Pongo durante su concierto en la decimosegunda edición del Tónal. FOTO: Jorge Ovelleiro
Pongo durante su concierto en la decimosegunda edición del Tónal. FOTO: Jorge Ovelleiro

Varios cientos de personas se han congregado este fin de semana en el Laboratorio de las Artes de Valladolid (Lava) para disfrutar del ecléctico cartel que el Colectivo Laika había preparado para la decimosegunda edición del Tónal con una oferta rica y diversa a base de productos de calidad. Aunque el fenómeno fan aclamó las propuestas más ‘traperas’ de Cupido o Recycled J, el ‘kuduro’ de la angoleña Pongo, que calentó la pista vallisoletana el viernes, y la fusión africana de Egosex, que hizo lo propio el sábado, sorprendieron y convencieron, destacando junto a la apertura de la segunda jornada con el sobrecogedor directo de Rocío Márquez.

El viernes, el punk rock de las barcelonesas Amparito se encargó de inaugurar el festival, seguidas del ‘synth pop’ de la banda valenciana La Plata que empezaron a hacer vibrar la Sala Blanca del Lava. Fue entonces momento de uno de los platos fuertes del Tónal, el ‘kuduro’ de Pongo. La contundente presencia sobre el escenario de la congoleña enganchó al público entre sus poderosos bailes y canciones, recuperando algunas de las más conocidas de su anterior grupo, los emblemáticos Buraka Som Sistema, como el archiconocido ‘Wegue Wegue’.

Durante el sábado la música del continente vecino volvió al Lava con Egosex. La banda formada en Barcelona se refiere a su estilo como ‘jungle trance blues’, una fusión de sonidos y guitarras progresivas con la raíz africana, incluso su espiritualidad, patente en la voz del nigeriano Wekaforé Jibril que hace equipo con el dúo catalán formado por Hug Bonet a la guitarra y Lluís Campo a la percusión.

Uniendo los mundos del trap con los del indie, Cupido subieron al escenario dispuestos a explotar las posibilidades de la unión del cantante Pimp Flaco con la banda Solo Astra. Si el indie-trap congregó a un buen número de fans en las primeras filas del Lava el viernes, los encargados de cerrar esta edición del Tónal, Recycled J junto al DJ Selecta, hicieron lo propio el sábado. Ofreciendo una buena sesión de rap con su correspondiente ración del inevitable ‘autotune’, aclamado por el público pero un tanto cansino para el sector que no está habituado a estos arreglos.

El flamenco y la sobrecogedora voz de Rocío Márquez se encargó de abrir los conciertos del sábado. Junto a su guitarrista, cautivó a la Sala Blanca del Lava con su poderoso y casi interminable chorro de voz, impecablemente afinado, recibido por un respetuoso silencio que solo cesaba para aclamar a los artistas y aplaudir sus canciones. Antes de despedirse, aprovechando la complicidad del público, soltaron la última a capella sin amplificación desde el frente del escenario, cosechando la ovación definitiva.

En un cambio radical de estilo y sonido, le siguió el gallego Alex Casanova, responsable del proyecto Baiuca, tomó el relevo durante la noche del sábado con la fusión de la electrónica con la tradición gallega. Incluyendo en su directo los sonidos de flautas y ‘cunchas’ de vieira, una de ellas incluso acabó partida a la mitad, ofreció un espectáculo que no llegó a alcanzar las expectativas del público que esperaba conocer su directo, que acabó a ritmo de cumbia.

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