Caseta con la obra 'Historia bajo las Aguas'. FOTO: ÚC
Caseta con la obra 'Historia bajo las Aguas'. FOTO: ÚC

El proyecto para la “mejora y embellecimiento” de las riberas del Pisuerga del Ayuntamiento de Valladolid ha sembrado de murales e intervenciones artísticas el entorno de la playa de las Moreras y el parque de la Rosaleda. Por partida doble, el histórico buzo que a principios del siglo XVII pasó más de una hora bajo el agua ante los ojos de Felipe III, ha vuelto a las orillas del río.

Así quedó registrado en los archivos de Valladolid el pionero episodio subacuático: “Su Majestad quiso ver lo que parecía más di cultoso, que era poder, un hombre, trabajar debajo del agua por espacio de tiempo. Así por Agosto del pasado de 1.602, fue con sus galeras, por el río de esta ciudad, al jardín de D. Antonio de Toledo, donde hubo mucha gente. Eché un hombre debajo del agua y al cabo de una hora le mandó salir Su Majestad, y, aunque respondió debajo del agua que no quería salir tan presto porque se hallaba bien, tornó su Majestad a mandarle que saliese. El cual dijo que podía estar debajo del agua todo el tiempo que pudiese sufrir y sustentar la frialdad de ella y el hambre”.

El 2 de agosto de 1606, por primera vez en la historia una persona permanecía sumergido, durante más de una hora, con una escafandra que renovaba continuamente el aire mediante una máquina que se encontraba en la galera que lo esperaba en la superficie. Jerónimo de Ayanz fue el polifacético inventor que patentó el artilugio, bajo la atenta mirada del rey Felipe III a bordo de la embarcación, mientras la muchedumbre lo contemplaba desde las orillas.

Ahora aquel buzo, del que no quedaron registros de su identidad, ha vuelto a las orillas del Pisuerga. De hecho está sentado en la zona de la chopera de Las Moreras, a la orilla del río frente a la pesquera, junto a las ruinas de la antigua aceña o molino. Chucho Nieto y Gaspar Francés se han vuelto a aliar para realizar este mural, que abarca dos de los laterales de la caseta que lo acoge. La parte que da al río representa la parte sumergida, mientras el lateral que apunta hacia el paseo y la playa representa la superficie, con la máquina que suministraba el aire al pionero.

En la obra de Nieto y Francés, titulada 'Historia bajo las Aguas', el traje es una “reinterpretación” del de entonces, heredando alguna parte “más novedosa” de su evolución en torno a 1800. De hecho, su mural quiere representar la “transición de lo que ese traje supuso” hasta el día de hoy, incluyendo incluso la silueta de uno moderno con su correspondiente bombona, lo que también describe como “la involución o el pasado de la tecnología actual”. Sin embargo, la versión que ha plasmado el colectivo El Artista Polímata en otra zona de la ribera es más fidedigna al buzo original, reproduciendo lo que podría ser su traje que mezclaba lana, cuero y cuero embreado.

Estas obras forman parte de la segunda edición del proyecto de “mejora y embellecimiento” de Valladolid mediante intervenciones artísticas en la calle, que pretende “que la propia ciudad construida sirva de escenario de manifestación cultural, mediante la exposición pública permanente de creaciones artísticas”. Un total de tres asociaciones y diez artistas individuales han sido los seleccionados en esta ocasión. Mientras el pasado año se centraron en el caso urbano de la ciudad, en éste se focalizan en las diferentes paredes y muros existentes en la ribera del río Pisuerga, unos espacios que mezclan el paisaje urbano y el natural, aspecto tenido en cuenta y valorado para calificar las solicitudes recibidas.

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