Juan Gabriel Gutiérrez, Irene Yagüe Herero y Alberto García Ortiz , equipo del documental
Juan Gabriel Gutiérrez, Irene Yagüe Herero y Alberto García Ortiz , equipo del documental "La Grieta". FOTO: Gaspar Francés

Isabel y Dolores acuden a la PAH ante la amenaza de ser desahuciadas de sus casas de protección social, vendidas por el Gobierno del PP del Ayuntamiento y de la Comunidad de Madrid a fondos buitre de inversión.

'La Grieta' es parte del trabajo realizado durante 5 años por Irene Yagüe y Alberto García Ortiz. La primera con la jirafa, el segundo con la cámara a cuestas. De aquí para allá. Sin un solo euro de subvención.

"Empezamos a grabar en 2012 el problema de las hipotecas que nos llevó al de los desahucios, con los desalojos de Villaverde en 2013 hasta 2015. Y la edición posterior", explicaron Irene y Alberto, al finalizar el segundo pase de 'La Grieta'.

El documental arranca con una protesta de la PAH en el interior de la Feria Inmobiliaria de Madrid. Las imágenes son casi tan potentes como la grabación de los desahucios. Juan Carlos, que asistía a la proyección con otros compañeros discapacitados psíquicos, al acabar la película y durante el coloquio, pidió la palabra para preguntar a sus directores:

-¿Por qué la policía hace lo que hace? A mí me ha hecho llorar.

No fue el único. La brutalidad y sinrazón de los antidisturbios venía precedida de la insensibilidad de una jueza que se niega a parar el desalojo y manda a la calle a una familia entera.

Alberto García Ortiz e Irene Yagüe posan junto a activistas de "Stop deshaucios Valladolid". FOTO: ÚC

'La Grieta' rezuma verdad, autenticidad desde el minuto uno. Pero lo que la hace todavía más grande son sus protagonistas: familias mercheras, cuyo retrato "no solo se centra en la lucha por un techo, sino también en el sentido de identidad y pertenencia a una comunidad", como se dice en la promo de la película.

"Dolores, Isabel... siguen viviendo en una situación de vulnerabilidad. Les hubiera encantado estar aquí, pero no están todavía preparadas para revivir lo sucedido; no han visto la película. Está pendiente el estreno en Madrid y sí nos gustaría que asistiesen. Ojalá les podamos ayudar. Hemos sido sus espías, sus cómplices, durante mucho tiempo", dijeron al alimón Irene y Alberto, que consiguieron ganarse su confianza gracias a compartir muchas horas con ellas.

"Son héroes y villanos al mismo tiempo", aseguran Irene y Alberto.

Los que no tienen nada de héroes son Goldman Sachs y Blackstone,  beneficiarias de la operaciones realizadas por la Empresa Municipal de la Vivienda (EMVS) e Instituto de la Vivienda de Madrid (IVIMA), cuya directora fue Ana Gomendio, siendo presidenta de la Comunidad Esperanza Aguirre. La denuncia de los hechos bendecidos por Ana Botella para rebajar la deuda del Ayuntamiento, que en 2012 era de casi 8.000 millones de euros. Botella se deshizo de más de 1.800 viviendas -con sus garajes y trasteros de unos 5.315 inmuebles- a cambio de 128, 5 millones de euros.

Alberto e Irene esta mañana en los cines Broadway. FOTO: Gaspar Francés
Alberto e Irene esta mañana en los cines Broadway. FOTO: Gaspar Francés

La irregular operación, a juicio de la Cámara de Cuentas de la Comunidad de Madrid, fue denunciada por la Asociación de Afectados por la Venta de Viviendas de la EMVS y la Asociación de Lucha Contra la Corrupción. El caso está en los tribunales europeos, y la sección 30 de la Audiencia Provincial de Madrid ha decidido reabrir la vía penal, tras un primer archivo por el Juzgado de Instrucción número 38. Con la novedad de que José María Aznar Botella -hijo del expresidente y Ana Botella- es consejero de la empresa que presidió Juan Hoyos Martínez de Irujo  y está intimamente relacionada con el fondo buitre Blackstone y las sociedades instrumentales que compraron las viviendas públicas.

No es extraño que Irene Yagüe y Alberto García Ortiz dijeran en la presentación de 'La Grieta', que tienen material para otra película, "menos personal y centrada en los fondos buitre". Por el bien del cine -y del país- es de desear que pronto se pueda estrenar. De momento, su llamamiento hoy, por si había algún distribuidor presente en la sala de proyección, no encontró eco. Por el contrario, sí lo tuvo en Juan Carlos:

-¿Por qué la policía hace lo que hace? A mí me ha hecho llorar.

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