advierte.

A pesar de las dificultades que relata, Alfred no tiene ninguna intención de desanimar a los interesados en dedicarse a este oficio. De hecho, comparte con ellos un par de consejos. "El primero es no emperrarte en traer grupos que te gustan. Hay que separar los gustos de lo que funciona. También recomiendo empezar desde abajo, si es posible después de haber conocido todos los palos del negocio: el papel del runner, de los que montan y desmontan... Hay mucho listo que te la puede colar, pero puedes evitarlo si sabes lo que vale el alquiler de una sala o el equipo de sonido. También es muy útil saber cómo conseguir que todo el material vuelva a entrar en la furgoneta", explica.

El libro `No hay entradas. Experiencias de un aspirante a promotor´ ha sido editado por 66 rpm Edicions, un proyecto creado por este promotor hace cinco años que comparte con su mujer May González, de origen vallisoletano. "Monté la editorial porque por aquel entonces estaba escribiendo una biografía de Burning que quería publicar a mi manera. Como no la acababa nunca, varios colegas me ofrecieron publicar sus libros en esta editorial. Al final el mío acabó siendo el quinto libro publicado", comenta Alfred.

La obra que presentará este viernes en Valladolid ha sido prologada por el promotor musical Gay Mercader. También cuenta con las aportaciones gráficas de Javier Ezquerro, socio y amigo de Alfred y autor de buena parte de los carteles de los conciertos que organizaron juntos. Durante la presentación, Alfred estará acompañado de José María Moreno de la Viuda (`El Viudo´), Rafael Peña y Miguel Ángel Fernández, todos ellos con una larga experiencia en la organización de conciertos. El sábado 13 de agosto, Alfred viajará a La Coruña para presentarlo en el Festival V de Valarés, donde impartirá una charla sobre los vínculos entre la literatura y el rock & roll.

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