Instalación de Zapatos Rojos contra la Violencia contra las Mujeres en la Plaza Mayor. Foto: Gaspar Francés
Instalación de Zapatos Rojos contra la Violencia contra las Mujeres en la Plaza Mayor. Foto: Gaspar Francés

La Asociación de Asistencia a Víctimas de Agresiones Sexuales y Malos Tratos (ADAVASYMT) convoca una concentración  en recuerdo de la niña fallecida en el Hospital Clínico y contra los abusos a menores, el sábado día 5, a las 13 horas, en la plaza de Fuente Dorada.
"Manifestamos nuestra más enérgica repulsa ante la agresión y posterior asesinato de una niña de 4 años. Nos unimos al dolor de la familia y expresamos nuestra indignación porque una vez más hayan fallado tanto el protocolo de detección de malos tratos como la sociedad en general , incapaces de proteger a la pequeña", expresa la Asociación de Asistencia a Víctimas de gresiones Sexuales y Malos Tratos (ADAVASYMT) .
La Asociación de Asistencia a Víctimas de Agresiones Sexuales y Malos Tratos convocó, poco después de conocerse el asesinato de la niña, una concentración en su recuerdo y contra los abusos a menores, el sábado día 5, a las 13 horas, en la plaza de Fuente Dorada.
ADAVASYMT tiene su sede en la calle Mirabel, número 44, y su teléfono y fax es: 983 350023.

Violencia sexual en niños y adolescentes

La Asociación de Asistencia a Víctimas de Agresiones Sexuales y Malos Tratos, que lleva concentrándose desde hace años en Fuente Dorada, todos los 25 de cada mes, dedicó la protesta del mes de octubre de 2016 a los abusos sexuales a menores. El comunicado leído entonces fue:

"Los abusos sexuales a menores se dan, en el 70 por ciento de los casos, por parte de alguien cercano al menor o de su entorno familiar, en uno de cada cuatro es el padre biológico, pero también se detecta en colegios, institutos e instituciones.Se dan en todos los ambientes sociales, económicos y culturales y durante la infancia los llegan a sufrir una de cada cinco niñas y uno de cada siete niños. El mayor número de casos se registra en los adolescentes, concretamente en la franja de 13 a 15 años. Una de cada tres víctimas de agresiones y abusos sexuales fue un menor.

Uno de cada cinco menores es abusado antes de los 18 años. Es muchísimo. No hay delito menos conocido socialmente que la violencia sexual. Si no hubiera tanta impunidad, habría menos violadores en todas sus variantes. De las mujeres que han sido violadas siendo niñas, casi ninguna lo ha hecho público y casi ninguna lo ha denunciado. Es decir, que los hombres que las han violado, ni han sido denunciados, ni su víctima ha hablado de ello, porque el sistema les ampara en una sociedad que promueve la cultura de la violación y brinda impunidad a los violadores.

No obstante los casos que se detectan son la punta del iceberg de esta lacra social porque los abusos en la infancia suelen mantenerse  ocultos y además existen enormes dificultades para detectarlo. Los menores suelen ocultarlo por miedo, amenazas o simplemente por pensar que nadie les va a creer por el hecho de ser niños, lo que ocurre con demasiada frecuencia, lo que les hace sentir culpables.

En estos casos no podemos olvidar a las madres y adultos protectores,  su mundo se desmorona y tienen que empezar a construirse otro. Cuando son capaces de denunciar se encuentran casi siempre solas porque no hay un programa dentro del Estado que acompañe a estos menores, ni a sus familias, hay un vacío legal, donde las madres tienen que sostenerse a sí mismas y a sus hijos.

Se estima que de cada 100 abusos, solo uno recibe condena, en demasiadas ocasiones, como ocurrió con los alumnos del colegio de los Maristas de Sants-Les Corts de Barcelona, los delitos han prescrito, porque la ley contempla plazos difíciles de mantener ya que las personas abusadas deben romper con barreras como la estigmatización, la acusación a un familiar cercano, y la propia dificultad de revivir un relato que les resulta demasiado doloroso cuando no quieren recordar porque lo que intentan es sobrevivir.

La violencia sexual en niños y adolescentes, contrariamente a lo que ha sucedido con las agresiones machistas, no se ha visibilizado y aún se oculta porque afecta a la esfera más íntima de las personas y también por el miedo al escándalo y al rechazo familiar y social.

Todos tenemos un caso en la familia o entre nuestras amistades, y en la medida en que acabemos con el tabú de que de eso no se habla, vamos a lograr una mejor respuesta institucional. Darle voz a estos menores y sostener a las familias que estén pasando por esa situación, es tarea de todos; el proceso es largo y difícil, pero con el apoyo social e institucional se puede cambiar el futuro".

Nota de la Redacción.-últimoCero, que rechaza toda clase de terrorismo machista y se ha hecho eco de las concentraciones celebradas los 25 de cada mes, desea aclarar que por primera vez ha entrado en dar algunos de los imprescindibles detalles del último asesinato de una niña de 4 años dadas las salvajes circunstancias que rodean el caso y por entender que una vez más han fallado los mecanismos de detección de malos tratos.

¡BASTA YA! ¡NI UNA MAS! ¡VIVAS NOS QUEREMOS!

Detenida la madre, militar de profesión, y su pareja por la muerte de una niña de 4 años

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