Arranque del concierto de Boikot en el Morerock. FOTO: J. O.
Arranque del concierto de Boikot en el Morerock. FOTO: J. O.

Aunque el comienzo con un desfile de peñas más desangelado que en ediciones anteriores, culpa del clima que no invitaba tanto como otros años a empaparse de agua o alcohol, y un concierto divertido de Jarabe de Palo pero escaso de público, la jornada del sábado dio la talla como uno de los días grandes de la programación.

En las casetas de la Feria de Día no se viven las aglomeraciones de años anteriores, aunque es pronto para mayores diagnósticos, por lo que el ambiente es incluso más propicio para las reuniones con amistades sin excesivas colas ni empujones para conseguir una tosta. Aunque dependiendo de la zona la acumulación de publico es variable, el personal ya tiene claro, de éste u otros años, cuáles son sus puestos favoritos para disfrutar del combo de pincho y caña. Aunque los vasos reutilizables, por ahora, son difíciles de ver.

Feria de Día en la Plaza Universidad. FOTO: J. O.
Feria de Día en la Plaza Universidad. FOTO: J. O.

La noche del sábado sin duda fue la que congregó a más gente en las actividades programadas. Mientras la Policía Municipal cerraba los accesos a la Plaza Mayor durante el concierto de La Oreja de Van Gogh ante la enorme afluencia de público, las Moreras se llenaban de amantes del rock. La primera edición del Morerock, heredera del festival Pucela Rock, ambos organizados por la Asamblea Popular de Fiestas de Valladolid, congregó a miles de personas ante el interesante cartel.

La banda rockera Hell’s Breasts, única en la ciudad integrada exclusivamente por mujeres, era la encargada de comenzar la fiesta a la orilla del Pisuerga. El público, aun perezoso, fue llenando las pistas deportivas que albergaban el escenario, mientras el botellón de la zona del cesped también aumentaban. Los siguientes en tocar fueron el grupo navarro Hesian. Inmersos en la gira de su último disco, ‘Hegalak Astinduz’ [Agitando las alas], la banda que va por su quinto trabajo desplegó un directo que caldeó debidamente el ambiente, despertando una complicidad creciente con el público durante su espectáculo.

Los gallegos Dakidarría, con su fusionan de ska, reggae y punk-rock, terminaron de caldear el ambiente del público. Ahondando en la plurinacionalidad del festival, tras la representación de Esukal Herria por parte de Hesian, hicieron gala de ello y, con canciones como ‘Linguas ceives’ [Lenguas libres], quisieron reclamar el derecho de los pueblos a usar su propia lengua y condenaron la persecución a las minoritarias, como el gallego que emplean en la mayor parte de sus composiciones. También lamentaron las polémicas surgidas tras los atentados de Barcelona por el uso del catalán, en un concierto puramente reivindicativo con el que acercaron a Valladolid el grito de “Galiza ceive, poder popular”.

La apoteosis rockera y reivindicativa llegó de la mano de Boikot. Los madrileños ofrecieron un frenético directo disparando una tras otra sus conocidas canciones, con la complicidad de un público que por millares abarrotó las pistas deportivas de las Moreras. Los pogos, grupos de gente desatando su euforia a empujones, hacían imposible permanecer quieto entre el público convirtiendo todo el espacio que comprendía el escenario y la caseta de sonido en un tornado de bailes y codazos. El público coreó cada una de las canciones, animado incansablemente desde el escenario, con un directo que mantuvo la energía al máximo desde la primera a la última canción. Desde su célebre ‘Korsakov’, imprescindible para varias generaciones en las fiestas rockeras, ‘Inés’ o el ya himno ‘Kualkier día’. Con más de una hora de retraso frente al horario previsto y el tiempo reservado para Amamarla, la banda de versiones que ponía fin a la fiesta, casi consumido, dieron un espectáculo mucho más corto del habitual ante un extenuado público.

Rumba con Tumbao actuando el domingo en Juan Mambrilla. FOTO: úC
Rumba con Tumbao actuando el domingo en Juan Mambrilla. FOTO: úC

La jornada del domingo sacó al público a la calle desde el vermú. La fiesta cubana que en Juan Mambrilla preparó La Rata Escarlata con el concierto de Rumba con Tumbao hizo bailar desde antes de las dos de la tarde al público que, cómplice, alargó el vermú entre bailes y tapas coreando los conocidos sones. Durante la tarde la música volvió a la playa con el escenario Espacio Moreras en Vivo que organizaba el Espacio Joven. Los conciertos comenzaron con Paolo Fontana y la Banda del Patio, ya habituales en las programaciones locales, seguidos de los Cosmic Birds, The Morning Reaver y Hombres De Hielo.

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