Parte del equipo de Moscas de Compañía en la puerta de La bici. FOTO: Gaspar Francés
Parte del equipo de Moscas de Compañía en la puerta de La bici. FOTO: Gaspar Francés

Una nueva exposición decora las paredes de la bici de la mano de Moscas de Compañía. Se trata de ‘Volar hacia el aquelarre’, una muestra de ilustraciones entorno a la brujería y la persecución de éstas a lo largo de la historia, tomando sus símbolos y referencias para traerlos al mundo contemporáneo. El colectivo de mujeres artistas estuvo acompañado de Ley Mostaza, un grupo formado expresamente para la inauguración de ayer sábado.

Se cumple un año de la irrupción del colectivo Moscas de Compañía en el panorama artístico y feminista de Valladolid. Entonces presentaban su primer calendario ilustrado en el que, cada mes, sus trazos acompañaban un poema de una escritora latinoamericana. En esta ocasión se han centrado en la cocina, recogiendo doce recetas de distintas partes del mundo como la harira marroquí, el pad thai tailandés, el pastel de choclo chileno o incluso un clafoutis de arándanos y moras proveniente de Francia, todas ellas acompañadas de sus características ilustraciones.

Una parte de la exposición en La Bici. FOTO: Gaspar Francés
Una parte de la exposición en La Bici. FOTO: Gaspar Francés

Y no solo eso, ya que el calendario 2018 ‘Recetas de por ahí’ incluye una serie de gastroconsejos asociados a los signos del zodiaco, acompañados de curiosas predicciones: “Nos gusta trabajar el humor”, explican las moscas. Estas recomendaciones recurren al refranero tradicional, tirando de ingenio y referencias culinarias. Además de la exposición que inauguraban, ‘Volar hacia el aquelarre’, han presentado también sus publicaciones recientes, como el fanzine ‘Sobrevivencias’, acerca de la vida de mujeres en disciplinas a lo largo de la historia, o la camiseta de ‘Los motines del pan’ que acompaña al single del mismo nombre de Guille Jové.

La exposición que Moscas de Compañía han preparado para La Bici lleva por título ‘Volar hacia el aquelarre’. En ella han pretendido destapar la parte desconocida de la brujería, recuperando y reapropiándose de símbolos o estereotipos, en la línea del manifiesto W.I.T.C.H. al que dieron lectura Ley Mostaza. Entre las muchas referencias que aparecen en sus ilustraciones, destacan las de ‘Calibán y la bruja’ de Silvia Federici o ‘Mujeres en la hoguera’ de Lucy Stardust. Reivindican también su papel en el control de la natalidad, ya que eran las conocedoras de las plantas abortivas y se encargaban de asesorar a las mujeres en temas de sexualidad, motivo también de persecución y hoguera.

Cartel de la exposición de Moscas de Compañía. FOTO: Gaspar Francés
Cartel de la exposición de Moscas de Compañía. FOTO: Gaspar Francés

Otro tema muy recurrente en sus dibujos son las reuniones de brujas “como un espacio de sororidad entre mujeres y el miedo que se ha tenido a ese espacio”, explican las Moscas en referencia directa a los aquelarres, ligados también a la relación de las mujeres con la naturaleza y los bosques. Igual que los ciclos, como el lunar, muy presentes en la exposición. También han querido reapropiarse de otros mitos como el de la bruja fea y siniestra para “recuperar la fealdad como algo común” sin que sea un aspecto a señalar o destacar, en un defensa de la diversidad. En definitiva, un sin fin de saberes ancestrales transmitidos y empleados por mujeres, lo que las llevó durante siglos a arder en la hoguera.

Ley Mostaza ha sido el grupo encargado de animar la fiesta, desgranado un repertorio de versiones de distintas autoras, o al menos interpretadas por mujeres, en un concierto divertido y reivindicativo. Formado ex profeso para esta exposición, han querido comenzar su recital leyendo el manifiesto de W.I.T.C.H., en inglés bruja, las siglas de “Conspiración Terrorista Internacional de las Mujeres del Infierno”. En el texto, las mujeres del colectivo feminista neoyorkino de finales de los 70 se reivindicaban herederas de las brujas perseguidas y quemadas a lo largo de la historia: “Fueron las primeras combatientes y guerrilleras contra la opresión, en particular la opresión de las mujeres a lo largo de los siglos”.

Laura e Inés, Ley Mostaza, durante su concierto. FOTO: Gaspar Francés
Laura e Inés, Ley Mostaza, durante su concierto. FOTO: Gaspar Francés

Ellas no se quedaron de rodillas frente a ningún hombre, eran sobrevivientes de la más antigua cultura, antes que la represión espiritual, económica, sexual, mortal de la sociedad fálica, imperialista, fuera severa, destruyendo las sociedades humanas y la naturaleza”, han leído mientras las notas del bajo generaban la atmósfera.

Ataviadas con tétricos disfraces negros, han ido intercambiando instrumentos, desde la guitarra, el cajón o el bajo, hasta el clarinete de Inés y el acordeón empleado por Laura. Ley Mostaza ha revindicado el arte como herramienta de cambio y de lucha, lo que han siginificado en las canciones interpretadas de Perota Chingó, Silvio Rodríguez, Tiken Jah Fakoly o Aline Frazão, entre otras. La sesión ha acabado en jam session, en la que diferentes artistas presentes en el bar, como Guille Jové que no ha podido irse sin interpretar su narración de los motines del pan, han aprovechado para alargar el concierto.

Vista de la exposición. FOTO: Gaspar Francés
Vista de la exposición. FOTO: Gaspar Francés

No hay comentarios