Castillo de Curiel, donde se celebra el festival.
Castillo de Curiel, donde se celebra el festival.

La música como oasis de amistad en plena canícula. Este es el leitmotiv de la primera edición de FEUDAL, festival de música con sede en el Real Castillo de Curiel (Valladolid), que tendrá su puesta de largo este sábado 15 de julio. “Deja la armadura, que se oxida, y tírate a la piscina con nosotros”, invitan los organizadores.

En 2017 la conjunción astral ha querido que la música electrónica de vanguardia protagonice el cartel, que se completará con otras actividades como una cata de los caldos de la bodega Viejo Coso. Y todo ello en un escenario cuya Historia nos remonta hasta el siglo XI.

Las piedras del Castillo de Curiel jamás habrán vibrado tanto con batalla alguna. Las almenas temblarán con los decibelios de los feudales, como se hacen llamar los participantes de esta primera edición. El Castillo de Curiel sirvió de prisión de nobles y reyes durante dos siglos, constituyó dote matrimonial… Situado en una imponente roca sobre un cerro, a 927 metros de altura, era prácticamente inexpugnable hasta la llegada de FEUDAL.

El cartel está integrado por siete de los músicos emergentes más prometedores de la electrónica alternativa española, como el proyecto Pálida, ganador este mismo año del Premio Martín Codax de la música gallega en la categoría de música electrónica. Completan la oferta: Diskoan, Josephine Soundscpaes, Sutan, Vik, Fixemberg y Hidden Raposo.

Diskoan es un clap producido por una sola mano, inspirado en la tradición zen. En ella un koan es un problema que el maestro plantea al novicio para comprobar sus progresos.

Josephine Soundscape es miembro de a_mal_gam_a, una célula de acción musical independiente, cuyo radio de acción es el sonido, la imagen y su mezcla en diferentes espacios y situaciones.

El creciente interés del vigués Nelo por la música electrónica le llevó, a finales de 2013, a crear, Pálida un vehículo expresivo con marcada predilección por el directo, trabajando siempre con hardware, sin ordenadores, y produciendo su música en vivo. Este proyecto hiperactivo, a lo largo de los dos últimos años, se ha ido reinventando con directos que fusionan ambient techno, microhouse, noise y psicodelia en sesiones intensas e hipnóticas, mientras que en cada trabajo de estudio revela nuevas aristas de su poliédrica creatividad.

Recientemente ha editado “The clutch”, tercer largo que marca un punto y aparte en su trayectoria, renovando sus votos hacia la electrónica de pista y desplegando un sonido más hermoso y evocador que nunca, que además le ha valido en 2017 el Premio Martín Codax de la música Gallega en la categoría de música electrónica.

¿Quién es Sutan? Nadie lo sabe pero todos lo bailan. Forma parte del colectivo gallego Qué Facemos? (asociación sin ánimo de lucro destinada a promover la música electrónica y alternativa en Galicia).

Vik se define como arquitecto en Matrix a tiempo completo; monje budista cuando decide tomar la medicación y escoge la pastilla roja; y sólo en contadas ocasiones: irreverente hijo bastardo de las ensoñaciones del sonido en todas sus formas; guía instigador de laberintos musicales contemporáneos; abrupto e intrépido selector de sones y pasiones.

Fixemberg tampoco es un DJ al uso. A través de su empatía se transmuta y mimetiza con el ambiente, el lugar o la ocasión. Esta polivalencia le ha permitido fajarse en miles de batallas diferentes, desde locales indie de moda a bodas, desde afters a mercadillos matutinos, desde coches con cassette a escenarios en medio de una playa.

Pinchando desde copla a electrónica, desde sonidos oscuros a canciones melosas, desde clásicos a maquetas. Siguiendo la tradición patria del guateque antepone la emoción a la técnica, las canciones a las mezclas, la espontaneidad al control. Es por ello, que no es difícil de entender que prefiera considerarse mas un “pone canciones” o “pinchadiscos” que un Dj. En sus sesiones busca crear un relato a partir de la emoción y la elegancia que transcienda de lo musical para llegar a las mentes y cuerpos de los oyentes, convirtiendo a estos, en protagonistas de la misma. Bailar y sentir, mirar y follar. Fixemberg no es mas que un humilde melómano con necesidad de compartir que, a través de la música, invita a embarcarse en un viaje en el que celebrar cada momento, cada luz, cada sonrisa. Así de sencillo, así de grande.

Hidden Raposo toma la sentencia “A vida é fodida” como filosofía de vida. Esa es la tarjeta de presentación del sarriano-pontevedrés Jairo Rodríguez Álvarez, más conocido como HiddenRaposo. Un personaje tan difícil de clasificar como de ignorar. Capaz de acelerar de 0 a 100 en 3 segundos sin despeinarse. Simple pero enrevesado, sosegado pero incontenible, inconmensurable pero humilde. Un caos.

Le da lo mismo Nena Daconte que Nicolas Jaar, el opening de los Rugrats que Yann Tiersen. Especializado en post-rock, ambient, math-rock, shoegaze o dreampop. Sin bajar de marcha en estilos tan dispares como el k-pop, la electrónica, el dance, el funky o incluso el techno más oscuro. Sabe que el límite es el cielo y está dispuesto a alcanzarlo.

 

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