Javier Viélba junto al grupo municipal VTLP y Sí se puede. FOTO: VTLP
Javier Viélba junto al grupo municipal VTLP y Sí se puede. FOTO: VTLP

“Mi nombre es Javier Vielba. Soy vecino de Valladolid y músico desde hace más de veinte años”, así se ha presentado el vallisoletano fundador del grupo Arizona Baby y posteriormente Corizonas en el pleno municipal, aclarando: “No comparezco hoy aquí tanto como representante de nadie sino más bien como sujeto representativo del sector musical local”. Representativo porque además está estrechamente implicado con la escena local tanto desde la plataforma Open Mic Pucela, que cumple ya diez temporadas, como impulsando desde sus inicio el Día de la Fiesta de la Música, entre otras actividades.

En su intervención ha repasado y reconocido las trabas que actualmente existen para la música en vivo y la importancia de los pequeños locales para la historia de la música. “Hoy en día la actividad musical en directo en nuestra ciudad está demonizada. Músicos, promotores y hosteleros desarrollan esta labor con miedo, siempre pendientes de una llamada a la policía por parte de algún vecino, independientemente de que se disponga de las licencias y permisos necesarios o se cumplan milagrosamente todas y cada una de las kafkianas condiciones que exige la Ley”, apuntaba en referencia a la Ley de Ruido.

Ana Redondo junto al alcalde oscar Puente. FOTO: gaspar frances
Ana Redondo junto al alcalde oscar Puente. FOTO: gaspar frances

La moción que el grupo municipal Sí se puede en defensa de la actividad musical en Valladolid, defendida por Charo Chávez, ha sido aprobada, aunque con el voto negativo del PP al punto que reclama la modificación de las leyes de Ruido y Espectáculos Públicos a la Junta de Castilla y León. De hecho, la reforma de estas normativas ha centrado el debate. Mercedes Cantalapiedra, entonces concejala del área de Cultura, ha pedido que “dejemos de tirar la pelota a la Junta de Castilla y León” considerando la reforma ya realizada a la ley de espectáculos en 2015 que eliminaba la prohibición expresa a la música en directo como suficiente y culpando del problema al nuevo equipo de gobierno ya que, en su opinión, el problema se zanjó con la susodicha reforma que en su momento no pudieron desarrollar al perder la alcaldía en primavera de ese mismo año. Además, argumentó que si en muchas otras capitales se hace música bajo la misma legislación, es problema de la aplicación que hagan de la ley normativa los municipios.

Charo Chavez portavoz de Sí se puede. FOTO: gaspar Francés
Charo Chavez portavoz de Sí se puede. FOTO: gaspar Francés

PSOE, Valladolid Toma la Palabra y Sí se Puede, en oposición a lo expresado por la ex-concejala, han apuntado directamente a la Ley de Ruido como el principal impedimento para una normal actividad musical en directo. Esta normativa exige una serie de requerimientos técnicos y restricciones que hacen los conciertos casi inviables aunque la ley de espectáculos ya no los prohiba. María Sánchez, concejala de Medioambiente, recordó los pasos dados en esta legislatura con las reuniones con la Asociación Musical Pucelana de donde salió un frente común que llevó la necesidad de modificación de la legislación a una mesa de trabajo en las Cortes con “resultado nulo por falta de voluntad política” ya que ni siquiera hubo una segunda reunión, “la frustración del año pasado fue importante, nos estrellamos contra un muro”, reconoció. Ana Redondo, concejala de Cultura y también impulsora de esa reunión, igualmente señaló a dicha ley como cuello de botella: “sabemos que es obligación de los servidores públicos facilitar las condiciones, pero siempre dentro de la ley, es ahí donde radica el problema”.

Mercedes Cantalapiedra durante su intervención. FOTO: gaspar francés
Mercedes Cantalapiedra durante su intervención. FOTO: gaspar francés

En boca de todos los portavoces ha estado el descanso vecinal, tanto por el PP que ve innecesaria la reforma como por Ciudadanos que lo ha marcado como esencial para una posible modificación, aunque los grupos partidarios de su cambio han señalado insistentemente que el objetivo es compatibilizar éste con la actividad musical. Respecto a este asunto, se ha recordado la propuesta que Ana Redondo anunció de subvencionar a los locales para adecuar su insonorización para así poder realizar actividades musicales en vivo sin perturbar a los vecinos. El PP, reticente a esta propuesta, ha señalado el peligro de favorecer la competencia desleal y el alto coste para las arcas municipales, aunque en ningún momento ha reparado en el coste que para los bares puede tener la adaptación de los locales a la normativa medioambiental que ha sido señalado por innumerables agentes implicados como absurda e insoportable económicamente.

Vielba y Chavez en la bancada del publico. FOTO: Gaspar Francés
Vielba y Chavez en la bancada del publico. FOTO: Gaspar Francés

Los acuerdos tomados, más allá de los pronunciamientos en favor de la música en vivo y el reconocimiento a los locales que la promueven, consisten en reclamar la modificación de las normativas de Ruido y Espectáculos Públicos y la creación de sendas mesas de trabajo tanto en la Junta como en el Ayuntamiento “con todos los sectores implicados que permita poner en común las distintas posturas existentes y alcanzar un acuerdo de consenso que posibilite desbloquear la situación y garantizar el desarrollo de la actividad cultural en los establecimientos y el derecho al descanso de los vecinos”. Javier Vielba al término del debate en el pleno mostraba su alegría por la aprobación y a la vez su cautela: “Me alegro de que mi testimonio haya podido servir para que este paso se de, pero ojalá esto derive en más acciones y más avances por parte de quien tiene que tomar cartas en el asunto”.

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