'Suden Aika' en el festival Abierto en Canal de Valladolid. FOTO: Gaspar Francés
'Suden Aika' en el festival Abierto en Canal de Valladolid. FOTO: Gaspar Francés

‘Suden Aika’ combina el canto natural, la danza, la interpretación y la percusión, todo ello con una innovadora puesta en escena donde el público forma parte del espectáculo. Bajo la dirección artística de Víctor Galván, XYK Singers con esta obra se embarcan en un viaje sonoro y sensitivo con los espectadores como tripulación. Una turné que, tras pasar por Al Norte a la Izquierda y Abierto en Canal en Valladolid, de donde surge, se representará en Estonia y Finlandia.

‘Suden Aika’ se estrenó en Al Norte a la Izquierda el pasado 1 de julio, agotándose las entradas una semana antes en hora y media, estando el aforo limitado por espacio escénico. Su éxito continuó en los dos pases dentro del festival Abierto en Canal, con gente quedándose fuera. Han estado un año completo preparando el espectáculo, y sin duda la complejidad lo requiere: “Ha habido exámenes”, reconoce Ana Herrero, una de las 25 intérpretes que componen XYK Singers. Mezcla el canto coral, en finé con la interpretación, es una constante transmisión de sensaciones y emociones, junto al ritmo de la percusión que ellas mismas interpretan. La dirección artística corre a cargo de Víctor Galván, de quien surgió la idea.

“Hay un proceso largo de costumbre”, asegura Víctor sobre el proceso de ensayos y preparación, ya que su papel durante la obra es de espectador o ayudante de producción, dejando al grupo llevar el espectáculo de principio a fin. “En un coro siempre nos hemos acostumbrado a que es mucho más fácil tener alguien delante que te va marcando el pulso”, sin embargo “aquí ese apoyo se pierde, como en ocasiones perdemos la perspectiva o ese apoyo cuando alguien es maltratado, creemos estar solos o solas”.

Representación en Abierto en Canal. FOTO: Gaspar Francés
Representación en Abierto en Canal. FOTO: Gaspar Francés

El ‘Suden Aika’ de XYK Singers no es ni un coro al uso, ni una pieza teatral, ni un espectáculo de danza ni de batucada, aunque aúna elementos de todos ellos. Alguien lo llamaría performance al no caber en ninguno de los cubículos artísticos preestablecidos. “Este formato lo extraigo de la coreógrafa que trabaja con la autora, Pävi Järvinen”, de la cual ha sacado “algunas ideas que me parecían muy potentes, una de ellas es eso, meter al público dentro, incluso colocar sillas en distintas direcciones”, habiendo incluso algunas solitarias.

“Cuando hablo del concepto de escena donde el público está dentro, estamos realmente tejiendo una telaraña en la cual estamos ya encerrando al público, no como cuando la creas en un escenario y la gente está ahí a diez metros”, explica Galván, “aquí la telaraña atraviesa los corazones y las mentes de la gente que pilla por medio”. Para él, más allá del idioma, es esto lo que hace entrar al público en el espectáculo. De hecho al término de la obra, tras una extensa y sonora ovación, la gente sale en silencio, en muchos casos emocionada o al menos embebida aun en las sensaciones de lo vivido.

"Es la historia de todas las mujeres, las que luchan cada día por contar con el mismo espacio que el resto, por demostrar al mundo lo que el mundo ya debe saber. Suden Aika es nuestra historia, la de todas nosotras, la historia de ese mundo”, así describen la obra. Ana Herrero era la encargada de arrancar el espectáculo: “Yo tenía que abrir el pase cantando, fue toda una experiencia estar tumbadas en el suelo y escuchar todos los sonidos naturales de la gente que entraba y se sentaba en una silla”, explica sobre el comienzo de la obra. “Tengo un secreto”, asegura, “en esos momentos te entra una angustia, no sabes quién va a haber en la silla, cual es la primera cara que vas a ver” acumulándose los nervios, pero “lo que me hizo calmarme y que el espectáculo fuera hacia delante, fue pensar en las mujeres que ya no están y no van a poder ver el espectáculo”, se sincera.

Imagen de la sala antes del espectáculo, con las sillas preparadas y las artistas dispuestas. FOTO: Gaspar Francés
Imagen de la sala antes del espectáculo, con las sillas preparadas y las artistas dispuestas. FOTO: Gaspar Francés

Durante el espectáculo, las artistas interactúan recurrentemente con el público, o con los asientos, llegando a cantar en su oído o agarrarse desoladas y tiritando a la pata de la silla. “Nos encanta, nos gusta muchísimo porque rompe también con lo que hemos hecho hasta ahora todas”, explica Herrero, “conseguimos que el espectador sienta realmente la historia, como está en finés, solo hay sentir y eso lo podemos ver en los ojos de la gente”. Las respuestas de la gente son diversas, por ello, han ido probando entre ellas lo que iban a sentir durante los ensayos, y en el espectáculo, en opinión de Ana, “les he sentido con ganas de ver, confiadas”.

Verán como esta reacción varía de un espacio a otro “saliendo de cada ciudad, ver cómo se comportan en cada cultura es muy interesante”. En general la respuesta que han percibido es positiva: “Hay unas ganas inmensas de vivir experiencias nuevas, pero si les preguntas te van a decir que no las tienen, que les des lo de siempre, que es lo que les mola”, reflexiona Víctor. Ahora irán a Estonia y el dos de agosto estarán en Helsinki, una ciudad en la que el público sí va a entender los cantos: “Es todo un reto, y será también la experiencia de vivir el espectáculo de otra forma”, seguras de que la pronunciación es correcta por el trabajo de estudio que han realizado.

‘Suden Aika’ es una historia, las traducciones de los textos de Tellu Turka están disponibles en su página web, aunque cantada en finés. Es como un cuento, empieza muy bien, el nudo y el desarrollo es “bastante feo”, asegura Galván, “nos cargamos al malo y todo termina bien”. De hecho ese momento de la muerte es uno de los más potentes del espectáculo, con las intérpretes en su momento álgido de energía y el público absorto acompañándolas en una vorágine de ritmos. Sin embargo, salvo los cortes, o actos, de los que está formado, es por momentos caótico el suceder de acontecimientos, sin embargo está todo pautado: “Hay una intención de naturalizar todo, de hacerlo orgánico, si lo ves estructurado te das cuenta de que está metido en ese mundo cohibido en el que vivimos”, explica el director artístico.

Momento de la actuación de XYK Singers. FOTO: Gaspar Francés
Momento de la actuación de XYK Singers. FOTO: Gaspar Francés

“Cuando hablamos de percusión, como cuando hablamos de cualquier cosa, hablamos de presupuesto”, bromea Víctor, “este grupo es autofinanciado, no nos queda otra, con eso la oportunidad de aprender de gente que sabe”. Para eso contaron con Yonder Rodríguez, músico venezolano afincado en Valladolid, considerado por muchos el gran maestro de este ámbito en la ciudad: “Era una apuesta segura, porque Yonder controla, no solo a nivel percusivo sino a nivel de construcción de instrumentos”.

Así que se pusieron manos a la obra, y a base de reutilizar cubos o envases, con cinta adhesiva, cuerdas o muelles, han elaborado todo lo necesario para el espectáculo, y el resultado, cuidadosamente atrezado, es más que convincente. “Alguna era la primera vez que cogía unas baquetas”, por lo que, tras una base aportada por el percusionista, y a fuerza de ensayos sacan adelante la composición de Galván, que también se estrenaba en este género, teniendo en cuenta no solo lo musical sino también lo visual.

Pasado y futuro de XYK Singers

Más allá de ‘Suden Aika’, XYK Singers lleva cinco años trabajando en este y otros proyectos: “En esta ciudad nos hemos movido poco”, explica Víctor, “vengo de Tordesillas y me encuentro un mundo coral amigo y enemigo a la vez, con gente que no acepta lo que vaya a ser diferentes”. “Me podría haber venido abajo, pero hay un convencimiento personal de vamos a echar para adelante”. “Nos hemos presentado donde nos han dejado después de pedir y mucho esfuerzo, con muy pocos medios”, ironizando con el minimalismo de su puesta en escena y la falta de financiación.

'Suden Aika' de XYK Singers. FOTO: Gaspar Francés
'Suden Aika' de XYK Singers. FOTO: Gaspar Francés

Tras el estreno en Al Norte a la Izquierda, las representaciones de Abierto en Canal y la gira por Estonia y Finlandia, aun no tienen más fechas, pero pretenden mover el espectáculo durante el próximo curso. En Valladolid prevén volver a mostrarlo, aunque “no sabemos dónde”. Es un espectáculo que pretende “romper con los escenarios habituales”, por lo que no todos los espacios escénicos pueden adaptarse.

Tanto por lo arriesgado y la estética de su propuesta como por estar hecho en la ciudad, para la programación del Festival de Teatro y Artes de Calle es más que atractivo: “Vamos a intentarlo”, asegura Galván, “el formato lo pide”. No obstante ya participaron en la última edición acompañando a Kukai Dantza, alzándose con el premio al espectáculo más innovador. Eso sí, “habría que darle una vuelta”, aunque “espacios hay muchos y posibilidades hay muchas”. Reflexionando sobre esta posibilidad, se cuestiona: “Lo que nos ha hecho reflexionar en el TAC de este año ha sido todo lo de sala; mi pregunta es: ¿Es posible reflexionar en la calle? Yo creo que sí, aunque vivimos en un mundo de ruido”.

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