Visita teatralizada a la Casa-Museo de Zorrilla. FOTO: J. O.
Visita teatralizada a la Casa-Museo de Zorrilla. FOTO: J. O.

Después de un Día de los Museos que pilló a vallisoletanos y visitantes con el pie cambiado y por sorpresa, la noche del sábado 20 nutrió los museos de actividades y público. Con una mayor propuesta de actuaciones complementarias en gran parte de los espacios, además de las colecciones permanentes y las distintas exposiciones temporales, el gentío aprovechó la gratuidad para disfrutar de una noche de cultura accesible en los más de veinte espacios adscritos a esta iniciativa.

Es destacable la respuesta del público que, pese a la menor promoción que en ediciones anteriores, muchos se percataron de la jornada ya entrada la noche, está ávido de propuestas que den un respiro más allá de la tapa y el vino en un Valladolid que suena cada vez más con distintos acentos e idiomas foráneos en busca de cultura. Aunque, al igual que pasó en el Día de los Museos, se echó de menos al menos algún panfleto que indicara los horarios y actividades que se solapaban durante la tarde y la noche.

Concierto de Black Coffee Sexteto en el Museo Nacional de Escultura. FOTO: J. O.
Concierto de Black Coffee Sexteto en el Museo Nacional de Escultura. FOTO: J. O.

La Casa-Museo de Zorrilla con sus visitas teatralizadas albergaba tensas colas en la puerta, despertando la picaresca entre el público ante la escasez de localidades, mientras en su interior quienes reservaron plaza disfrutaban de los declamados versos y las luchas de espadas en el patio. Lo mismo se vio en el Museo de la Ciencia, con aglomeraciones a la entrada para contemplar muestras como ‘Arqueomúsica. ¡Así sonaba la Europa antigua!’. Otros espacios como el Museo de Arte Contemporáneo Patio Herreriano o el Museo de Valladolid del palacio renacentista de Fabio Nelli también vivieron un notable aumento en las visitas.

La danza contemporánea de Lola Eifel con el espectáculo ‘Libertad y suicidio’ ambientó el Palacio de Pimentel mientras en la Casa de la India el maestro de mandolina Sugato Bhaduri protagonizó las actuaciones en el auditorio Ravi Shankar. También en el Museo Nacional de Escultura del Colegio de San Gregorio tenían programados varios pases de ‘Jazz para alegrar el alma’ a cargo de Black Coffee Sexteto. Sin duda el éxito de las actividades que acompañan a las exposiciones y dan vida a los distintos espacios expositivos, con soberbios patios y claustros, invitan a que estas propuestas no se anclen en el manido “día de” para nutrir los programas que durante el resto del año ofrecen.

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