Guacaté en el escenario últimoCero en la Plaza de Cantarranas. FOTO: Jorge Ovelleiro
Guacaté en el escenario últimoCero en la Plaza de Cantarranas. FOTO: Jorge Ovelleiro

Por segundo año consecutivo, últimoCero se ha encargado de la programación del escenario de la plaza de Cantarranas en la Fiesta de la Música. Este año con los directos de Ley Mostaza, El Bloco Feroz, Guacaté, Reggaeliz de Palo y The Skalzos, congregando a cientos de personas en una calurosa tarde-noche repleta de baile y diversión. De la mano del Ayuntamiento de Valladolid que se encargó de sufragar la parte técnica, los establecimientos de la plaza también colaboraron para poder celebrar la fiesta del 21 de junio, en concreto Donde el cubano, El Otro Trastero, El Farol, La Bicicleta, Matilda, Pizzería Cantarranas y Calaveras y Diablitos.

Pasaban poco minutos de las siete de la tarde cuando Ley Mostaza se encargó de abrir el melón de la Fiesta de la Música en Cantarranas, parecía que a medio gas porque el público no aparentaba estar aun dispuesto, pero en cuanto arrancó su espectáculo la gente empezó a concentrarse alrededor del escenario de últimoCero. Su público más fiel conoce su repertorio, con coros incluidos, y además empiezan a destapar temas propios. Ley Mostaza lo volvieron a hacer, con descaro y autenticidad recopilaron aplausos, risas y sonrisas cómplices, metiéndose a los asistentes, que parecían multiplicarse según avanzaba el show,en el bolsillo.

Sin tiempo para concesiones ante la premura de los horarios, El Bloco Feroz estaba ya dispuesto en la otra parte de Cantarranas, a la espalda del público que se volvió sorprendido ante los primeros golpes. Su espectáculo está cada vez más trabajado, denotan una enorme evolución que muestran en su repertorio, bajo la divertida dirección de María, y sus coreografías o bailes. La batucada feminista de Valladolid, que en un principio surgió del seno de la Torzida, se ha granjeado un merecido reconocimiento y entidad propia.

Ante ellas, un público completamente heterogéneo, desde peques que correteaban entorno a la batucada, otros que la observaban embelesados desde el suelo, jóvenes que tímidamente hacían ademán de mover las caderas junto a quienes se dejaban llevar frenéticamente por el ritmo, incluso personas que llevaban décadas peinando canas y no perdían ojo a la actuación. Un público que fue en aumento, entre idas y venidas de un espacio a otro de la ciudad, disfrutando, aunque sea por un día, de la alegría que transmite la música a pie de calle.

En la programación de últimoCero para la plaza de Cantarranas había varias incógnitas que solo podían despejarse acercándose a disfrutar del espectáculo. Una de ellas era Guacaté, un grupo de reciente creación, la de ayer era una de sus primeras actuaciones, pero formado por una selección de músicos que han demostrado en diversos proyectos tanto su buen hacer como su amor a la música, más allá de clichés. Y lo transmitieron, versionando en clave de funk, cumbia o incluso disco una selección de éxitos de lo más extravagante de las últimas décadas. El público las conocía, reía, cantaba y bailaba, viviendo un clima que Cantarranas reclama.

Turno entonces para Reggaeliz de Palo, uno de los clásicos locales. Sobreponiéndose con solvencia a los traspiés técnicos iniciales fruto de la prisa porque el espectáculo no se demorara, siguieron la línea de Guacaté dando razones a la plaza para continuar con el baile. La gran familia del reggae local hacía doblete, ya que entre las 200 actuaciones que se sucedieron en Valladolid varias bandas y músicos saltaron de un espacio a otro, por lo que llegaron ya calientes a Cantarranas, estrenando además nuevo saxofonista.

El plato fuerte de la noche era la segunda de las incógnitas. En su primera visita a Valladolid, los leoneses The Skalzos convencieron y conquistaron la plaza desde el primer momento, ofreciendo lo que el público cada vez más eufórico pedía, su fusión de ska, rock y punk. Con una potente sección de vientos, en su disco ‘Distopía’ cuentan entre otras con la colaboración de Seiskafés, por lo que aprovecharon su visita para hacerlo también en directo. Un grupo joven y potente que puso el caluroso broche a una tarde-noche de diversión y buena música en la plaza de Cantarranas.

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