Ion Arretxe, Jorge Praga, David Perez y Fernando Jimenez. FOTO: Gaspar francés
Ion Arretxe, Jorge Praga, David Perez y Fernando Jimenez. FOTO: Gaspar francés

Carlos Pérez Merinero es un sigular autor fallecido en 2012, cuya importante obra empieza a visibilizarse para el gran público tras años de silencio, en parte debido a una decisión personal de reclusión y aislamiento tomada por el escritor y crítico de cine, siempre incómodo para el sistema. La Biblioteca de Castilla y León ha acogido un acto en recuerdo y reconocimiento al autor de 'Días de guardar' y miembro del 'Colectivo Marta Hernández'.

David Pérez Merinero está inmerso en la recuperación de la figura de su hermano mayor, con el que compartió escritos y aventuras de todo tipo desde la década de los 70, en la que los dos intentaban explicar qué era el cine.  Fue el primero en intervenir en el acto organizado el miércoles 11, en la Biblioteca de Castilla y León, y desveló algunas anécdotas que ayudan a comprender la personalidad de Carlos Pérez Merinero (Ecija, 1959. Madrid, 2012): licenciado en Ciencias Económicas, profesor universitario y escritor de ensayos, guiones, novelas y poesía.

"Mi hermano ganó un concurso local de redacción convocado por Coca-Cola. Como premio le dieron una nevera roja, de plástico, sin hielo en su interior, con las letras de la bebida, que era como entrar en la modernidad y que acompañó a Carlos en su devenir creativo. Mi hermano, como ganador en Jérez,  pasó a la siguiente fase del concurso que se celebraba en Cádiz, a donde tenía que ir en un autobús, pero ese autobús nunca llegó para Carlos. Nunca supimos por qué el autobús no apareció el día estipulado. Desde entonces yo no he vuelto a probar la Coca-Cola", dijo David.

A continuación Ion Arretxe, director de arte en varias películas, ilustrador, escritor, guionista, director de cortometrajes, etc., introdujo 'El esqueleto de Bergamín' (2002), corto de su autoría y guión de Carlos Pérez Merinero.

"La vida de José Bergamín y la de Carlos han estado unidas: por su afición al disparate (por el que se llega a la raqzón) y por su amor, conocimiento y  dominio de la palabra, de la literatura. Otra cosa que les emparenta es que han sido dos escritores a los que no les ha llegado nunca el autobús que les tenía que haber llegado. Los dos están en Ningunlandia; en ese lugar en las bibliotecas, en el caso de Carlos, entre Pérez Galdós y Pérez Reverte", afirmó Arretxe, que recordó que Bergamín, "siendo tan españolísimo, acabó la vida en Hondarribia y a su entierro asistió en pleno la Mesa Nacional de HB".

Ion Arretxe, que vivía entonces en Rentería,  dijo haber asistido al entierro de Bergamín y que en su cuadrilla radikal, punkarra, había uno que siempre llevaba en el bolsillo un ejemplar de 'Días de Guardar', escrito por Carlos Pérez Merinero y editada por Bruguera en su 'Serie Negra', en 1981.

Vista general del auditorio. FOTO: Gaspar Francés
Vista general del auditorio. FOTO: Gaspar Francés

"Abría al azar el libro por cualquier página, la leía y nos descojonábamos a reír", rememoró Arretxe, que con el paso del tiempo conoció en Madrid a Carlos Pérez Merinero, y le propuso  hacer un corto sobre el entierro de Bergamín. "Para empezar, fui con mi cámara al cementerio de Hondarribia para rodar la sepultura, que recordaba [ 28 de agosto de 1983] rodeada de ikurriñas, de puños en alto, con Jon Idigoras y demás, pero fui incapaz de localizarla. Tuve que preguntar a varias personas que se encontraban por el cementerio, dónde estaba la tumba de Bergamín y todos me decían: 'Aquí no hay ningún Benjamín...'. Preguntado el responsable del cementerio, me respondió que la propiedad de la tumba es por diez años y que transcurridos, los restos pasan a un columbario... Al ser imposible tener la imagen de la lápida, replanteamos el arranque del corto".

"Al final", añadió Arretxe, "las fotografías de Bergamín -para evitarnos líos de derechos- las sustituímos por dibujos de las mismas que yo hice con un bolígrafo Bic".  

'El esqeleto de Bergamín', además de los dibujos de su director, contiene dos poemas de Bergamín y comentarios de Carlos Pérez Merinero. 'Esta triste mi esqueleto porque le voy a llevar de paseo al cementerio', escribió el poeta madrileño que sería juzgado en varias ocasiones por sus artículos en Egin.

El profesor de Comunicación Audiovisual y de la Cátedra de Cine de la UVa Jorge Praga trazó una semblanza del protagonista ausente del acto, "que vive una resurrección literaria" y a quien definió: "El más conocido de los poco conocidos autores de novela negra".

Pero Carlos Pérez Merinero es más que el autor de obras como 'Días de Guardar', reeditada  por  Reino de Cordelia. Praga se centró en sus creaciones relacionadas con el cine: primero como crítico desde el 'Colectivo Marta Hernández' -Marta por Marta Harnecker y Hernández por Miguel Hernández- y después como guionista en múltiples películas como 'Amantes' (1988) o director, caso de 'Rincones del paraíso' (1997) o la trilogía  en vídeo ''Franco ha muerto' (2001-2003)

Mesa redonda en el auditorio de la Biblioteca de Castilla y León. FOTO: Gaspar Francés
Mesa redonda en el auditorio de la Biblioteca de Castilla y León. FOTO: Gaspar Francés

Fernando Jiménez, ingeniero de Telecomunicaciones y crítico cinematográfico, profundizó en la importancia de Carlos Pérez Merinero para el llamado Séptimo Arte, con referencias a ensayos como 'Cine español, algunos materiales por derribo', 'Cine y control', 'Del cine como arma de clase', 'Cine español: de ida y vuelta', 'Cine español, una reinterpretación', etc. Habló también  del papel de los cine-clubs y de la lucha cultural y la batalla política de los años 60 y 70, con jugosas anécdotas, como la protagonizada por Fernando Trueba, Óscar Ladoire y Carlos Boyero que fueron a reventar la inauguración de un cine-club en Madrid, como ejemplo "de la diferencia de lo que pasó con unos y otros".

Jiménez comentó, antes de su proyección, lo sucedido con 'Estación de Chamartín' (1981), de Manuel Vidal Pérez y guión de Carlos Pérez Merinero, que recibió la Espiga de Oro de la Seminci. "No confundir hacer cine con hacer películas", dijo Fernando Jiménez.

Tras la proyección de 'Estación Chamartín' -con banda sonora de Kinks y Doors, y la voz de Joaquín Hinojosa-, Jorge Praga leyó unas líneas de 'Días de Guardar', lo que dio pie a Ion Arretxe para comentar: "El disparate de novela que Carlos dedicó a su madre -'A mamá, siempre'- , pero que nunca leyó.

"Carlos vivió con su madre hasta el día en que murió, pero nunca se la dejó leer. Él la escribió cuando sus padres se iban a la piscina. Al fallecer Carlos, decidió leerla y me dijo: 'Ay, qué razón tenía mi hijo, no tenía que haber leído esto...".

David, puntualizó: "Es cierto en la sustancia. Cuando se reeditó la novela hace dos o tres años, me preguntó si la podía leer y cuando acabó me dijo: 'No sabía que tu hermano era así. ¡Qué cosas escribía!".

El protagonista de 'Días de Guardar' es Antonio Domínguez, 'un delincuente agresivo y soez', que narra en primera persona sus crímenes 'con un lenguaje de una dureza rotunda'. El lenguaje de la calle, el disparate y lo cutre, que tanto gustaban a su autor, según Ion Arrtexe.

Antes de dar por concluido el acto, David Pérez Merinero afirmó: "Todo escritor está vivo mientras haya un lector que lo lea. Por eso nos hemos empeñado en ir editando lo que nos dejan de Carlos".

Nota.- A la puerta, Miguel Sandoval había desplegado una mesa con ejemplares de 'Días de Guardar', 'Cuentos completos' (con ilustraciones de Ion Arretxe), 'Tres corazones' (volumen 14 de la Colección Carlos Pérez Merinero, 'que recoge la extensa y variada obra del autor que, por diversas razones, quedó inédita en vida del autor').

Fernando Jimenez, Jorge Praga, David Perez y Ion Arretxe en la mesa. FOTO: Gaspar Francés
Fernando Jimenez, Jorge Praga, David Perez y Ion Arretxe en la mesa. FOTO: Gaspar Francés

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