La ruta ciclista a su paso por los cines Mantería. FOTO: ÚC
La ruta ciclista a su paso por los cines Mantería. FOTO: ÚC

“Las bicicletas son para el verano”, aseguraba el título de la obra de Fernando Fernán Gómez que llevó al cine Jaime Chávarri. En Valladolid, gracias a la ruta organizada por la Asamblea Ciclista y con Alfonso Población y Jesús Anta como guías, han sido para recorrer las salas que salpicaban los barrios, ahora cerradas. En su periplo han visitado espacios como el Vistarama o el Babón en la Rondilla, Matallana de Vadillos o Fuente en Mantería, muchos de ellos reconvertidos ahora en supermercados.

La ruta, que partió de Fuente Dorada, estaba promovida por la Asamblea Ciclista, con la intención de rescatar del olvido “ los cines que hubo en Valladolid y ya no están, para aprender, recordar y evocar las tardes pasadas viendo una peli”. Para ello han contado con dos guía expertos de la ciudad: Alfonso Población, profesor de la Universidad de Valladolid, y Jesús Anta, escritor e investigador del presente y pasado del callejero vallisoletano.

Una de las paradas ha sido el cine Matallana, ubicado en la calle Gabriel y Galán del barrio Vadillos, que “aun conserva la visera del edificio, allí donde hacíamos cola para comprar las entradas”, como recordó Jesús Anta. También recorrieron el barrio de la Rondilla, pasando por cines como el emblemático Vistarama o el Babón, antes conocido como Cine Paz, tomando el apellido de su dueño como nombre. El primero, como la mayor parte de las salas desaparecidas en los barrios, es ahora un supermercado, mientras que la sala Babón posteriormente fue una escuela universitaria y actualmente se proyecta como parte del futuro Espacio Joven del barrio de la Rondilla.

También han recorrido otros como los Cines Groucho, Alameda, Capitol, Goya o La Fuente. Según explicó Anta, estos dos último fueron reconvertidos en salas con proyecciones eróticas, o directamente cines x. Mientras que Goya terminó cerrando, La Fuente tuvo una “tercera vida” cuando se convirtió en los cines Mantería-Renoir e intentó “hacer cine de cierta calidad”, hasta cerrar en 2012.

La apuesta por la “sesión doble” fue una de las características de estos cines, según explicó Jesús Anta, hasta que la televisión o la presión del mercado acabó con ellos: “Era más goloso tener un supermercado que un cine”, señaló. Entre él y Alfonso Población han ido comentando con los ciclistas asistentes diferentes anécdotas y datos sobre la historia del cine en Valladolid.

Esta es la segunda de las tres rutas que desde la Asamblea Ciclista de Valladolid han previsto hacer por Valladolid. La primera discurrió por los cines del centro, de los cuales algunos siguen en activo, y la próxima recorrerá otras salas de barrios como Delicias o La Rubia, recordando los que estaban ubicados en la calle Embajadores o el Paseo de Zorrilla, entre otros.

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