Pilar Salamanca.
Pilar Salamanca.

Es vallisoletana, pero desde hace unos años reside en Cantabria. Periodista y doctora en Filología Inglesa por la Universidad de Salamanca es también Licenciada en Árabe e Islam y está especializada en Historia Contemporánea del Oriente Medio. Pilar Salamanca, columnista habitual de últimoCero, se define como una mujer de izquierdas, agnóstica, republicana, activista y feminista (no necesariamente por este orden).”Soy también alegremente positiva y por eso, pase lo que pase, no permitiré que nadie se cargue mi esperanza”, advierte la autora que el próximo día 10 presenta “Beirut ya no está” en la librería Margen de Valladolid.

¿Qué significa éste título?

Mish huna en árabe significa “no está”, “ya no está”. No, al menos, el Beirut que yo conocía pues ese ha desaparecido.

¿Había estado allí antes? ¿cuándo?

En el Pleistoceno. O lo que es igual, en los años setenta, durante la luna de miel.

¿Cómo definiría entonces este libro: diario, libro de viajes…?

La verdad, no sé qué decirte, no tengo ni idea de lo que es. Hace dos veranos decidí volver allí, esta vez sola, para ver qué había sido del maravilloso Beirut que yo había conocido, el Beirut de antes de la guerra y este libro cuenta mi experiencia y algunas cosas más, pero la verdad es que está a medio camino entre un diario, un cuaderno de viaje, una guía pelín rara y… mis manías literarias.

Hablando de lo literario: ¿podría decirnos qué relación hay entre viaje y escritura?

Las dos cosas son un viaje. En el primer caso físico porque implica un desplazamiento de nuestro cuerpo. Y en el segundo mental pues con la escritura “desplazamos” de una forma u otra la realidad. Es cierto que cuando una viaja, lo que cuenta es sobre todo lo que has visto u oído pero también es cierto que cuando una se pone a contar selecciona entre lo que quiere decir y lo que no (pasa igual que en las autobiografías) aparte de elegir claro está, la forma literaria y lingüística en que lo hace algo que por supuesto, también influye lo suyo en el resultado “final”. En cualquier caso, la experiencia del viaje no acaba cuando escribes si no cuando alguien te lee algo que, por otra parte, pasa con todos los libros. Es como si, en cierto sentido, todos se escribieran a “cuatro manos”: se podría decir que nunca están terminados hasta que alguien los lee.

¿Diría que, a día de hoy, en el mundo de los “tour operators” la experiencia del viaje es todavía posible?

Pienso que sí. Y aunque actualmente es más difícil escaquearse si no quieres terminar siendo un guiri o un simple turista en vez de un viajero, todo depende de cómo te gusta a ti hacer las cosas… En el fondo, solo es necesario cambiar de itinerario, de momento o de tren o también, de las rutas y lugares a los que nos tienen acostumbradas. Es importante porque estas experiencias, esta clase de viajes personales pueden cambiarte la vida. Ver por primera vez algo diferente (o verlo de una manera diferente ) modifica o puede modificar el pensamiento (y desde luego también las emociones y las percepciones).

Hizo este viaje sola ¿algún problema?

Partiendo de la base que como mujer una se enfrenta a obstáculos a los que no tendría que enfrentarse por el hecho de serlo (y no solo en los viajes) no, esta vez no hubo ningún problema. Pienso que desde lo más pequeño a lo más grande en la vida hay que atreverse. Nos tienen que ver viajar, ocupar el espacio como diría la Beauvoir para conseguir hacer de él un territorio. Un territorio que pueda ser también algo nuestro.

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