Daniel de Andrés, Miguel Jerez y Álvaro García “Pichu”. FOTO: Os Garotos do Río Pisuerga
Daniel de Andrés, Miguel Jerez y Álvaro García “Pichu”. FOTO: Os Garotos do Río Pisuerga

La escena local vallisoletana, con sus altibajos pero con una actividad incesante, no para de ofrecer nuevas propuestas de una enorme variedad estilística. Os Garotos do Río Pisuerga llegan para sumarse a un sector de la música vallisoletana volcado en la música brasileña, que ya cuenta con formaciones veteranas como Os Bichos da Temporada o La Torzida. Se subirán por primera vez a un escenario este viernes 17 en la sala Black Pearl, después de más de un año de ensayos y preparación.

Miguel Jerez a la voz, Álvaro García “Pichu” a la percusión y Daniel de Andrés a la guitarra acústica componen Os Garotos do Río Pisuerga. La banda que está aun por ofrecer su primera actuación en directo, se ha formado gracias a la coincidencia de los tres estudiando musicología y la inquietud de Miguel, mestre a su vez de La Torzida: “A mi me interesaba la música brasileña pero no tenía ningún grupo”, explica el vocalista aludiendo a la batucada como el inicio de su pasión, “el que abre la puerta para mi del mundo de Brasil es Dani Rioja”, en referencia a otro de sus mestres.

Para el resto de componentes estos estilos se alejaban de las disciplinas en las que habían trabajado anteriormente, ya que compaginan esta nueva formación con otras bandas. Tanto Pichu como Daniel no habían tocado música brasileña, pero a ambos les entusiasmó la idea. Daniel acababa de empezar a estudiar jazz, situación similar a la de Pichu: “Empecé a estudiar cosas de clave brasileña con la batería, claves que se suelen utilizar en el latin o en el fusion, y justo me coincidió que empezamos a hacer este proyecto”.

Tirando de clásicos, el primer tema que tocaron juntos fue ‘Garota de Ipanema’ y, aunque Daniel nunca había tocado música brasileña con la guitarra, a Miguel le encantó el resultado. Tomando la batucada como referencia, fue indicando también a su percusionista por donde podrían ir los arreglos: “Le decía “en la batucada hacemos así” y Pichu lo hacía todo con la batería”, explica admirado. Aunque él prefiere prefiere denominarla ‘batería apercusionada’: “Intentar meter la batería como una forma de percusión, al final mucha música brasileña o no es una batería, es una batucada”, explica Pichu.

Miguel por su parte no se limita a su labor como cantante, sino que emplea además diferentes instrumentos de percusión menor como cencerros o el ganzá, además de otros como la melódica. De esta manera, con las posibilidades que su formación e instrumentos permiten, adaptan distintas canciones: “El forró por ejemplo se toca con la zabumba que es de percusión, el triángulo y el acordeón, por lo menos tenemos el triángulo y una adaptación de la zabumba”.

“Empezamos a preparar un repertorio que realmente de lo que trata es de canciones que rozaban tanto el eléctrico como cosas más acústicas”, explica Pichu. “Tocamos un montón de estilos”, puntualiza Miguel dentro del extenso abanico que abarca la música brasileña, más allá de la emblemática bossa nova, “tenemos repertorio de axé, de bahiano, de afro, de batucada por decir así tenemos dos temas, tenemos samba tradicional más básica, tenemos alguna cosa de forró... un popurrí de música brasileña”.

Su espectáculo pretende ser algo más que musical, con poemas o textos que acompañaran a las canciones, algunos escritos por ellos mismos, además del buen rollo que el trío rezuma: “Hacemos mucho el chorra, eso le da una calidad divertida a todo lo que hacemos”, cuenta Miguel. “No es algo ultra serio, se nota el ambiente de que nos llevamos muy bien”, puntualiza Daniel. “También porque Daniel y yo somo un poco más… imbéciles”, bromea Pichu, “Miguel se contiene”.

Aunque llevan más de un año trabajando en el proyecto, la única vez que Os Garotos do Río Pisuerga actuaron con público fue en un ensayo semi-abierto que realizaron aprovechando uno de la Torzida los pasados carnavales. Han ido retrasando la fecha desde la pasada primavera y al fin ha llegado. Será este viernes 17 a las 22 horas en la sala Black Pearl, las entradas anticipadas están disponibles en Andén 47, El Paquidermo y en el Kafka al precio de cuatro euros, en taquilla valdrán cinco.

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