Concentración de Valladolid Diversa a las puertas de los juzgados de Valladolid. Foto: úC
Concentración de Valladolid Diversa a las puertas de los juzgados de Valladolid. Foto: úC

“¡A trabajar, vagos!”. Este es el grito proferido por el conductor de un coche que circulaba por la calle Angustias cuando pasaban solo unos minutos de las 11 de la mañana y los integrantes del colectivo Valladolid Diversa, que acababan de desplegar sus pancartas y banderas arcoiris, comenzaban una protesta a las puertas de los juzgados de Valladolid.

Con la serenidad de quienes parecen estar acostumbrados a soportarlos, el gratuito insulto, no impidió que los concentrados, arropados por integrantes de Anticapitalistas y la procuradora de Podemos Adela Pascual, protestaran contra el archivo de una denuncia por agresiones e insultos homófobos que no han sido considerados delito de odio por la juez que ha instruido el caso, recurrido ahora ante la Audiencia Provincial.

“Tanto la Fiscalía como la jueza que lleva el caso insisten en defender a los agresores al no querer reconocer que era una agresión homófoba y por tanto delito de odio. Por supuesto, desde Valladolid Diversa recurriremos a la Audiencia Provincial, pero también creemos que hay que mostrar el rechazo de la sociedad a la impunidad de las agresiones homófobas. La impunidad de los agresores, aparte de injusta, es peligrosísima, porque les anima a todos homófobos y tránsfobos a seguir agrediendo a las personas de Géneros y Sexualidades Diversas. Si la administración judicial no funciona como debería, los delitos de odio contra nuestro colectivo seguirán aumentando”, se ha dicho en el comunicado leído a las puertas de los juzgados.

Acto seguido, Álvaro Escudero, víctima de la agresión, tomó el megáfono para dejar claros varios puntos. “Después de todo lo que he visto, mi confianza en este sistema judicial ya es nula.  En cambio, sí que confío en una sociedad organizada, que lucha contra las injusticias. A Manu y a mí nos pegaron por maricones. Lo de los cisnes fue irrelevante. No nos llamaron ‘ecologistas de mierda’ ni ‘animalistas’, ni ‘fanáticos de los cisnes’. Nos llamaron ‘maricones de mierda’, nos dijeron que veníamos del Campo Grande de ‘darnos por el culo’, que ‘teníamos sida’ y que éramos pederastas. Eso son insultos homófobos y cualquier persona del mundo entiende que si alguien te grita eso mientras te está pegando, es porque tiene algún problema con tu orientación sexual, no con que defiendas a los cisnes”, aseguró Álvaro antes de indicar que “jueces y fiscales tienen medios legales para perseguir las agresiones homófobas, pero en algunas ocasiones no quieren hacerlo”.

Según ha indicado Álvaro, “esto genera una sensación de impunidad muy peligrosa, que contribuye al aumento de las agresiones contra la diversidad sexual y de género. También contribuye a que sólo el 10% de las agresiones homófobas se denuncien. La gente de nuestro colectivo piensa: si no va a llegar a ninguna parte, ¿para qué me voy a molestar en denunciar?”, se ha preguntado antes de reclamar a sus compañeros que respondan a cada agresión con denuncias “porque la única batalla que se pierde es la que se abandona”.

“Si sufrís insultos, amenazas o una agresión por homofobia, bifobia, transfobia, no os quedéis calladas. Contactad a Valladolid Diversa, os ayudaremos, tenemos una abogada que os lo llevará gratis, os daremos todo nuestro apoyo. Tenemos que luchar”, ha reclamado en la concentración en la que se han coreado consignas como “ninguna agresión sin respuesta” y “jueces y fiscales, también son culpables”.


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