Cristina R. Vecino. FOTO: Gaspar Francés
Cristina R. Vecino. FOTO: Gaspar Francés

Cristina R. Vecino se declara seguidora de la estética japonesa de Junichiro Tanikazi (la sombra  es parte de la belleza).  Las 25 fotografías de 'Anegar' expuestas en la Galería Javier Silva son en blanco y negro, más negro que blanco.

Junichiro Tanikazi firmó un manifiesto  en 1933 -El elogio de la sombra- en el que desarrolla su teoría de que en Occidente la belleza va ligada a la luz, a lo blanco, a lo brillante, y que lo oscuro, lo opaco y lo negro siempre han tenido una connotación negativa. Sin embargo en Japón la sombra no tiene esta connotación  y es considerada como parte de la belleza. 

"El color despista de lo que quieres fotografiar. En esta exposición me expreso en blanco y negro por la oscuridad que quería conseguir", dice Cristina R. Vecino (Valladolid, 1984), plantada en medio de la galería de paredes blancas de las que cuelgan 25 fotografías, muchas de pequeño formato, y algunas como resultado del fundido de dos, utilizando el negro como enganche invisible para crear nuevas formas, otras composiciones.

'Anegar'  surgió revisando su archivo fotográfico de los últimos años y realizando una selección entre el material acumulado y en reposo desde 2012 (la más antigua). Fue un redescubrimiento para Cristina R. Vecino que, con otros ojos, vio que tenían algo en común: el vacío.

Una de las piezas de la exposición. FOTO: Gaspar Francés
Una de las piezas de la exposición. FOTO: Gaspar Francés

«Lejos de esa incomodidad, ese espacio imaginario llegó a convertirse en profundidad, en un lugar anhelado y utópico fuera de la superficie o dentro de ella. El espacio vacío como límite entre lo que podría ocurrir y lo que ya no será. Un lugar en el que sumergirse», comenta su autora, que profundizó en la conexión inicial e hizo nuevas fotografías para indagar en esa idea y componer el trabajo que ahora presenta.

"La idea del vacío", añade Cristina R. Vecino, "es un tema recurrente y me he acercado a él para saber qué es, dónde están sus límites... como espacio utópico, algo que se anhela. El negro es igual al espacio vacío que lleva a sumergirte en una realidad, en un poder imaginario. Lo bueno del vacío es que te permite imaginar, buscar la utopía. No es conclusivo, es la búsqueda".

Cristina R. Vecino ha metido la cámara en medio del bosque, ha enfocado hacia arriba -las nubes- y hacia abajo -el mar-. Pero no le preguntes dónde han sido hechas, ni cuándo.

"Me gusta disfrutar de la fotografía de una manera intuitiva, capturar esa realidad que sirva para comunicarte y preguntarte dónde está ese vacío. Me gusta ir a cualquier sitio y hacer las fotos. Aquí he estado un poco condicionada por la idea de la exposición", reflexiona la fotógrafa.

Cristina R. Vecino en la Galería Javier Silva. FOTO: Gaspar Francés
Cristina R. Vecino en la Galería Javier Silva. FOTO: Gaspar Francés

El espacio lo ocupa la naturaleza en la que, a veces, aparece una figura humana  o animal, nunca en primer plano sino como  elemento accesorio. La mayoría de las imágenes tienen algo de inquietante, de misterio.

"Estoy dando vueltas a algo. A lo mejor algún día lo encuentro", comenta la artista que anuncia su deseo de que el proyecto de esta exposición  crezca y forme parte de un posible libro.

'Anegar' se inauguró el sábado 25 y cuando Javier Silva, antes de echar la persiana, miró hacia atrás y vio 10 puntos rojos, pensó: "En los 5 años que llevo con la galería es la exposición que más éxito ha tenido".

Javier Silva mantiene un compromiso con sus artistas. Cristina R. Vecino ya compartió espacio con María Tinaut en marzo de 2016 (Memoria construida). Ahora ha vuelto en solitario. Dentro de unos meses expondrá Ricardo Súarez, su compañero de El Carrusell, taller de fotografía de la calle Santo Domingo de Guzmán, 2, esquina calle Expósitos.Otra gran aventura en una ciudad como Valladolid.

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