Plaza Mayor de Simancas durante el décimo aniversario del Summer End. FOTO: Gaspar Francés
Plaza Mayor de Simancas durante el décimo aniversario del Summer End. FOTO: Gaspar Francés

La ineludible cita de la música local vallisoletana volvió a tomar Simancas para despedir la temporada de verano y calentar motores para el próximo curso. Con cerca de 12 horas de música en directo, el Summer End celebró su décimo aniversario repitiendo la fórmula de años anteriores, combinando los conciertos acústicos en la terraza del chiringuito durante la tarde, donde destacó el directo de Guille Jové, con las bandas que actuaron en los dos escenarios de la Plaza Mayor, protagonizados por el directo de Flácida Dominga, este año como artistas sorpresa, además de Jose Carreño, De Perdidos al Trío o Disciplina Atlántico.

Más madrugador que nunca, este décimo aniversario del Summer End comenzó a las cuatro y media de la tarde con la actuación de Ley Mostaza en la terraza de La Baruva. Aunque el público aun estaba o bien en la siesta o bien tomando el café, las decenas que asistieron escucharon con sorpresa y risas, aplaudiendo con gusto las irreverentes composiciones de Inés Moss y Laura Tazza. Anibal fue el siguiente en pasar por este escenario, una de las revelaciones de la escena local. Con un proyecto personal que lleva al directo en formato hombre orquesta y enraizado en el folk americano, presentará su primer disco el próximo 24 de septiembre.

Actuando en Summer End gracias a la colaboración de últimoCero con el festival, Guille Jové aprovechó para desgranar algunas de las canciones de su esperado segundo disco, que llevará por título ‘La memoria del barro’ y ha sido grabado por Carlos Soto, anunciando la fecha de su presentación en directo, que será el próximo 4 de octubre en la sala Black Pearl. Acompañado por Juancar Martín a la guitarra acústica, ofreció su música “cercana, de kilómetro cero”, reivindicando la tierra, la revolución y el amor, pero lejos de los clichés habituales.

A continuación y antes de cerrar las actuaciones de este escenario, fue el turno de Augusta Sonora, una joven banda de indie con más intención que solvencia. Completó el plantel Sean Marholm, cantante y guitarrista de la banda Dinero, interpretando canciones “que no conoce ni su puta madre”, como él mismo describió, versiones y algunos de los temas más conocidos de su grupo. Kirson, banda rockera ganadora del certamen Fonorama 2019, abrieron los conciertos de la Plaza Mayor en el escenario Carné Joven, tras quienes actuó, ya en el escenario Kafka, el vallisoletano Sr. Peñi acompañado de Álvaro Astorga a la guitarra y la banda que, para esta ocasión, tomó prestada de Jose Carreño. A continuación el grupo madrileño Raro, una propuesta a medio camino entre el estereotípico nihilismo indie y el post punk.

Jose Carreño, después de pasar en varias ocasiones en formato acústico por el Summer End, al fin estrenó su banda y el nuevo repertorio que lleva ya más de un año montando y grabando. Sus canciones, muchas conocidas para el público fiel a citas como Open Mic, adquieren un cariz aun más rotundo con el toque de Ángel Román a la batería, César Fernández al teclado, Fernando Delgado al bajo y Jaime Delgado, guitarrista que lleva más de una década acompañando a Carreño, en esta ocasión con la colaboración de Guille Aragón, colega y compinche, a las percusiones. También subió al escenario Jorge Onecha, indescriptible vocalista de Flácida Dominga, para cantar a dúo alguno de los temas, pantomima incluida.

Por los dos escenario de la plaza simanquina también pasaron Javi Arroyo y Los de Antes, proyecto rockero con el que después de lanzar su primer disco ‘A Quemarropa’ ha terminado de grabar su segundo ‘Cuando Arda el Otoño’. Repitiendo respecto al año pasado, aunque en esta ocasión con la banda al completo, Salto ofrecieron un interesante directo que en ocasiones recuerda a mitos como Beatles o Neil Young. La nota emotiva de la noche la pusieron De Perdidos al Trío, ya que fue el último concierto de Rebeca Panedas, su hasta ayer teclista de inigualable voz, que hará las maletas para continuar su carrera musical en Alemania. Fuera por esta circunstancia o porque venían calientes del festival Milanito, hicieron doblete entre Montemayor y Simancas, ofrecieron un gran espectáculo con la complicidad del público y una banda entregada haciendo gala de su gusto y maestría.

Llegó entonces la sorpresa, aunque esperada por muchos, el concierto de Flácida Dominga, banda que durante las últimas semanas ha sido de las más activas en redes sociales publicitando, a su manera, el aniversario del Summer End. Con su inigualable frontman vestido de Donald Trump, con dos banderas estadounidenses a su espalda, mientras que el resto de la banda estaban vestidos de mexicanos, contaron en esta ocasión con el guitarrista Víctor Antón. Su espectáculo, como era de esperar, se basó en su humor ácido y negro, sin dejar títere con cabeza, reposado en la calidad musical de la banda pese a su poco gusto por ensayar.

Una de las actuaciones más esperadas para parte del público, Disciplina Atlántico, fue la última de la noche. El grupo que navega entre estilos como el pop, punk, noise y rock de vanguardia, contó además con Javier Vielba, amigo y fan del grupo, aportando un toque más psicodélico aun a su música improvisando con el theremin. El fin de fiesta en Simancas corrió a cargo del veterano DJ vallisoletano Intronauta, pseudónimo de Carlos Uzal. Aunque aun faltaba una de las actuaciones, esta vez ya en el Kafka, a cargo de Marranones con Tomate, proyecto tan provocador como desvergonzado del inquieto Paolo Fontana.

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