Público bailando durante el concierto de Jhana. FOTO: Jorge Ovelleiro
Público bailando durante el concierto de Jhana. FOTO: Jorge Ovelleiro

Está claro, en febrero hace frío, pero el cuerpo en carnaval pide calor para salir a la calle y disfrutarlo. Por eso, durante este viernes, los jerseys de lana, abrigos, gorros, guantes y bufandas han sido protagonistas, una suerte de disfraz colectivo de esquimal de Castilla ante la decreciente vocación del personal por atrezarse en estas fechas. Eso sí, la música de La Torzida, Triquel, Jhana Electrorganic Sound y We are Fashionists Djs fue clave para disfrutar de la noche y entonarse.

En Valladolid no hay carnaval sin La Torzida, la batucada da siempre ese toque tropical que el frío hace añorar. Dieron el pistoletazo de salida en la Plaza Mayor, desangelada y sin decoración alguna, lo que sin duda desluce el gran espectáculo que ofrecen. Este año llegaron desde el país de Nunca Jamás, con Campanilla, los Niños Perdidos y el Capitán Garfio ataviados con los instrumentos de samba-enredo.

En pasacalles llegaron a Fuente Dorada, donde dieron el relevo a la Escola, el taller en el que se inician en la percusión afrobrasileña, actuación que para algunos integrantes es su primera vez ante el público. A partir de ahí, otro clásico, el pasabares. Del Penicilino -disfrazado de Café Berlín, y viceversa-, al Largo Adiós, hasta finalizar en el Kafka, el ritmo carioca resonó hasta bien entrada la madrugada.

La Asamblea Popular de Fiestas de Valladolid había preparado una interesante programación musical en Portugalete. Los encargados de romper el hielo fueron Triquel, la veterana banda vallisoletana de rock celta que en la actualidad forman Carlos Ayuso (gaita y whistle), Floro Cañibano (bajo, armónica y coros), Juan José Cartón (guitarra eléctrica y acústica, whistle y voz principal), Cristina Casado (violín), Álvaro García Sanz "Pichu" (batería), Iván San José (sintetizador y coros) y Sonia del Val (flauta travesera y coros). Fieles a sus raíces, dieron un gran concierto haciendo que la gente moviera los pies y sacara las manos de los bolsos para aplaudir.

Jhana lo volvió a hacer, esta vez luchando además contra los elementos. Al frío helador de la noche de viernes se sumó el retraso provocado por los cambios de escenario y la desbandada de gente que vació la plaza en busca de cobijo. Pero en cuanto el ritmo comenzó, el público se fue acercando y comenzó la fiesta que prometía. A base de bucles de voz, guitarra rockera y aparatos electrónicos, la plaza, a medio llenar, bailó y gozó como solo el espectáculo de Jhana Electrorganic Sound consigue.

Bien entrada la noche, We are Fashionists Djs, el dúo de electrónica formado por por Joaquín Posac y Tania B. Colino, completaron las actuaciones. La programación continúa hoy sábado en Portugalete, con actividades infantiles y pintacaras de la mano de la asociación Estarivel de las 18 horas, el concierto de Cañoneros y el fin de fiesta con Dj Manaya.

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