Chucho en La Fontanería. FOTO: ÚC
Chucho en La Fontanería. FOTO: ÚC

Chucho Nieto y Andrés Trillo son la mismas persona, aun siendo dos artistas distintos. Las inquietudes del creador vallisoletano se desdoblan en ambos personajes para abarcar distintas disciplinas, repartiéndose los proyectos, muchos de ellos colectivos. ‘Alquimia (1)’ es la exposición que ha logrado reunirlos y se ha inaugurado en el espacio artístico La Fontanería, donde se recogen los procesos y búsquedas de uno y otro perfil.

Sin duda suena a trastorno mental, pero el responsable tiene razones de peso para desdoblar su personalidad en dos artistas distintos: “En el proceso de búsqueda vi la necesidad de crear ese heterónimo para diferenciar un tipo de trabajo y proyectos de otros”, asegura Chucho, o Andrés, “sigo manteniendo ambos y tenia ganas de que expusiesen juntos”. Mientras Chucho Nieto despliega la faceta de ilustrador y muralista, Andrés Trillo es especialista en instalaciones o intervenciones urbanas. No sabe qué les deparará el futuro, si surgirá un tercero que los aglutine o quizás alguno de ellos se fusione en el otro, pero mientras tanto “me está valiendo para ver puntos en común en los proyectos y los porqués”, asegura.

Vista de la exposición "Alquimia" en La Fontanería. FOTO: ÚC
Vista de la exposición "Alquimia" en La Fontanería. FOTO: ÚC

 

La exposición que ha logrado reunirlos es ‘Alquimia(1)’, que recopila sus proyectos, procesos y experiencias. Más allá de la mitología asociada al concepto de alquimia, el creador toma la acepción que se refiere a ésta como una búsqueda, mostrando en la exposición la que han seguido ambos, Chucho Nieto y Andrés Trillo. En La Fontanería, junto a la plaza de la Danza, se pueden ver imágenes y objetos de los proyectos que ha realizado, que por lo general son colectivos: “No me parece relevante que lo haya hecho yo o no”, asegura priorizando el trabajo grupal y aprovechando además su exposición para visibilizarlos.

Con esta exposición Chucho Nieto pretende “dirigir el foco al camino, apreciar el proceso y no a las obras finales”.“Siempre he considerado que los métodos superan a los propios resultados, pero a menudo la vida actual nos sitúa en las apariencias dejando escaso espacio para sentarse a pensar y compartir lo vivido”, aseguraba durante la inauguración en La Fontanería, “aquí encontrarás miradas, historias y métodos encuadrados en un constante proceso de búsqueda y autoaprendizaje”.

Acompañada por la limonada elaborada por el artista, ha requerido la participación del público, pasando de ser sujeto pasivo a activo, consiguiendo, entorno al arte, crear un diálogo sobre los porqués y cómos, además qué se puede hacer para mejorarlo, siempre basándose en los proyectos cuyos procesos muestra la exposición. Chucho destaca el espacio de La Fontanería como el idóneo para este tipo de encuentro, al ser “un sitio muy abierto al dialogo con artistas”.

Mural magnético donde los espectadores pueden participar. FOTO: ÚC
Mural magnético donde los espectadores pueden participar. FOTO: ÚC

Entre los proyectos que recoge ‘Alquimia (1)’ están varios surgidos en Valladolid. Como ‘Supralinfen’, la marca y producto creados para denunciar la contaminación atmosférica en Valladolid dentro de la iniciativa ‘Ocho por tres’ de Elisa Rodríguez, junto con Gaspar Francés y Ana Nan. Con esta última también compartió ‘El rapto de Proserpina’, un proyecto que formó parte de CreaVa18 sustituyendo varios adoquines de la calle Teresa Gil por otros de resina que contenían resto vegetales.

También se recogen otros, como su participación en ‘Distrito 11’ de bit:LAV o ‘Espacios ocultos’, un proyecto fotográfico sobre espacios y edificios abandonados en Valladolid que aun no ha visto la luz, pero ya se puede empezar a descubrir el proceso en ‘Alquimia (1)’. Además de alguna residencia artística en otras ciudades, también se recogen experiencias como la de ‘Patio Ambulante’ en Lisboa, de la que fue partícipe, una “mezcla de arquitectura con arte que se enlaza con procesos participativos”. La exposición contiene también elementos “inéditos que no se han visto en las redes”, como los moldes de Supralinfen o de los adoquines de Teresa Gil, entre otros, mostrando así los procesos creativos que precedieron a las obras finales.

Colección de cuadros en venta en La Fontanería. FOTO: ÚC

En esta exposición también ha tenido oportunidad de llevar a cabo un proyecto que “llevaba tiempo queriendo hacer”. Consiste en un mural magnético colaborativo en el que quien se acerque dispone de un panel cubierto de tornillos y una serie de objetos con imanes que puede colocar a su antojo. Éstos los ha “rescatado” del entorno de La Fontanería: “Me gusta hacerlo relativo a la zona donde expongo”, asegura pretendiendo “representar un poquito la identidad del barrio”.

Durante la inauguración el artista tuvo oportunidad de explicar los procesos y los elementos que forman la exposición de primera mano, aunque la muestra también cuenta con textos referentes a diversos puntos, escritos en las paredes y de carácter incluso poético: “Quién sabe si de ahí puede salir otro personaje”, concluyen Andrés Trillo y Chucho Nieto.

Alquimia (1). Proyectos, procesos y experiencias. Una búsqueda de Chucho Nieto - Andrés Trillo

La búsqueda

Indagar, intentar localizar o encontrar. El arte: De la función ritual y mágica a la estética y mercantil, ¿qué nos dejamos entre medias? Cuestionar, cuestionarse, reinventar y reinventarse. Curiosidad como herramienta del caminar. Crear on lo cotidiano. Conocimiento a través de la experimentación. Tradición oral, popular. Cambio social. El valor del juego. Decidir, superficie o zambullida. ¿A cuánto está el kilo de tu tiempo? Autoexplotación y precariedad. Apariencias. Conexión permanente o individualidad conectada. Quizá, por una vez, lo interesante sea pensar en los porqués y los cómos, más que en los qués. Desnudarse en el laboratorio. Equipo, tropa, familia. Arroparnos. Descubrirse para descubrir.

Mirar y comprender

Dirigir la vista a tu alrededor. Conocer. Observar cuánta vida cabe en los detalles. Abrazar. Atravesar los muros de ladrillo, de piel y de ideas para sentarse a la mesa y compartir un almuerzo. Pueblo. Barrio. Ciudad. Valorar los contextos. Aprender a tejer. Tararear canciones populares. Construir tejados de paja. Empaparse; porque para ser, hay que empaparse.

Unir y compartir

Mezclar, incorporar. Hacer en común. Despertar, repartir memorias y sonrisas. Descorchar una botella. Recuperar la percepción colectiva del mundo. Interactuar. Comunidad. Acciones colaborativas. Procesos participativos donde el tú, el yo y el aquél se implican para trazar un camino común.

Vivir y transformar

Sentir, experimentar, hacer o facilitar el cambio. Empoderar(se). Movimiento. Tocar, experimentar para perdurar. Mudar de forma, porte o costumbres. Desconectar y reconectar. Mutar. Romper esquemas. Participar. Decididr. Reciclaje, hackeo e interacción como forma de vida.

Cuestionar

Poner en duda. Desobedecer. Controvertir. Romper con lo enseñado y también con lo aprendido. Decir No, decir quizá. Gritarlo. Discusión, socialización y visibilidad. Software libre para un mundo libre. Repensar lo público y conquistar sus espacios. Hacer política desde lo cotidiano. Buscar nuevas definiciones, trazar nuevas formas de entender.

Experimentar, enseñar (y aprender)

Jugar. Crear y descubrir. Probar una y otra (y otra) vez. Mostrar, exponer y compartir. Cambiar de estado. Dejar que florezca. Dialogar para encontrar diferencias. Volver a casa habiendo aprendido más que enseñado. Cada día, la vida, empieza de nuevo.


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