Guille Jové. FOTO: Gaspar Francés
Guille Jové. FOTO: Gaspar Francés

La canción de autor ha evolucionado, en muy diferentes vertientes, desde los primeros trovadores hasta las propuestas que hoy se desarrollan. Guille Jové, desde sus inicios, ha bebido de muchas de ellas y de otras que se escapan a este género, reivindicando como eje principal de nuestro genoma musical el folclore, sin desdeñar las novedades que ofrece el panorama independiente o el rock. En esa reivindicación, el medio natural y rural son la piedra de toque en sus composiciones, apuntalada por sus ideales de justicia e igualdad que de la misma manera impregnan sus canciones. Con esta perspectiva es obvio que, después de año y medio desde que se publicó su debut ‘Enraizando’, tanto las canciones ya compuestas como las nuevas creaciones hayan progresado y busquen nuevos horizontes. De esto y más nos habla en una entrevista sincera y profunda, analizando con perspectiva su carrera, el futuro y cómo está la música en Valladolid, asunto por el que siempre ha mostrado una especial atención y preocupación.

La Orquesta Castellana

El sábado 7 de enero en el Desierto Rojo, de la mano de últimoCero, reúne a su Orquesta Castellana, formada por Nacho Castro a la batería, Jon Andoni Moreno trompeta, Miguel Velázquez saxofón, Rocío Torío coros y Juancan Martín guitarra, en la que habrá alguna novedad. “La Orquesta se ha reconfigurado, a Carlos Ortega -bajo- le ha surgido un proyecto en Túnez y le sustituirá Inés Velázquez de los Perdidos al Trío, Diego Quintana -violonchelo- por motivos personales tampoco puede estar y le sustituirá al menos en una canción Nerea Gil con la viola. Aun así ambos están colaborando en los ensayos, Quintana es el que más ha tocado conmigo y se sabe los arreglos de todos los instrumentos”. Durante esta época, aunque solo se han reunido en un par de ocasiones, son los músicos que, dependiendo de la ocasión, le acompañan : “la Orquesta nunca se ha separado ni disuelto ni nada, nos reconformamos según las circunstancias y según el concierto”. La relación que hay entre músicos en Valladolid está dando para mucho, grupos que se cruzan y personas que se encuentran en distintos proyectos, “es una suerte que Valladolid esté como está, haya redes y sea tan fácil suplir a gente de la banda por otra que también son músicos estupendos y vienen de mil amores a colaborar, un orgullo que venga gente a arrimar el hombro”.

Esa implicación de los músicos para crear escena, aunque siempre quede trabajo por hacer, es una de las virtudes que Jové destaca de Valladolid, la camaradería entre sus integrantes y las alegrías compartidas: “en la parte que a mi me está tocando vivir vamos todos a una, la gente se alegra bastante de los éxitos de los demás y, en gran medida, somos partícipes todos de los éxitos de todas, y en los directos sigue habiendo unión entre músicos de Pucela”. El nexo es la ciudad, bien porque han nacido en ella o bien porque sus pasos les han traído a esta tierra, “existe una ayuda porque somos gente de aquí y apetece que salga, sea del estilo que sea es gente que tiene cosas que contar y apuesta por ello, al menos entre músicos no nos está faltando apoyo”.

Guille Jové en la desembocadura de la Esgueva. FOTO: Gaspar Francés
Guille Jové en la desembocadura de la Esgueva. FOTO: Gaspar Francés

¿Valladolid vive la música?

En el plano institucional sigue habiendo controversia respecto al papel del Ayuntamiento, que en años atrás directamente boicoteaba la actividad musical y ahora, al menos, es permisivo y trata de sacar adelante medidas que, en opinión de Guille, “no dejan de ser pasitos adelante, que estuviera Vielba en el pleno le ha dado más impacto mediático, que siempre es muy importante para llegar un poco más allá y también hacer presión; para las autoridades tiene que ser ejemplarizante que un tipo que ha salido de aquí te diga en primera persona cómo está la situación o cómo las restricciones están ahogando la música en Valladolid”. En cuanto a las medidas que por ahora se van tomado: “da que sospechar que se dan pasos adelante de cara a la galería pero no hay un proyecto serio que diga vamos a aposar por la música de Valladolid, que sea un pilar fuerte para la ciudad, que de aquí salgan grupos, se mejore su imagen, etc. Un bagaje institucional, un colchón que haga que todos estos proyectos que surgen con mucha ilusión no tengan por qué perecer”.

Los espacios para tocar en Valladolid siempre han sido otra de las reivindicaciones, más allá de macro-proyectos: “falta un paso intermedio, es triste que vengan grupos como Arizona Baby y o se les quede grande o se les quede pequeño, que las salas del LAVA, la blanca o la negra, sean más accesible a grupos, ya que para colectivos y asociaciones está siendo relativamente fácil, pero para cuesta para una banda poder hacer frente a todos esos gastos. Creo que es una reivindicación histórica en Valladolid y si no surge de la iniciativa privada, que no siempre tiene que ser la que solvente estas carencias, entiendo que lo sea el gobierno municipal cuando la propia constitución dice que las instituciones tienen que promover la cultura”.

Enraizando’ y el futuro

La presentación de ‘Enraizando’ en el mítico Herminios fue un boom en la ciudad, Guille Jové era un habitual en micros abiertos y programaciones de colectivos o movimientos sociales, pero sus canciones no estaban registradas más allá de algún vídeo casero en la red. De esto ha pasado un año y medio: “se está quedando un poco viejo, por eso para este concierto hemos apostado por hacer algo más emotivo con la Orquesta y trabajar en montar las canciones para que todos los instrumentos participen en todas las canciones y presentar las nuevas”. Tiene claro que sus composiciones pueden tener cabida más allá de lo que abarca la tierra la Esgueva y el Pisuerga, por lo que su futuro pasa por presentar el proyecto en más lugares: “de puertas para fuera hay sitios donde todavía no ha llegado y no me gustaría agotar esa vía, por eso la intención después de éste es hacer conciertos hasta el verano y llegar a donde llegue”.

Guille Jové sobre la Esgueva. FOTO: Gaspar Francés
Guille Jové sobre la Esgueva. FOTO: Gaspar Francés

Poco a poco, en pequeñas píldoras, no ha desperdiciado ni una ocasión para presentar en acústico sus nuevas composiciones que, más allá de no desmerecer las anteriores, aportan frescura en su estilo y repertorio. “Ya van seis canciones terminadas enteras, tengo ideas en la cabeza e historias que contar para que haya ocho o nueve canciones antes de abril”. “Cuando acabé Enraizando me quedé con la sensación de que ya lo había contado todo, pero obviamente no, no lo he contado todo”, asegura hablando de sus nuevas composiciones. “Siempre me ha gustado muchísimo experimentar, jugar con acordes abiertos o disonancias que me aporten cosas nuevas que me llenan muchísimo, el hecho de las clases de canto me dan muchísimo más soporte a la hora de cantar o hacer ciertas cosas.

En lo referente a las temáticas de los nuevos temas, augura novedades interesantes: “A nivel de letras mi cabeza es un horno, voy cosiendo y haciendo remaches con cosas y siempre hay algo que contar. Sigo con mis cosas, hablando del campo y tal, pero las canciones que han salido vuelve a haber otro homenaje a ms abuelos muy bonito y muy simple. Sigue habiendo contenido político tirando de mis ideas o del mito de la caverna de Platón, también vuelve a haber amor. Como todo es política, el amor es política, como mi forma de percibir el amor ha cambiado radicalmente de unos años a esta parte, La Nogala quizás es una canción más complicada en ese sentido y esta nueva es más de experimentar, de amar sin querer poseer, quizás desde mi visión personal pero sin ataduras y sin coartar la libertad de la otra persona, me parece que es una canción muy bonita. También hay un homenaje a los maquis en Pirineos, una oda a la montaña con un guiño a la resistencia guerrillera en la Guerra civil que estuvo años viviendo en la montaña en unas condiciones miserables luchando por su vida y por sus ideales que lo tenía pendiente hace tiempo. Lo último que tengo entre manos es una historia sobre Castilla a mi más puro estilo, recopilando saberes tradicionales y reivindicando esta tierra, que falta hace”.

Cartel del concierto de Guille Jové & su Orquesta Castellana. DISEÑO: Gaspar Francés
Cartel del concierto de Guille Jové & su Orquesta Castellana. DISEÑO: Gaspar Francés

El presente inmediato es el concierto del Desierto Rojo este sábado 7 de enero, donde podremos disfrutar de todas estas novedades de las que habla: “presentar en casa las cosas nuevas es lo que más me apetece, tocar lo viejo está muy bien y es muy entrañable, pero lo que siento ahora es lo que he compuesto en los últimos meses”. Además del nuevo material, el concierto está marcado por la Orquesta: “para mi este concierto va a ser un poco homenaje y cierre de esta etapa, seguiremos juntándonos para futuras, pero reunir a tantos músicos en un escenario y de su nivel, que además por suerte todos tienen sus proyectos a parte, no se pueden hacer todos los días”. El concierto empezará con la actuación de Andrea Marín, una joven cantautora afincada en Valladolid que ya ha compartido escenarios con Jové en diferentes ocasiones. Las entradas anticipadas a cinco euros están a la venta en La Bici, El Largo Adiós, La Piel del Oso, Desierto Rojo y online en Entradium.com, en la taquilla del concierto también se podrán adquirir por siete euros.

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