Adolfo Potente, Manolo (el Peri), la moderadora, y Juan José Arriero. FOTO: GASPAR FRANCÉS
Adolfo Potente, Manolo (el Peri), la moderadora, y Juan José Arriero. FOTO: GASPAR FRANCÉS

El testimonio de tres protagonistas del movimiento obrero de los años 70 -80  han abierto hoy las Jornadas 'Por lo que fuimos, somos', que quieren revisar  las luchas en Valladolid para proyectarlas al futuro.

Manolo (el Peri) narró su experiencia en el movimiento obrero de los años 70, "marcado por 30 años de represión tras la Guerra: 240.000 asesinatos judiciales y extrajudiciales, más las decenas de miles de exiliados y desaparecidos...".

"Todo estaba prohibido, y en las plataformas reivindicativas siempre se incluía la disolución de los cuerpos represivos, la disolución y eliminación del Tribunal de Orden Público, la readmisión de los despedidos y la liberación de los detenidos. A estos puntos se unían las demandas sociales y económicas", dijo el Peri, quien añadió que los grupos de izquierda estaban también de acuerdo en dos ideas: "La lucha contra la dictadura y la lucha contra el sindicato vertical".

"El movimiento obrero", añadió el Peri, "funcionaba en la clandestinidad; todo lo que se hacia era ilegal. El enemigo estaba identificado: la Policía, la Falange, los empresarios... En frente estaban todos los partidos políticos de la izquierda, cosa que hoy no sucede".

Manolo (el Peri) esta tarde. FOTO: Gaspar Francés
Manolo (el Peri) esta tarde. FOTO: Gaspar Francés

El Perexplicó cuáles fueron "los ejes del modelo combativo que se creó en los 70, en el que la asamblea de base era decisoria. Las cosas se hacían sin preaviso y con carácter indefinido. Se consiguió la imposición del sistema representativo asambleario, las huelgas masivas y unitarias".

En 1978 las diferencias empezaron a aflorar, según el Peri"Surgieron los planteamientos reformistas, defendidos por el PSOE y el PCE, que desde 1958 propugnaba la reconciliación, por la Democracia Cristiana y los sindicatos correa de transmisión. Estaba la línea rupturista que pretendía un nuevo Gobierno, otro Estado pero controlado por partidos escindidos del PCE, como la ORT o el PTE, que para conseguir su legalización se adhirieron a los reformistas. Y por último estaban los de la vía revolucionaria, que pretendían cambiar todo el modelo y crear otro. Lo defendían todas las organizaciones anarquistas, anticapitalistas, consejistas, grupos autónomos... Esta línea es la que perdió".

El Peri citó algunos de los pactos que se firmaron desde el de La Moncloa, y sus consecuencias hasta la imposición de la política neoliberal impulsada por Felipe González.

Adolfo Potente en un momento de la charla. FOTO: Gaspar Francés
Adolfo Potente en un momento de la charla. FOTO: Gaspar Francés

Adolfo Potente explicó su incorporación a la lucha obrera con posterioridad a las experiencias de el Peri. "En el 82 hubo una huelga en el comercio, en la que fui despedido. La huelga, que se perdió, era por la defensa de las tardes de los sábados, ante la llegada de Continente a Valladolid. Fue mi incorporación a la actividad sindical. Nacían muchas luchas de una necesidad que ya estaba creada", dijo el que fuera sindicalista de CCOO, organización de la que acabó marchándose para después fundar Parados en Movimiento.

"Me invitaron a que me fueran. En las ejecutivas me decían que iba a incordiar... A lo mejor fue un error irme. Todos tenemos responsabilidad, parte de la culpa de lo sucedido, pero eso no implica que arrojemos la toalla. Hay que reivindicar la unidad de los trabajadores por el futuro de nuestros hijos y nietos", manifestó Potente, quien también dijo que "hoy, la mayoría de los sindicalistas hacen el trabajo detrás de una mesa con el móvil y el ordenador. No puede ser que un secretario regional diga que el Gobierno del país debe copiar copiar lo que se hace aquí en Castilla y León con el diálogo social, porque te están dando subvenciones... Nos dividen, nos ganan. Ahora más que nunca hay que recuperar el espíritu de lucha de antes".

Potente, que subrayó la importancia de la negociación colectiva y que él nunca firmó un convenio sin la ratificación de la asamblea, animó a que cada uno ponga su granito de arena: "Nos están ganando por goleada, con los medios de comunicación y la información; nos roban... Tenemos que estar en la calle y decir que no somos gilipollas".

Juan José Arriero de CGT en el C.C. Esgueva. FOTO: Gaspar Francés
Juan José Arriero de CGT esta tarde. FOTO: Gaspar Francés

Juan José Arriero centró su intervención en la lucha judicial llevada a cabo por CGT  a favor de la contratación de mujeres en Fasa-Renault. "Entré en la fábrica en 1973, como aprendiz; por una demanda por tráfico ilegal de mano de obra. En abril hará 45 años", dijo el sindicalista que comentó que en su casa -siete hermanos, un padre que trabajaba en Sava...- nunca le hablaron de política, pero que sin embargo con 17 años empezó a ir a las asambleas y a participar en huelgas.

"No sabía lo que era la izquierda ni la derecha. En 2018 sigo sin saberlo, y eso sí que jode", expresó Arriero, quien informó de la lucha que CGT llevó en solitario durante 10 años contra Renault por vulneración de derecho fundamental a la no discriminación de sexo.

"CGT, en 1992, con presencia ya en los órganos centrales de Renault, se da cuenta que en todas las contrataciones no entra ninguna mujer. La justificación de la empresa era que se debía al perfil del puesto y que no había discriminación. Se exigía FP2 para puestos sin ninguna calificación- En un Intercentros conseguimos que se contratara a 50 mujeres, pero durante año y medio estuvo paralizada la contratación y cuando se contrató se hicieron 125 contratos para Valladolid y Palencia, y todos eran varones", recordó el que fuera delegado general de CGT en Renault durante años.

Arriero informó de todos los pasos judiciales que dio el sindicato en las diferentes instancias judiciales hasta llegar al Constitucional. "El Supremo dictó la primera sentencia que reconoce que un sindicato está legitimado para representar a un colectivo innominado, sin nombres y apellidos, como era el de las mujeres. El Constitucional, al que recurrimos en amparo, nos dio la razón al reconocer que no habíamos tenido la tutela efectiva de los jueces. Fueron siete fallos y dos de ellos pioneros. Al final, la empresa se vio obligada a contratar a 50 mujeres y el anuncio se lo cedió a UGT", comentó.

Aspecto del salón de actos del Centro Cívico Esgueva. FOTO: Gaspar Francés
Aspecto del salón de actos del Centro Cívico Esgueva. FOTO: Gaspar Francés

"Fue una satisfacción", añadió Arriero, pero Renault está contratando escasamente a un 20% cuando hay orientaciones europeas que dicen que es insuficiente, que no vale con la discriminación positiva".

Tras las tres intervenciones, se abrió un debate con los asistentes, que llenaban el salón del Centro Cívico Esgueva, donde mañana de celebrará una nueva jornada dedicada al Antimilitarismo; a las 20.00 horas. El miércoles el tema serán las luchas sociales y el jueves, el presente y futuro de las luchas. El viernes, 26, a las 19.30 horas, tendrá lugar una manifestación desde la calle Trabajo.

Las Jornadas 'Por lo que fuimos, somos. Memoria de las luchas en Valladolid' está organizadas CNT, Bloque Obrero, Parados en Movimiento y CGT.

"Reivindicar el pasado para proyectarlo al futuro"

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