Cabecera de la manifestación estudiantil. FOTO: Gaspar Francés
Cabecera de una manifestación estudiantil. FOTO: Gaspar Francés

Miles de personas han recorrido las calles de Valladolid pidiendo una EBAU justa y única, sin disparidad de criterios ni preguntas entre comunidades autónomas. La convocatoria ha sido secundara por representantes de distintos partidos, tanto locales, como autonómicos o nacionales, del PSOE, Ciudadanos y PP, como el alcalde de Valladolid, Óscar Puente, que es la primera manifestación que no es de un “día de” que secunda. Al término de la marcha el Frente de Estudiantes, que se manifestaba dejando un espacio con la primera parte de la comitiva, quiso leer su comunicado después de que lo hiciera la llamada Comisión de Delegados Escolares de Segundo de Bachillerato, quienes se lo trataron de impedir con abucheos, gestos de desprecio y gritos de “no es política, es educación”.

Para la organización de esta manifestación se reunieron diferentes representantes de centros educativos locales, agrupándose como Comisión de Delegados Escolares de Segundo de Bachillerato, bajo la que se agrupan estudiantes de IES Condesa Eylo, Dominicos, Agustinas, IES Ferrari, IES Delicias, IES Parquesol, Escuela de Artes, SAFA – Grial, IES Julián Marías, Lourdes, Maristas-Inmaculada, IES Núñez de Arce, San José, IES Juan de Juni, Cristo Rey, IES Jorge Guillén y Teresianas. Dicha agrupación decidió “evitar la politización de nuestras pretensiones”, convocando la manifestación a título individual.

Joven portando la pancarta dedicada a Albert Rivera. FOTO: Gaspar Francés
Joven portando la pancarta dedicada a Albert Rivera. FOTO: Gaspar Francés

La manifestación ha partido de la Plaza de Zorrilla, con los representantes políticos de PSOE, Ciudadanos y PP acompañando a la cabecera. Al comienzo de la misma, un joven con una pancarta crítica con una foto de Albert Rivera ha sido reprendido por los organizadores pidiéndole que la ocultara. Lo mismo ha ocurrido con unas manifestantes que llevaban una bandera verde de la Plataforma por la Escuela Pública, que se han negado a recoger.

Durante el recorrido, estudiantes del colectivo organizador han ido recogiendo firmas del personal que observaba el paso de la marcha, mientras se escuchan gritos de “no nos mire, únete” o “luego diréis que somos cinco o seis”. A estas consignas se sumaron otras como “si somos el futuro, por qué nos dan por culo”, así como otras que reclamaban “vaselina” para poder estudiar medicina o las que comparaban la “exigencia” de los exámenes en Castilla y León con otras comunidades como Andalucía o Extremadura.

La manifestación a su paso por la calle Cánovas del castillo. FOTO: gaspar Francés
La manifestación a su paso por la calle Cánovas del castillo. FOTO: gaspar Francés

Dejando un espacio prudencial con el grupo de la cabecera, el Frente de Estudiantes de Valladolid ha secundado también la marcha pero entonando consignas combativas y críticas con el sistema educativo, además de pedir también una EBAU única, como “avanzar, construir, movimiento estudiantil”, “que viva la lucha de los estudiantes” o “luchar hasta ganar, en cada instituto, en cada universidad”. La manifestación, además de alumnos, también ha reunido a profesores o padres, agrupados principalmente al fondo de la marcha.

Al finalizar la manifestación, el Comisión de Delegados Escolares de Segundo de Bachillerato leyó su comunicado desde el atrio de la Catedral, ante una abarrotada plaza de Portugalete, pidiendo una EBAU única para poder concurrir en las mismas condiciones de exigencia que el resto de comunidades, finalizando con una cuenta, a gritos, de 1 a 97, el número de criterios distintos para esta prueba en el conjunto del Estado español.

Aspecto de la Plaza Portugalete. FOTO: Gaspar Francés
Aspecto de la Plaza Portugalete. FOTO: Gaspar Francés

Una vez que éstos concluyeron su lectura, el Frente de Estudiantes trató de leer su comunicado lectura en mano. Con gestos de desprecio, abucheos y gritos de “no es política, es educación”, desde la Comisión de Delegados Escolares de Segundo de Bachillerato trataron de boicotearlo. Entre debates y discusiones, más o menos razonadas, entorno a la condición política del sindicato estudiantil y el resto de la manifestación, lograron completar su alegato en el que, además de clamar contra las desigualdades territoriales, apuntaron a las “trabas para avanzar en la educación y las leyes educativas al servicio de las grandes empresas: por una educación pública, laica, gratuita, de calidad y al servicio del pueblo trabajador”.

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