Multitudinaria manifestación en la jornada de huelga feminista en Valladolid. Foto: Gaspar Francés.
Multitudinaria manifestación en la jornada de huelga feminista en Valladolid. Foto: Gaspar Francés.

Ni la amenaza de lluvia ni el frío influyeron para el gran éxito conquistado por el movimiento feminista en la Jornada de Huelga de 24 horas, que se cerró con una impresionante manifestación que recorrió y llenó durante horas las calles de Valladolid de "de dignidad, rebeldía y lucha ante la alianza entre el patriarcado y el capitalismo".

Si la Jornada del 8 de Marzo ha sido larga, no menos lo ha sido su colofón -una manifestación convocada a las 19 horas -que arrancó con una estruendosa traca-  y que hasta cerca de las 22 horas no se daba por concluida, con la lectura del comunicado en dos ocasiones ante la afluencia de  manifestantes, lo que también obligó a ampliar, sobre la marcha, el recorrido para que las personas, que se encontraban en la Plaza Fuente Dorada, pudieran empezar a andar cuando la cabecera se encontraba ya en la Plaza de España.

Fue entonces cuando el mando de la Policía Municipal negoció con la Asamblea Huelga Feminista Valladolid, convocante de la movilización, la necesidad de ampliar el recorrido por la calle Regalado antes de finalizar en la Plaza de Portugalete. Las convocantes plantearon  bajar por López Gómez, como sucedió en la manifestación de la mañana. Pero el agente lo rechazó porque implicaba ampliar el corte al tráfico de un mayor número de calles.

"Nosotras no tenemos la culpa de que la gente quiera salir a la calle", respondieron las feministas y cuando comunicaron a la manifestación que había muchísima gente aguardando en Fuente Dorada para empezar a andar, la cabecera estalló en jubilo.

Un dato del impresionante número de personas en la calle, es que cuando el inicio de la marcha pasaba por Regalado esquina con Teresa Gil, todavía había centenares de personas en la Plaza de Fuente Dorada.

Otro dato de la magnitud de la protesta feminista es que Portugalete no ha sido capaz  de acoger a todos los manifestantes; los sindicatos y organizaciones  convocantes así como las personas que la han apoyado y que marchaban por detrás del bloque de las ausentes (representadas por máscaras), del espacio de cuidados, de la Asamblea Huelga Feminista y de los colectivos feministas, no hicieron acto de presencia hasta muy pasadas las 20.00 horas por lo que se decidió  hacer una segunda lectura del Manifiesto.

Y un dato más: A la cola de la manifestación estaba reservado el espacio para partidos políticos y otros sindicatos. El PSOE, cuyos militantes estaban citados en la calle Platerías para sumarse a la manifestación, tardó más de una hora  en situarse en Fuente Dorada. El alcalde Óscar Puente no pudo manifestarse ni un metro, ya que tenía otro compromiso en el LAVA a las 20.00 horas.

 

La Subdelegación del Gobierno hace otra vez el ridículo

La Subdelegación del Gobierno en Valladolid volvió a hacer el ridículo al comunicar oficialmente que, según el recuento realizado por la Policía Nacional, los participantes en las dos manifestaciones celebradas fueron "9.000 en la de la mañana y 14000 en la de la tarde".

El subdelegado del Gobierno en Valladolid, Luis Antonio Gómez Iglesias, para el que ya se pidió la dimisión por los sucesos acaecidos en la Plaza Mayor el pasado mes de septiembre, ha conseguido esta vez hacer bueno el constante grito de las manifestantes: "Luego diréis que somos 5 o 6", dirigido, en principio, a los medios de comunicación convencionales pero también, por lo visto, al representante de M. Rajoy en Valladolid.

Durante la manifestación, se han vuelto a escuchar los gritos de  la mañana, la madrugada y  los días anteriores al 8 de Marzo: "¡Si nosotras paramos, se para el mundo!"; Igual trabajo, igual salario"; "Quiero ser libre, no quiero ser valiente"; "Ni una agresión sin respuesta"; "Estamos hasta el culo de tanto machirulo"; "Unión, Acción, Autogestión"; "Con o sin ropa mi cuerpo no se toca"; "Las calles y la noche también son nuestras"; "No es un paro, es una huelga"; "¡Que viva la lucha de las mujeres!"; "Escucha hermana, aquí está tu manada"; "La lucha será feminista o no será"; "Patriarcado y capital, alianza criminal"; "Hacía falta ya una huelga feminista, una huelga general"...

La convocatoria por parte de CCOO y UGT de paros de 2 horas ha sido objeto de enfrentamiento con CGT y CNT, que apoyaban una huelga de 24 horas. Las diferencia se puso de manifiesto también cuando la batucada que acompañaba a los sindicatos mayoritarios entraba en Portugalete, oyéndose por la megafonía  del escenario: "Estamos de huelga, esto no es una fiesta".

CCOO y UGT, en una nota conjunta, cifran en 250.000  los trabajadores que se han sumado a los paros de dos horas por turno y valoran la huelga "como histórica dado el alto seguimiento habido en las grandes empresas y administraciones públicas de Castilla y León".

A continuación reproducimos el largo Manifiesto leído al final de esta histórica manifestación y que no ha podido ser escuchado por muchos de los manifestantes a pesar de bis realizado. Bien por la imposibilidad de  llegar a Portugalete, o por las deficiencias de la megafonía en los primeros momentos de la lectura.

Manifiesto

"Por fin ha llegado este día, momento histórico para las mujeres trabajadoras y personas de identidades diversas de todo el mundo. Desde el movimiento feminista llevamos muchos años trabajando para poder dar ahora este enorme salto cualitativo en nuestra lucha, alcanzando niveles difíciles de imaginar en cuanto a organización, combatividad, solidaridad y claridad en los objetivos. Venimos de lejos, tenemos una larga historia feminista y un recorrido de muchos 8 de marzo tomando la calle, la plaza, la palabra, la acción con el propósito de subvertir el orden del mundo y el discurso heteropatriarcal, racista y capitalista.

Al grito de “ni una menos, vivas nos queremos” que lanzaron las feministas argentinas se llevó a cabo la primera huelga global de mujeres de trabajo productivo y reproductivo el 8 de marzo de 2017. Millones de mujeres de 70 países, desde Argentina a Polonia, desde Turquía a Estados Unidos, desde Brasil a Italia pasando por nuestras tierras, nos contagiamos y ocupamos las calles para hacer visibles nuestros trabajos, nuestras demandas y nuestros cuerpos.

En el Estado español el movimiento feminista en la última década avanza, crece y afianza su discurso antipatriarcal y anticapitalista. La sororidad es nuestra arma; es la acción multitudinaria la que nos permite seguir avanzando. La fecha del 8 de marzo es nuestra, internacional y reivindicativa. Hoy es el Día Internacional de la Mujer Trabajadora y por primera vez os llamamos a la HUELGA GENERAL FEMINISTA DE 24 HORAS a pesar de quienes han querido boicotearla reduciendo la necesidad de la lucha a simples paros simbólicos. Nos están matando no permitiremos que ninguna institución estatal trivialice nuestra lucha, ni la iglesia ni los sindicatos ni la mismísima monarquía. Nosotras ponemos la vida en el centro, por eso defendemos vidas dignas donde todas las personas, en las distintas partes del mundo, podamos acceder a los recursos necesarios para cubrir nuestras necesidades en condiciones de igualdad y de sostenibilidad ambiental.

El patriarcado y el capitalismo con su lógica del beneficio y de la acumulación capitalista, van en contra de lo que proponemos, generan fuertes desigualdades, relaciones de poder y destrucción de los recursos y las condiciones necesarias para una vida digna. La división sexual del trabajo fundamenta la doble explotación que sufrimos las mujeres trabajadoras. Las mujeres trabajadoras le resuelven al capitalismo la cuestión de la reproducción de la especie y de la fuerza de trabajo, lo cual permite que el hombre se inserte en el mercado laboral en mejores condiciones encontrándose en este punto la explicación económica de la brecha salarial. La explotación patriarcal se basa por tanto, en el trabajo doméstico, las tareas reproductivas y de la prole, los cuidados y asistencia a las personas dependientes en situaciones de enfermedad o minusvalía y el intercambio desigual en las relaciones afectivas y sexuales, en la pareja, en la familia y en la sociedad en general.

El trabajo doméstico y de cuidados que hacemos las mujeres es imprescindible para el sostenimiento de la vida. Que mayoritariamente sea gratuito o esté devaluado es una trampa en el desarrollo del capitalismo. Hoy, con la huelga de cuidados en la familia y la sociedad, damos visibilidad a un trabajo que nadie quiere reconocer, ya sea en la casa, mal pagado o como economía sumergida. Reivindicamos que el trabajo de cuidados sea reconocido como un bien social de primer orden, y exigimos la redistribución de este tipo de tareas y su corresponsabilidad entre hombres y mujeres. La lucha feminista persigue acabar con los privilegios que el patriarcado otorga a los hombres. Hoy reivindicamos una sociedad libre de opresiones, de explotaciones y violencias machistas. Llamamos a la rebeldía y a la lucha ante la alianza entre el patriarcado y el capitalismo que nos quiere dóciles, sumisas y calladas. Los recortes presupuestarios en los sectores que más afectan a las mujeres y a las personas de identidades diversas: el sistema de salud, los servicios sociales y la educación así como la justicia patriarcal que nos considera culpables de las violencias que sufrimos sólo por ser mujeres perjudican gravemente nuestras condiciones de vida. Denunciamos por tanto la grave represión y recortes de derechos que estamos sufriendo.

No aceptamos estar sometidas a peores condiciones laborales, ni cobrar menos que los hombres por el mismo trabajo. Por eso, hoy también hacemos huelga laboral. Huelga contra los techos de cristal y la precariedad laboral, porque los trabajos a los que logramos acceder están marcados por la temporalidad, la incertidumbre, los bajos salarios y las jornadas parciales no deseadas. Nosotras engrosamos las listas del paro. Muchos de los trabajos que realizamos no poseen garantías o no están regulados. La empresa privada, la pública, las instituciones y la política son reproductoras de la brecha de género en la lógica capitalista. Estamos obligadas por imposición patriarcal a ocuparnos íntegramente de los cuidados de forma gratuita, por tanto, claramente, la mayor parcialidad es para nosotras lo cual conlleva precariedad, pensiones irrisorias que no nos garantizan la sostenibilidad vital y dependencia económica de maltratadores.

Acabaremos con la discriminación salarial por el hecho de ser mujeres, de menosprecio y de acoso sexual en el ámbito laboral. Denunciamos que ser mujer sea la principal causa de pobreza y que se nos castigue por nuestra diversidad. La precariedad se agrava para muchas de nosotras por tener mayor edad, ser migrada y estar racializadas, por tener diversidad funcional o una imagen alejada de la normatividad. Reivindicamos que nuestra situación laboral nos permita desarrollar un proyecto vital con dignidad y autonomía; y que el empleo se adapte a las necesidades de la vida: el embarazo o los cuidados no pueden ser objeto de despido ni de marginación laboral, ni deben menoscabar nuestras expectativas personales ni profesionales. Nuestra identidad es múltiple, somos diversas. Vivimos en el entorno rural y en el entorno urbano, trabajamos en el ámbito laboral y en el de los cuidados. Somos payas, gitanas, migradas, refugiadas y racializadas. Nuestras edades son todas y nos sabemos lesbianas, trans, bisexuales, inter, queer, hetero… Somos las que no están: somos las asesinadas, somos las presas, somos las exiliadas. Somos TODAS. Juntas hoy paramos el mundo y le gritamos que vamos a luchar contra todas las violencias que nos atraviesan (físicas, económicas, psicológicas, sociales, institucionales…). Llevamos años gritándolo nos vamos a permitir más agresiones, humillaciones, marginaciones o exclusiones.

El Estado español va a continuar sin asumir ninguna responsabilidad puesto que forma parte de los instrumentos sociales que construyen y reproducen el machismo. No vamos a perder nuestro tiempo exigiendo más pactos, las escasas leyes que se han aprobado ni siquiera se desarrollan de manera que puedan ser efectivas, algunas ni disponen de la partida presupuestaria necesaria para su aplicación todo se queda en meras declaraciones de intenciones las cuales en una sociedad donde el machismo asesina y golpea todos los días se convierten en una criminal irresponsabilidad política de las instituciones a todos los niveles.

Denunciamos la represión a quienes encabezan la lucha por los derechos sociales y reproductivos.

Y vamos a acabar con todas las violencias machistas, cotidianas e invisibilizadas, que vivimos las mujeres sea cual sea nuestra edad y condición. QUEREMOS poder movernos en libertad por todos los espacios y a todas horas. Señalamos y denunciamos la violencia sexual como expresión paradigmática de la apropiación patriarcal de nuestro cuerpo, que afecta de modo aún más marcado a mujeres en situación de vulnerabilidad como mujeres migradas y trabajadoras domésticas. Es urgente que nuestra reivindicación 'Ni una menos' sea una realidad y para ello la autodefensa feminista es y será nuestro arma.

Pondremos fin con nuestra lucha feminista a toda opresión por nuestras orientaciones e identidades sexuales! Denunciamos la LGTBIfobia social, institucional y laboral que sufrimos muchas de nosotras, como otra forma de violencia machista. Somos mujeres y somos diversas.

¡MUJERES LIBRES, EN TERRITORIOS LIBRES!

Gritamos bien fuerte contra el capitalismo salvaje que se impone como pensamiento único a nivel mundial y que destroza nuestro planeta y nuestras vidas. Las mujeres tra- bajadoras tenemos un papel primordial en la lucha contra del cambio climático y en la preservación de la biodiversidad. Por eso, apostamos decididamente por la soberanía social y alimentaria de los pueblos. Apoyamos el trabajo de muchas compañeras que ponen en riesgo su vida por defender el territorio y sus cultivos. Exigimos que la defensa de la vida se sitúe en el centro de la economía y de la política. Exigimos ser protagonistas de nuestras vidas, de nuestra salud y de nuestros cuerpos, sin ningún tipo de presión estética. Nuestros cuerpos no son mercadería ni objeto, y por eso, también hacemos huelga de consumo. ¡Basta ya de ser utilizadas como reclamo!

Exigimos también la despatologización de nuestras vidas, nuestras emociones, nuestras circunstancias: la medicalización responde a intereses de grandes empresas, no a nuestra salud. ¡Basta de considerar nuestros procesos de vida como enfermedades!

La educación es la etapa principal en la que construimos nuestras identidades sexuales y de género y por ello las estudiantes, las maestras, la comunidad educativa y todo el movimiento feminista exigimos nuestro derecho a una educación pública, laica y feminista. Libre de valores heteropatriarcales desde los primeros tramos educativos, en los que las profesoras somos mayoría, hasta la universidad. Reivindicamos también nuestro derecho a una formación afectivo-sexual que nos enseñe en la diversidad, sin miedos, sin complejos, sin reducirnos a meros objetos y que no permita una sola agresión machista ni LGTBIfóbica en las aulas. Exigimos un avance en la coeducación en todos los ámbitos y espacios de formación y una educación que no relegue nuestra historia a los márgenes de los libros de texto; y en la que la perspectiva de género se transversal a todas las disciplinas. ¡No somos una excepción, somos una constante que ha sido callada!

Ninguna mujer es ilegal. Las guerras imperialistas son producto y extensión del patriarcado, racismo y del capitalismo para el control de los territorios y de las personas. La consecuencia directa son millares de mujeres trabajadoras las violadas, asesinadas y refugiadas por todo el mundo, mujeres que estamos siendo victimizadas, olvidadas y violentadas. Exigimos la libre circulación de personas, la abolición de las fronteras y la derogación de la ley de extranjería. ¡Somos mujeres y personas de identidades diversas libres en territorios libres!

Desde la Asamblea feminista agradecemos a todas las compañeras su compromiso e implicación con organización de la huelga. Todas las experiencia personales y colectivas que nos ha aportado nos va a hacer más fuertes y unidas en la lucha antipatriarcal y anticapitalista.

¡NOS QUEREMOS LIBRES, NOS QUEREMOS VIVAS, FEMINISTAS, COMBATIVAS! Hoy, la huelga feminista no se acaba:

¡SEGUIREMOS HASTA CONSEGUIR EL MUNDO QUE QUEREMOS!".

La Plaza de Portugalete empezó a desalojarse por segunda vez a las 22 horas, cuando seguía loviendo. De traca final se quemó un 'pelele' que representaba al patriarcado. Las feministas siguieron manifestándose por las calles próximas a Cantarranas.

1 comentario

  1. Justo el problema es que ese discurso "antipatriarcal y anticapitalista" (lo segundo, que este país funciona en un sistema capitalista, nos guste o no), es lo que echa para atrás a mucha gente que sí que apoyaría a las tesis del feminismo, a secas, sin apellidos. Y le iría mucho mejor al feminismo, porque mezclar churras con merinas nunca ha sido buena idea.
    Defienden los derechos de las mujeres?, olé!, atacan al sistema bajo el que funciona nuestro país...?, pues eso es otro tema más "de partido". Legítimo, pero otro asunto.
    Igualdad real ya!, y defiendan sus convicciones políticas en otros ámbitos

Comments are closed.