Jesús Reolid, en uno d elos puestos de la feria Ar&Pa. Foto: Gaspar Francés
Jesús Reolid, en uno d elos puestos de la feria Ar&Pa. Foto: Gaspar Francés

AR&PA X Bienal de la Restauración y Gestión del Patrimonio, inaugurada hoy en Valladolid, acoge el proyecto de cinco lutieres que se han embarcado en la reproducción en madera de los instrumentos tallados en el pórtico norte de la Colegiata de Santa María la Mayor de Toro (Zamora). Se trata de una reproducción tan completa que permite tocar música en los nuevos instrumentos.

Jesús Reolid (El Grao de Gandía, 1957) explica con suma paciencia a un grupo de alumnos de 5º de Primaria del Colegio Público Tierno Galván, los secretos de su oficio de lutier. Es la misma paciencia con la que él, Carlos Paniagua, Carlos do Viso, Mario Unsain y Olivier Féraud han dado vida a siete instrumentos que aparecen en el pórtico de la Colegiata de Santa María la Mayor de Toro (Zamora), construida en 1240.

"Todo empezó de una manera loca. La idea la lanzó Jesús, en Facebook y a la misma se sumaron otros cuatro lutieres, y otras personas, entre ellos Josep González, un geómetra", según cuenta Ana Manzano - periodista- del proyecto De la piedra a la madera, mientras Jesús Reolid sigue rodeado de niños.

"Todos", añade Ana Manzano, "se juntaron el pasado verano en el estudio de Jesús, en Pelayos de la Presa (Madrid) y comenzaron el trabajo de reproducción de los instrumentos por amor al arte".

Herramientas del lutier. Foto: Gaspar Francés
Herramientas del lutier. Foto: Gaspar Francés

De ahí nacieron una viola oval, una viola lobulada, una cítola y un salterio 'de cisne' y un organistrum, la estrella de los instrumentos hasta ahora reproducidos, a los que en las últimas semanas se han sumado: una viola lobulada y una cítara 'de cisne'.

"La idea es hacer la colección completa de los instrumentos representados en el pórtico de la Colegiata de Toro, si alguna institución se interesa por el proyecto, ya que hasta ahora todo ha sido iniciativa particular nuestra; la Administración a veces es muy lenta. Si esperas, no empiezas", dice Jesús Reolid, 'liberado' ya del acoso de los niños.

"De momento la colección", añade Reolid, "ha crecido; de 5 han pasado a 7. La intención es hacer todos los instrumentos. En el pórtico aparecen 24 ancianos con 23 instrumentos [para tocar el organistrum hacen falta dos]. De 17  de ellos hay detalles suficientes para realizar la reproducción, el resto están muy deteriorados".

Jesús Reolid reconoce que en el proyecto "ha sido fundamental la restauración del pórtico realizada de forma inteligente por la Junta de Castilla y León. La limpieza de la piedra reveló algunos detalles esenciales, como es la colocación de la mano, la idea aproximada del instrumento, etc. Algunos son únicos, caso de la cítara lobulada".

El proceso de reproducción es muy largo. "La piedra no aporta todos los elementos: el grosor de la madera, el volumen... Hay que buscar información en otros instrumentos de otras culturas -del norte de Rusia o de los países bálticos- para hacer la reconstrucción. Tomada la referencia y con una idea aproximada del tamaño del instrumento, hacemos un primer esquema en el que intentamos encajar todo. En esta fase es muy importante la participación de Josep González (geómetra), a la hora de hacer los planos. Luego hay que hacer ciertos retoques, encajes... porque el instrumento tiene que sonar y hasta que no lo haces no sabes cómo sonará", expresa Reolid, que no oculta su debilidad por el organistrum, por su tamaño y complejidad. Los alumnos del Tierno Galván también lo han elegido como el instrumento ideal.

"Encierra secretos. En España hay siete u ocho. Se utilizó en el siglo XII y luego desapareció. Podría decirse que es el abuelo de las zanfonas", comenta.

Reolid muestra su trabajo. Foto: Gaspar Francés
Reolid muestra su trabajo. Foto: Gaspar Francés

El pórtico norte de la Colegiata de Santa María la Mayor de Toro representa lo que en el Libro de la Apocalipsis, habla de Jesuscrito y 24 ancianos entronados, que algunos llaman reyes, y que no tienen porqué serlo, sostiene Reolid. "La BIblia habla de ancianos", dice con su imagen profética -largos barba y cabello- al tiempo que ordena gubías, cepillos -algunos minúsculos-, rasquetas, resinas, aceites, lacas, pieles de cabra... utilizados en la construcicón de los instrumentos.

"¿Tiempo? Depende. En los más sencillos puede tardarse entre 15 y 20 días, con el plano ya medio organizado. En los más complejos, el doble", afirma este lutier que emplea maderas "locales, de la Península: abedul, tilo, ciprés, boj, cerezo... las que debían de existir en aquella época", expresa Reolid.

El domingo 13, día de la clausura de AR&PA, tendrá lugar un concierto de "Puy de Sons d'Autrefois: De la piedra a la madera", a las 13 horas en la Sala de Cámara del Auditorio Miguel Delibes.

Jesús Reolid y sus amigos lutieres sueñan con el día en que los instrumentos que están reconstruyendo puedan sonar. "De momento no hemos podido organizar un concierto. Primero hay que disponer de los instrumentos; después, montar un repertorio, es más complicado. Pero el domingo se escuchará música medieval con instrumentos parecidos a los que estamos haciendo", dice Reolid a modo de invitación para acudir al concierto.

Muestra de los instrumentos expuestos. FOTO: Gaspar Francés
Muestra de los instrumentos expuestos. FOTO: Gaspar Francés

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