The Levitants en el LAVA. FOTO: Javier P. Miñambres
The Levitants en el LAVA. FOTO: Javier P. Miñambres

Una noche de encuentro, en algunos casos de reencuentro, de celebración por el inagotable talento y la más que positiva evolución de tres bandas que hace cuatro años fueron referente para una escena incipiente entonces y aun hoy innovadora. Eso es lo que se respiraba desde el primer momento, antes incluso de que las bandas empezaran el espectáculo, cuando la gente empezaba a llenar la Sala Blanca del LAVA. Jose Carreño, uno de los artífices de la asociación Cuadrilátero Cultural que promovía el evento, dejaba clara sus intenciones antes de arrancarse el festival “nuestro compromiso es para que estéis a gusto y disfrutéis de esta fiesta que esta montada de corazón”.

Puntuales respecto a la hora prevista, contando con esos 15 minutos extra de rigor, arrancaban el concierto The Levitants. La banda pucelana está en estado de gracia, tienen la confianza que otorga la experiencia y el trabajo constante, así que desde el primer acorde el show fue rodado. Dani Alconada a la batería, Juan Izquierdo a los sintetizadores y coros, y Sergio Isabel a la guitarra y la voz. Ya no se habla de dónde está el bajo o la segunda guitarra que desde sus inicios completaban la formación, ahora los corrillos alaban el sonido que han terminado de dar forma con este trío y la evolución que éste ha sufrido hasta culminar en su reciente trabajo 'Coimbra'. Desgranaron los cortes de este disco, además de recuperar otros de su LP debut 'Gravity for the Masses'. Para los fieles, las adaptaciones al nuevo formato de sus primeras canciones son una fresca sorpresa, redondeando aun más si cabe la estructura y la forma. Mención especial merece Holly Boy, uno de sus más aclamados himnos en sus inicios, que han sabido apoyar sobre un potente sintetizador haciendo el riff principal para terminar arrancando las palmas del público al ritmo de su repetitivo y pegadizo coro. Incluso se atrevieron con una de The Cure que hicieron suya al instante. Este era el segundo concierto de su gira que arranco el 15 de octubre en Madrid y les llevará a Alicante, Salamanca, León, Pontevedra, Ourense, Oviedo o Santander,entre las casi 20 fechas que tienen preparadas. Después de cerrar el concierto con su single Coimbra y el público con la energía en lo alto tras la descarga de buena música, decidieron recuperar otro de sus primeros temas y cerraron con Alone.

David Hernandez en un momento de su actuación junto a los Cosmic Birds. FOTO: Javier P. Miñambres
David Hernandez en un momento de su actuación junto a los Cosmic Birds. FOTO: Javier P. Miñambres

El segundo grupo, casi sin dejar al público comentar la la jugada del primero, estaba listo sobre las tablas. Comic Birds llegaban al Escenario Cuadrilátero con ganas de desgranar 'Melt in Trees', su recién estrenado disco, que había visto la luz hace tan solo un par de días. Es su tercer larga duración en el que han dado una vuelta de tuerca más a su propuesta, conservando su estética sonora delicada y sensible, pero dando más peso a las guitarras eléctricas además de aderezar la mezcla con sintetizadores o hammonds que conviven con su característico sonido de piano. Fernando Delgado al bajo, Guille Aragón a la batería, Cesar Fernández a los teclados y David Hernández a las guitarras y la voz, esa es la alineación de una banda que al igual que les ha pasado a los Levitants, han sufrido una significativa mutación y evolución desde que arrancaran como dúo junto a su entonces vocalista Mario Llana. En la búsqueda constante de la armonía perfecta, el empaste de las voces convierte a la banda en una coral cuando incluso los instrumentos enmudecen para que las armonías vocales envuelvan al público. David vestía una camiseta de John Lennon, dejando claro cuales son sus influencias, aunque el sonido de este nuevo disco por momentos recuerda más a George Harrison y la psicodelia de los 60, como sucede con su nuevo tema Miles Through the Flames que destaca junto a Dead Fire con el fuego y las guitarras eléctricas como nexos de unión, en contraposición a canciones como The Bitter Breath of Naked Sky que recuerda a los primeros Cosmic. Además de los nuevos, no faltaron anteriores éxitos como Hummingbird o Terrible Disasters de su disco 'The Solstice'.

Angel Stanich y su banda anoche. FOTO: Javier P. Miñambres
Angel Stanich y su banda anoche. FOTO: Javier P. Miñambres

Solo faltaban ellos, Ángel Stanich y su cada vez más numerosa banda subieron al escenario para cerrar el festival con el concierto más esperado por el público. Alex Izquierdo al bajo, Víctor L. Pescador a la guitarra eléctrica, Lete G. Moreno a la batería y Jave Ryjlen a los teclados en parte del show custodiando a un cada vez más sublime Ángel Stanich a la voz y la guitarra. Están despidiendo, tras innumerables de conciertos por salas y festivales en los últimos tres años, la gira de su disco 'Camino Ácido' al que siguió el maxi-single 'Cuatro Truenos Cayeron'. Con la colaboración para el inicio del concierto de Guille Aragón a los bongos, con quien compartía escenario en sus inicios y ahora sigue tocando con su banda hermana Arizona Baby, arrancaron el show siguiendo el buen rollo que flotaba en el ambiente tras los conciertos de The Levitants y Cosmic Birds. Los temas eran sobradamente conocidos para un público que coreó de la primera a la última de las canciones, aunque musicalmente la banda ha ido evolucionando cada una de ellas, cosa que se agradece tras tantos conciertos basados en el mismo repertorio. Además, traía novedades que compartir con dos temas nuevos que formarán parte del nuevo disco en el que ya están trabajando. El final del espectáculo era el esperado, con su eterno single Metralleta Joe que confesó tocó por primera vez hace ya muchos años en el Colmao de San Andrés, aunque en opinión de parte de sus fieles fue “el mejor Metralleta Joe de su vida” condicionado quizás por el éxtasis del momento pero muestra del sabor de boca que su directo dejó en el público.

Un gusto poder disfrutar en Valladolid de noches como la que nos brindaron desde la asociación Cuadrilátero Cultural, merecido reconocimiento para una generación de bandas y un colectivo cultural que desde sus inicios ha apostado siempre por la cultura local y de base. Un concierto que merece un digno hueco en la historia de la música en Valladolid, reuniendo entre público y bandas a lo más granado de una generación que merece un mayor reconocimiento, con músicos y proyectos que dejaron hace tiempo de ser promesas para augurar un prometedor futuro para la música no solo de Valladolid. Por su parte el Escenario Cuadrilátero 2016 se completará el próximo 5 de noviembre con su segunda y ultima entrega que contará con Zahara, Luis Brea y el Miedo y Fabián, las entradas siguen a la venta para esta fecha a 14€ en Café Teatro, Kafka y Pintaderas.

Cuadrilátero Cultural presenta la programación de su Escenario 2016

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