'España en blanco' de Noa González Cabrera. FOTO: Julien Gallez
'España en blanco' de Noa González Cabrera. FOTO: Julien Gallez

Al menos durante un año, el cartel publicitario de la calle Felipe II de Valladolid no bombardeará a los transeúntes con eslóganes publicitarios, cediendo ese espacio al arte. La valla abarca 8 metros de ancho por 3 de alto, medida que dio nombre al proyecto de Elisa Rodríguez: Ocho por Tres. Por tamaño lienzo han pasado ya nueve artistas, entre locales, nacionales e internacionales, tantos como meses han pasado desde su inicio. El último ha sido Javier Carrera “Cuco” el pasado 2 de diciembre

Ocho por Tres apunta hacia uno de los grandes pilares la sociedad de consumo, la publicidad. Incluso llega a considerarla como “una constante manipulación del comportamiento y pensamiento de los ciudadanos a través innovadoras prácticas psicológicas”. Es ahí donde incide este proyecto que pretende ser “una protesta contra esas prácticas y a su vez una reivindicación del arte en la calle, planteando nuevos caminos para su legalización con el fin de legitimar la causa y hacerla parte de la propia estructura social”.

Marquesina de Elisa Rodriguez junto a La Antigua. FOTO: Julien Gallez
Marquesina de Elisa Rodriguez junto a La Antigua. FOTO: Julien Gallez

Elisa Rodríguez, su impulsora, no es la primera vez que se enfrenta a la intervención publicitaria, durante su estancia en Lituania desarrolló el proyecto ‘La publicidad como espacio de librepensamiento’ en el que actuaba directamente sobre los anuncios para cambiarles el mensaje. En el proyecto que está desarrollando en Valladolid desde el pasado mes de marzo, en lugar de alterar los anuncios, decide arrebatar ese espacio a la publicidad para ofrecérselo al arte. En concreto ha elegido el enorme cartel publicitario de la calle Felipe II, además de 9 marquesinas de la ciudad en las que ya ha situado sus propios trabajos, un espacio que cada mes está acogiendo la obra de un artista.

En el mundo del arte urbano, a nivel global, es común encontrarse proyectos de esta índole, aunque no en una ciudad como Valladolid. Justo por eso quiso traer esta idea a su ciudad natal, señalando además que, con las llamada crisis económica, muchos espacios publicitarios que bombardeaban a los viandantes están ahora vacantes. La crítica a la publicidad está bastante interiorizada en las personas”, asegura la artistas, apuntando que las herramientas del consumismo y el marketing ya no pasan desapercibidas para la gente.

Cuco junto a algunos de los asistentes a la pintura de la valla. FOTO: Julien Gallez
Cuco junto a algunos de los asistentes a la pintura de la valla. FOTO: Julien Gallez

Este aterrizaje en la ciudad, según su crítica visión, ha pasado un poco de puntillas para mucha gente que podría estar interesada en este proyecto: “Hay mucho trabajo detrás que no quiero que se diluya”. Por eso y para que el público pueda participar del proyecto y disfrutarlo, más allá de la mera observación de las obras, el pasado sábado el artista correspondiente a diciembre, Javier Carrera “Cuco”, terminó su obra siguiendo las directrices de la gente.

Cuco ha realizado los murales de Andén47 y los pilares del bajo viaducto de la Avda. Zamora el pasado mes de octubre. Además es cofundador del colectivo Espacio Matrioska en Os Blancos, Ourense, y recientemente ha participado en el Festival de Arte Urbano ASALTO de Zaragoza. “Fueron bastantes personas con un montón de admiración por lo que estaba haciendo ahí Cuco”, explica Elisa ilusionada, destacando la buena energía que se creó con las aportaciones de los transeúntes al artista y anunciando la publicación de un vídeo sobre la obra, realizado por Julien Gallez, la próxima semana.

Elisa Rodríguez ha tirado de su ya dilatada experiencia personal para seleccionar a los artistas en un proceso que asegura ha sido “totalmente subjetivo”. Tras su paso por distintas partes del mundo, desde Francia a Lituania pasando por Indonesia, fue reclutando a “artistas cuya obra admiraba” para darse el gusto personal además de la oportunidad para éstos de ser los protagonistas de Ocho por Tres.

'Peacifully peace' de Derian Derian. FOTO: Julien Gallez
'Peacifully peace' de Derian Derian. FOTO: Julien Gallez

En el cartel publicitario de la calle Felipe II de Valladolid han plasmado ya su obra el lituano Vulovakel, encargado de inaugurar el proyecto, Noa González Cabrera, Antonio Samaniego, Paula Fraile, Derian Derian, Paulius Šliaupa, Pablo Pérez Orellana, Jesús García, hasta la actual de Javier Carrera “Cuco”. Cada cual dentro de su respectiva disciplina artística, como el diseño gráfico, la pintura, la ilustración o la fotografía, predominante en Ocho por Tres aunque procurando la variedad en este género.

Anuncia que la próxima será la fotógrafa Cristina R. Vecino con una intervención apelando a la subjetividad de quien la observe ya que "requiere más de una reflexión personal del transeúnte”, explica Elisa desvelando que el trabajo conjunto de Gaspar Francés, Chucho Nieto y Ana Nan, cerrará Ocho por Tres: “Quieren organizar algo relacionado con problemáticas locales, lo que requerirá de un proceso largo de investigación con el entorno”, anuncia. Entre medias, un nombre que aun está por desvelar completará la programación.

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