Laura Fraile hace entrega del teléfono de Poesía de Emergencia. Foto: Gaspar Francés
Laura Fraile entrega el teléfono de Poesía de Emergencia a Carmen del Río. Foto: Gaspar Francés

Cualquier momento es bueno para darle a la pausa del trajín diario y reservar unos segundos a escuchar poesía. Es tan sencillo como marcar el 659 86 10 32, teléfono de Poesía de Emergencia, y, tras un breve saludo que confirma que has marcado bien, los versos empiezan a brotar del altavoz, despidiéndose con un amable “que pase usted un buen día”. La iniciativa, nacida hace año y medio en Barcelona de la mano de Edu Bernal y Fede Nieto, llega ahora a Valladolid gracias a Laura Fraile, encargada de traer el terminal a la ciudad, y Carmen del Río Bravo, la primera poetisa local que responderá a sus llamadas.

La inquieta periodista y educadora vallisoletana Laura Fraile, antigua redactora de últimoCero, recibió el teléfono antes de viajar desde Barcelona a su ciudad natal, con la misión de responderlo hasta que lo entregara a su nueva dueña temporal: “La primera vez que llamaron me puse muy nerviosa”, explica calificando la iniciativa como “muy extraña” ya que “estás recitando y la otra persona no te dice ni hola, te da la sensación de que estás hablando sola, pero es muy guay”.

Pegatinas con el número que hay que marcar para Poesía de Emergencia. Foto: Gaspar Francés
Pegatinas con el número que hay que marcar para Poesía de Emergencia. Foto: Gaspar Francés

Reconoce que tuvo que vencer la tentación de interactuar con la otra persona para al menos saludarla o preguntar su nombre, pero es una de las normas de esta propuesta. Recuerda también la llamada de su hermano que, incrédulo, quiso probar la veracidad de la propuesta: “Me entró la risa, seguí con el poema hasta el final, luego le dije buenas tardes Alberto y colgué”.

En este sentido, Fraile apunta las posibles variables, tanto que alguien conocido que sepa quien dispone del teléfono quiera probar, como recibir una llamada desde cualquier punto de España. O incluso del extranjero, ya que, vía redes sociales, la Poesía de Emergencia está cruzando fronteras. La forma de promoción, más allá de los medios digitales, son unas escuetas pegatinas con el número de teléfono y el nombre de la iniciativa, lo que es un acto poético en si mismo, emulando los típicos anuncios de servicios de cerrajería.

Con la colaboración de Jorge Molinero a modo de intermediario, Carmen del Río Bravo es la poeta que actualmente dispone del teléfono en Valladolid y que no dudó en sumarse a esta experiencia: “En cuanto pidió voluntarios me apunté, si es raro hay que probarlo”. “Me llama mucho la sensación de que vas a hacerlo como sola, no puedes hablar con la persona del otro lado, no puedes preguntarle nada, a ver qué pasa”.

De hecho, exponerse a una situación así es una de sus principales motivaciones: “Normalmente cuando lees para alguien, lees para alguien, o le ves la cara o te dice algo, pero en este caso es un leer para alguien sin respuesta”, explica recordando otras iniciativas en las que ha participado como Primeros Auxilios Literarios, leer por la calle o incluso parar a la gente para recitar un poema, “siempre había una interacción, en este caso no la hay pero es alguien que te llama voluntariamente, sí que hay intención”.

El plan es que este teléfono esté girando por poetas de Valladolid hasta el festival Mediodía de Versos, a mediados de septiembre, contando por ahora con Roberto Ruiz Antúnez, María Sotelo o Dudu Fernández, aunque la iniciativa sigue abierta para que se puedan sumar más personas voluntarias, la única condición es seguir las instrucciones de su página web.

Edu Bernal y Fede Nieto son los creadores de esta iniciativa surgida para la celebración de San Jordi el pasado año. Ambos eran encargados de la programación de un pequeño teatro barcelonés, L’Horiginal, presentándolo aquel 23 de abril en la propia sala dentro de una actividad poética que lleva celebrándose diez años. “Al principio no llamaba nadie”, recuerda Edu, aunque después de que empezaran a aparecer publicaciones sobre la iniciativa han tenido temporadas de hasta ochenta llamadas semanales.

Actualmente, además de en Barcelona y en Valladolid, disponen de terminales en la librería granadina Ubú Libros y en la zona de Pamplona, habiendo contado con decenas de voluntarios en este tiempo. Destaca a dos de ellos, Pablouski, que ganó el Poetry Slam en abril y le gustó tanto la idea que se quedó con el teléfono, y Sergio Escribano, con una entonación más que idónea para esta propuesta.

En esta iniciativa, cada rapsoda es libre de recitar lo que le plazca. En Valladolid, mientras Laura decidió leer siempre ‘Resista’ de Natalia Carrizo, Carmen ha preferido ir cambiando, haciendo hincapié en las mujeres artistas: “He elegido varios poemas de poetisas españolas y vivas que me gustan especialmente, luego si hay más tiempo de mis compañeros de Susurros a Pleno Pulmón”, colectivo poético local al que pertenece.

Sin embargo, Edu prefiere leer letras de canciones, que reconoce era su mayor acercamiento a la poesía hasta que hace pocos años empezó a encontrarle el gusto a este género literario. En este sentido subraya que no hay ningún tipo de condicionantes de estilo, autoría o lengua, pero lo que sí recomienda es tener una libreta o similar con los textos que se van a leer para facilitar la operación.

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