Foto de familia de La Mare y el Combo Guanabí junto al público de La Bici. FOTO: Jorge Ovelleiro
Foto de familia de La Mare y el Combo Guanabí junto al público de La Bici. FOTO: Jorge Ovelleiro

La Mare y el Combo Guánabi han hecho vibrar Valladolid este fin de semana, culminando con un frenético y abarrotado vermú en La Bici, después del lleno que protagonizaron la noche del sábado en el Desierto Rojo. La propuesta de la gaditana engancha, con una literatura entregada a la lucha social y personal como mujer, apoyada en el tremendo ritmo que imprime su banda.

Las visitas de La Mare a Valladolid son cada vez más habituales, ahora junto al Combo Guánabi. Después de su memorable primer concierto en el Coco Café, se ha prodigado en diversas ocasiones en la capital del Pisuerga, tanto en solitario como con su banda. No es para menos, el público vallisoletano reclama su presencia acudiendo fiel a cada cita, agotando los discos en sus conciertos y reuniendo cada vez mayores colas a su término para fotografiarse con la artista.

Las canciones de La Mare toman una nueva dimensión arropadas por su banda, el Combo Guánabi, una castellanización de la contracción anglosajona wannabe, que literalmente significa querer ser. Y eso hacen, jugar con la lírica y los ritmos para ser lo que en cada canción desean, saltando de la rumba a la samba o incluso el funk.

Parte del combo jugaba en casa, porque a la batería está uno de los baterías más prolíficos de la escena vallisoletana, aunque ahora afincado en Madrid, Nacho Castro. Del bajo se encarga el marbellí Pablo López, conjunto que completa la ‘Piltra’ a la percusión, aunque en este viaje no ha podido acompañar a sus colegas. Además, la también vallisoletana Jhana, que comparte proyecto con Mare en el colectivo Arte Muhé por la visibilidad de las mujeres en el mundo del arte, colaboró en el concierto arrancándose por reggae en uno de los temas, además de encargarse de hacer posible que todo sonora a la perfección en La Bici.

La cita de este fin de semana ha sido doble, primero en el Desierto Rojo la noche del sábado, donde una abarrotada sala bailó y cantó con cada tema. Preludio de lo que ocurriría en el vermú del domingo en La Bici, con un bar abarrotado aguardando a que acabara la procesión que transcurría por Macías Picavea, para entregarse sin reservas a sus canciones.

Quizás porque la noche anterior habían tomado nota de sus letras o porque traían los deberes hechos de casa, desde el primer momento el público acompañó con sus coros y aplausos a la gaditana y su banda. Con tan solo dos EPs grabados, canciones como ‘Sola’, ‘Ela samba’ o ‘Cinco amantes’ satisficieron las ansias de cantar y bailar de la gente que abarrotó La Bici, culminando en un ambiente festivo y reivindicativo al ritmo del coro “juntas vencemos la muerte”.


Noticias relacionadas

La Mare: “Una mujer sola en el escenario es feminismo en estado puro”

Solo tu puedes impedir que esto se acabe

Compártelo, apoya el proyecto

ÚltimoCero | Hazte cómplice HAZTE CÓMPLICE

No hay comentarios