Ana Redondo, concejala de Cultura del Ayuntamiento, y Javier Gómez, profesor del Departamento de Sociología y Trabajo Social de la UVa.
Ana Redondo, concejala de Cultura del Ayuntamiento, y Javier Gómez, profesor del Departamento de Sociología y Trabajo Social de la UVa.

El rol del público no debe limitarse al de meros espectadores. Otorgarle un papel activo en el diseño de las programaciones forma parte de la declaración de intenciones del futuro Consejo de las Artes y la Cultura de Valladolid, un órgano que el Ayuntamiento pretende poner en marcha en el primer semestre del próximo año.

La concejala de Cultura y Turismo, Ana Redondo, ha presentado hoy un proyecto con el que el consistorio persigue «que la sociedad se incorpore al diálogo sobre la cultura». A la búsqueda de esa implicación ciudadana se ha sumado la Universidad de Valladolid, a través del Departamento de Sociología, con un estudio sobre los dieciséis consejos existentes en España en este ámbito, un trabajo que, además, da pistas de por dónde deben ir los tiros. El profesor Javier Gómez ha sugerido la necesidad de embarcar en la iniciativa a «tres actores básicos: la ciudadanía, articulada con el público; los creadores y productores culturales, y los encargados de la gestión», y de lograr un «equilibrio» entre ellos en la toma de decisiones. Un punto de partida al que se ha sumado Ana Redondo: «Queremos que la sociedad se incorpore al diálogo sobre la cultura», ha señalado para matizar que «un consejo de técnicos y políticos no sería de recibo».

El Consejo de las Artes y la Cultura apenas ha dado aún sus primeros pasos para definir su composición y funcionamiento, pero la concejala responsable del área ha insistido en la importancia de la participación de los «actores sociales y culturales». El público tendrá voz en este órgano, que pretende dar cabida a organizaciones ciudadanas y agrupaciones que ya trabajan en el ámbito cultural, como las asociaciones de amigos del Teatro Calderón y del Museo Patio Herreriano. La intención es que ese organismo esté en funcionamiento «antes de junio de 2018», con una estructura «razonable» que no supere la veintena de miembros, probablemente organizada por sectores y que concilie la «eficiencia con la participación».

La concejala de Cultura ha confiado en las posibilidades que se abren con la creación del Consejo. «El a dónde llegas es mucho mejor que el de dónde partes», ha señalado antes de mostrar su confianza en que este órgano participativo no quede expuesto a los vaivenes políticos. Aunque no pueda garantizarse que sea «irreversible», al menos la participación ciudadana hará que sea «difícil dar marcha atrás».

Valladolid se sumará así a las, al menos, dieciséis ciudades españolas que cuentan con consejos de cultura, un campo en el que solo en los últimos seis o siete años ha irrumpido este tipo de órganos participativos. El trabajo previo de la UVa ha constatado que «el papel lo aguanta todo» y del peligro de que estos órganos no tengan «una influencia real». Para evitarlo, ha expuesto Javier Gómez, es necesario que el acento se ponga en el desarrollo de «procesos para mejorar la cultura». «Es complejo y requiere un compromiso muy fuerte de todas las partes», ha añadido.

Patricia Guerrero.
Patricia Guerrero.

La presentación de los primeros pasos para la creación del Consejo de las Artes y la Cultura ha coincidido con la inauguración de las jornadas La Ciudad Imaginada, otra iniciativa con la que comparte «la voluntad de transformar la ciudad desde la participación de los actores sociales y culturales que en el día a día están trabajando en su entorno», ha señalado Ana Redondo.

La primera sesión de este encuentro ha contado con el testimonio de la fundadora de las Liga de Mujeres Desplazadas de Colombia, Patricia Guerrero. La activista y abogada ha expuesto un elocuente ejemplo del poder ciudadano y del «empoderamiento» femenino: La Ciudad de las Mujeres, una población situada en Turbaco que ha dado una segunda oportunidad a las víctimas de la violencia y el conflicto armado que ha sufrido Colombia durante décadas.

Patricia Guerrero sabe mucho de dificultades para poner en pie una «experiencia de mujeres liderada por mujeres» en una sociedad machista. Se encontró «todas las trabas» posibles cuando en 1999 se empeñó en levantar esa ciudad que hoy acoge a 120 mujeres, aunque cada una de esas viviendas construidas con sus propias manos sirven de techo a una media de cinco personas más. Además, ha explicado la abogada, La Ciudad de las Mueres tiene ‘satélites’ en otros puntos de Colombia, como Cartagena y El Carmen de Bolívar.

Para llegar hasta este punto, fue necesario enfrentarse a un ambiente hostil, donde las ayudas se canalizan a través de la Iglesia o de diversas ONG no específicamente dedicadas a las mujeres, principales víctimas de la violencia y los conflictos en Colombia. Tras el apoyo inicial nutrido con aportaciones de familiares y amigos, el empeño de Patricia Guerrero logró medio millón de dólares procedentes de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) que permitió crear La Ciudad de las Mujeres.

Público asistente a la intervención de Patricia Guerrero en el marco de La Ciudad Imaginada que se celebra en el Museo Patio Herreriano.
Público asistente a la intervención de Patricia Guerrero en el marco de La Ciudad Imaginada que se celebra en el Museo Patio Herreriano.

Muchas personas han podido dejar atrás otras tantas «historias dramáticas de vida», pero no por ello Patricia Guerrero da por cumplidos sus objetivos. Queda mucho por hacer: «La lucha desigual por las mujeres continúa», ha señalado. Los Acuerdos de La Habana entre el Gobierno Colombiano y las FARC han abierto nuevos caminos esperanzadores. Pero «los cambios son muy lentos», y el proceso de desarrollo de esos acuerdos se topan con «una extrema derecha que ha venido bloqueando aspiraciones» y con la herencia dejada por «el paramilitarismo y el narcotráfico». Guerrero tienen claro que es difícil que en ese panorama la reivindicación de la mujer pueda hacerse un hueco, pero no ceja en su reclamación para lograr una mayor participación femenina en las negociaciones.

La historia de La Ciudad de las Mujeres es la primera que mostrará hasta el domingo en el Patio Herreriano, donde se darán a conocer otras experiencias de éxito en la transformación social. Las jornadas, organizadas por Cultura & Comunicación con el patrocinio del Ayuntamiento de Valladolid, dará cabida a proyectos internacionales relacionados con la movilidad, el consumo sostenible o recuperación de espacios desfavorecidos.


Contenidos relacionados:

La Ciudad Imaginada se presenta públicamente en Valladolid

Cinco proyectos para seguir trabajando en La Ciudad Imaginada

 

No hay comentarios