“Qué gusto da ver tanta gente joven por aquí”, celebraba una mujer al tratar de cruzar por la acera del nuevo local de La Comercial en el barrio de La Rubia durante su inauguración. Con gran asistencia de público entre amigos y colegas artistas de distintas disciplinas, el nuevo “cowork creativo”, un lugar orientado a la producción artística y cultural, abrió sus puertas dejando claro que, como coinciden sus impulsores, más que un espacio de trabajo son una gran familia.
Este recién estrenado “laboratorio colectivo” busca ser un espacio en el que mancharse, experimentar y errar hasta acertar, con una vocación eminentemente práctica: “Un taller donde conviven profesionales en torno a las artes visuales, pintura e ilustración, escultura, impresión, autoedición, vídeo o arte digital, y las diferentes disciplinas técnicas como arquitectura, interiorismo o diseño en cualquiera de sus variantes”, explican sus impulsores.
Después de alrededor de un año y tres meses transformando el local de un antiguo negocio de piensos y materiales para ganado, aun conserva los carteles originales de aquella tienda en su interior, La Comercial alberga ahora varios proyectos con el arte, la cultura y la creatividad como nexo de unión. Su coordinador, Chucho Nieto, es un artista gráfico multidisciplinar, responsable de numerosos proyectos tanto individuales como colectivos entorno a la ilustración, el diseño o la pintura mural, entre otros campos. Gusta de la participación y la apertura en su metodología de trabajo, por lo que tiene todo el sentido que a la hora de dar forma a su propio taller quisiera construir un espacio abierto al encuentro de mentes inquietas.
Virginia y Alberto son los responsables de Azote Estudio, especialistas en identidad visual y experiencias de marca, con un lema claro: “Sin ideas, sin principios, tenemos algo vacío de significado”, explican sobre la base de su trabajo, que salta del online al offline y de lo local a lo global. Marta Almudí no termina de encontrar las palabras para definir el por qué de su gusto por trabajar la cerámica, aunque con su lenguaje no verbal lo dice todo, ese gesto de rozar las yemas de los dedos pulgar, índice y medio: “Los objetos que a mi me gusta hacer tienen un tacto y una calidez especial”, renunciando a los moldes y las herramientas mecánicas para elaborar sus platos, tazas o incluso lámparas, además de trabajar el dibujo o el grabado.
Sobre todo tras el cierre de Valladolid Web Musical, que desde los albores de la red fue la agenda online de referencia en la música local, VadeOcio lleva cerca de dos años empeñado en que si alguien se pierde algún evento es por falta de tiempo no porque no se haya enterado. La mente creativa que está detrás es la de Pablo Castro, encargándose de tumbar el falso mito de que “en Valladolid nunca hay nada”.
Hablando de mentes inquietas, los dibujos de Juan Pablo Celestino, o Doctor Juanpa, han ilustrado los carteles de numerosos artistas tanto locales como internacionales, como El Meister o The Levitants en Valladolid o el veinte aniversario del festival Sonorama. Durante la inauguración dejó patente su arte decorando con los colores de La Comercial, azul, blanco y amarillo, las puertas de este nuevo espacio, con asombrosa facilidad, y un resultado impactante y divertido.
Además de las viandas inherentes a este tipo de saraos, hubo también hueco para un pequeño set musical acústico a cargo de Rocío Torío e Inés Velázquez, ambas del grupo De Perdidos al Trío, que desde las alturas de La Comercial arrancaron las palmas e incluso algún tímido baile. Así debutó este nuevo espacio, que mantendrá sus puertas abiertas el primer viernes de cada mes, aceptando visitas las tardes de los martes o en otros horarios contactando con sus responsables de este “espacio dinámico y propenso a la experimentación e hibridación” buscando “generar una comunidad que conecte a profesionales, vecinas y vecinos con todo tipo de conocimientos, capacidades y sueños”.

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