Margarida. FOTO: Óscar Carretero
Margarida. FOTO: Óscar Carretero

Margarida, una mujer trans ejecutada en 1460 en Valencia y olvidada durante siglos, es la protagonista de la obra que lleva su nombre y ha valido al vallisoletano Rubén Rodríguez Lucas para ser reconocido con el premio de escritura dramática Federico García Lorca de la Universidad de Granada. Se representará en Valladolid el próximo 14 de diciembre en la Sala Borja, a cargo de la compañía Las Libélulas, denunciando que “todos los días millones de personas trans de todo el mundo sufren rechazo, estigmatización, acoso y violencia física por no ajustarse a las normas de género predominantes”.

Se llamaba a sí misma Margarida Borrás, aunque su nombre de nacimiento era Miguel, y fue ejecutada el 28 de julio de 1460, en la plaza del Mercado de Valencia, por sentirse mujer, comportarse y vestir como tal y haber sido vista de esta manera en “al menos diez casas”. Melcior Miralles, capellán de Alfons el Magnànim asistió a la ejecución, tomó nota y la incluyó en su dietario, la anotación 130, folio 118. Esta anotación era el único recuerdo de su muerte, al que se suma ahora el texto escrito por el dramaturgo vallisoletano Rubén Rodríguez Lucas.

Imagen de la obra Margarida. FOTO: Óscar Carretero
Imagen de la obra Margarida. FOTO: Óscar Carretero

“Hemos evolucionado, ya no se cuelga a nadie en nuestras plazas”, aseguran desde la compañía Las Libélulas, responsable del montaje: “Ha sido necesario un largo tiempo para cambiar la mentalidad de la gente acerca de la idea de que no toda la humanidad puede ser simplemente contenida dentro de las dos tradicionales y rígidas categorías de género”. Algo que entienden “no es suficiente” ya que “todos los días millones de personas trans de todo el mundo sufren rechazo, estigmatización, acoso y violencia física por no ajustarse a las normas de género predominantes”.

Rubén considera “muy interesante recuperar este personaje y relacionarlo con el bulling que sufren muchos jóvenes y adolescentes por ser diferentes”, ya que a pesar del paso de los siglos hay personas que “viven bajo una presión tremenda”. Margarida se presenta como un diálogo a través de los tiempos, entre el pasado y el presente, entre el dolor y el éxtasis, entre el llanto y la sonrisa. “El texto es duro, no las imágenes en si”, explica el dramaturgo asegurando que “también hay momentos amables” estando abierto a la esperanza.

Recomienda esta obra a las personas que “lo hayan pasado mal en algún momento de su vida” ya que puede ser “catártico”, además de a quien “tenga la mente estrecha para abrírsela”, aunque no confía en lograrlo ya que “normalmente este tipo de gente no va al teatro”. No obstante, además del contenido, invita a ver Margarida por el nivel interpretativo “bestial” de Paula Santana y Andrés Espí, la actriz y el actor que dan vida a sus personajes.

Margarida se estrenó en Valencia el pasado febrero, un texto que valió al vallisoletano Rubén Rodríguez Lucas el Premio Texto Dramático Federico García Lorca de la Universidad de Granada 2019. La obra llegará a Valladolid el sábado 14 de diciembre, a las 20 horas, en la Sala Borja, y las entradas están ya a la venta a diez euros en la Cerveceria Durandal Rock, la Taberna Morgan y en la Condoneria Goma Tres.

Foto: Vicente A. Jiménez
Foto: Vicente A. Jiménez

Rubén Rodríguez Lucas nace en Valladolid en 1974. Estudia en el Instituto de Bachillerato Nuñez de Arce donde se apunta al grupo de teatro, allí recibe formación teatral con Mercedes Asenjo y Javier Esteban de Azar Teatro. Realiza teatro con diferentes grupos de teatro de la ciudad y estrena su primera obra como autor con el grupo Amalgama de Valladolid. Asiste también a los talleres de escritura que organiza el Ayuntamiento.

En 1996 se traslada a Valencia para estudiar en la Escuela Superior Arte Dramático, donde se licencia en el año 2000. Ese mismo año entra a trabajar con la compañía Visitants, con la que sigue ligado profesionalmente, y hace gira por toda la comunidad de Castilla y León. En 2011 realiza el Máster de Estudios Hispánicos Avanzados en la UV. Se interesa por la escena contemporánea y asiste a talleres con La Tristura y con Juan Domínguez y de escritura con Patricia Pardo, Paco Zarzoso, Laila Ripoll, Alberto Conejero, Antonio Rojano, Lola Blasco y Pablo Mesiez.

Como autor estrena Margarida en Russafa Escènica 2018 y en 2019 le es concedido el Premio de escritura dramática Federico García Lorca de la UGR de Granada por esta obra. Anteriormente ha representado Transmutación (Estrenada en el Festival Circle Art 2011); A solas (Carme Teatre, 2006); Hera al gioco (Estrenada en el Festival Internacional de Música de Albal, 2003). Tiempo loco, loco, loco (Compañía Amalgama, Valladolid, 1996); Tiene publicados algunos poemas y la obra dramática En ningún tiempo. En 2003 ganó el Primer Premio de Textos Teatrales L´Esglai-teatre con su obra Mañana.

Como actor, ha intervenido, entre otros, en los siguientes espectáculos teatrales: La familia del anticuario de Casa de locos, Tanatos show y Cendres de La Medusa, Tempus, Tot Esperant y Viajeros de Visitants, Infinities de Teatres de la Generalitat Valenciana, Història del soldat de Taff Teatre. En cine ha participado en El coche de pedales de Ramón Barea, Belcebú de Sergio Blasco y como coach de actores en El monstruo del pozo de Belén Macías y El topo de Alex Crespo. Ha dirigido dos cortometrajes, Dando réplica y Cambio de marcha.

Como director teatral ha dirigido para la compañía Visitants la obra Judith & Paul. Para la compañía Las Libélulas dirigió La pluma y el martillo, estrenada en Cabanyal Íntim 2016.

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