Imagen de archivo del presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, saludando al presidente de CECALE y FOES, Santiago Aparicio. Foto: Carlos Arranz
Imagen de archivo del presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, saludando al presidente de CECALE y FOES, Santiago Aparicio. Foto: Carlos Arranz

El presidente de la Confederación de Organizaciones Empresariales de Castilla y León (Cecale), Santiago Aparicio, no se conforma con el control de la Federación de Organizaciones Empresariales Sorianas que también preside y de la que cobra jugosas dietas, sino que aspira a controlar también la Cámara de Comercio e Industria de la provincia soriana que la próxima semana celebra elecciones. Su objetivo, que el empresariado soriano, tenga una única voz en la provincia.

Aparicio, dueño de una tienda de regalos en la Avenida de Navarra de la capital Soriana, acumularía así un cargo más a su ya de por sí extenso listado de cargos: A los dos anteriormente citados habría que sumar una hipotética presidencia de la Cámara así como la de la Federación de Empresarios de Comercio de Soria (FEC-SORIA), la presidencia de la Asociación Soriana de Empresarios de Comercio (ASECO), la de la Comisión Ejecutiva de Iberaval, además de otras vicepresidencias y cargos en otras organizaciones empresariales.

La irrupción de Aparicio en la escena de las elecciones a Cámaras no está exenta de polémica gracias al enfrentamiento abierto que mantiene con el otro aspirante al cargo y actual presidente de la Cámara Soriana, Alberto Santamaría, que ha llegado a solicitar formalmente a la Junta Electoral la anulación de las candidaturas del propio Aparicio y de la directora de la patronal Soriana que le acompaña en su candidatura, María Ángeles Fernández.

En su escrito solicitando la anulación de candidaturas, Santamaría explica que tanto Aparicio como Fernández se presentan, como representantes de dos empresas a propuesta de la patronal que ellos mismos dirigen, bajo el paraguas de dos sociedades a las que pone en duda su supuesto “reconocido prestigio”.

“Entiendo que la mercantil Seta-Setae, S.L. (por la que se presenta María Ángeles Fernández) resulta de imposible consideración dentro de los criterios de prestigio, desarrollo empresarial, trayectoria, solvencia o innovación. Acudiendo a la información pública del Registro Mercantil, sus últimas cuentas depositadas reflejan que ha cerrado sus dos últimos ejercicios con resultados negativos de 31.819,25 € y 43.918,52; además de resultados negativos de ejercicios anteriores por valor de 259.489,91€ (se aporta información del Registro Mercantil), arrojando además un patrimonio neto negativo de -111.309,16. Según dicho depósito, los datos de empleo medios del año 2016 fue de 0,75. A mayor abundamiento carece en la práctica de actividad alguna, no generando empleo de ningún tipo. Situación no tan drástica pero similar en cuanto al inviable encuadre en los criterios citados, es la de Energías Renovables Oncala, S.L. (por la que se presenta Santiago Aparicio) dedicada a la producción de energía, con poco o nulo empleo y actividad generados, y una cifra de negocio exigua (65.016,06 €). En concreto los datos de empleo medio de los ejercicios 2016 y 2015 fueron de 0,12, según arroja la Memoria depositada”, hace constar Santamaría en su reclamación ante la Junta Electoral.

Energías Renovables Oncala, S.L. de la que es administrador único, comparte domicilio social con su propia empresa de regalos, cuya situación tampoco es mucho mejor. Según la información del Registro Mercantil correspondiente al año 2016, la sociedad con un empleo medio fijo de 1,57 empleados, disponía de un patrimonio neto negativo de 50.790 euros.

Por si esto fuera poco, Santamaría ha puesto de manifiesto que el hecho de que FOES haya promovido el derecho del voto por correo entre los electores, sufragando los costes notariales, supone una “ingerencia excesiva” para el “normal desarrollo” del proceso electoral: Según ha llegado a declarar públicamente el candidato a algunos de los votantes FOES “les gestionó mediante notario, esta solicitud, recibiendo los interesados la documentación pertinente sin haber comparecido ante el fedatario público”.

La candidatura de Aparicio, ante estos ataques, asegura haber interpuesto una decena de denuncias contra el otro candidato, actual presidente de la Cámara, al que desde FOES acusan de hacer uno “uso inadecuado de la institución que ha presidido hasta la apertura de este proceso” y poner en la picota “el buen hacer de los notarios” al criticar el uso del voto por correo.

La aspiración a ocupar la Cámara de Comercio de Soria por parte del que ya es presidente de la patronal autonómica y provincial, cuenta con numerosos críticos que públicamente expresan estos días previos a las elecciones sus dudas acerca de las intenciones de Aparicio si es que finalmente se hace con la presidencia. En esas críticas se incluyen referencias a los ingresos que ha podido percibir durante años en concepto de dietas como presidente de la Federación de Organizaciones Empresariales Sorianas.

Y no es de extrañar. Según la documentación oficial de FOES a la que ha tenido acceso últimoCero, solo de la patronal Soriana, únicamente en concepto de dietas y solo en tres ejercicios (2008/2009 y 2011), Santiago Aparicio llegó a ingresar algo más de 238.000 euros. Una cantidad que pese a ser aparentemente legal, levanta ampollas entre cierto sector del empresariado soriano al que se supone representa.

La documentación en poder de últimoCero también pone de manifiesto el incremento salarial que durante esos años acumuló la dirección de FOES, siempre en manos de María Ángeles Fernández. Según se desprende de las últimas cuentas que se entregaron físicamente a los miembros de la junta directiva de FOES, el salario bruto de la directora que en 2008 superaba los 64.000 euros anuales brutos, pasó a ser de más de 77.000 euros brutos en 2009 y subió hasta 85.230 euros en 2011.

Si a estas cantidades abonadas en concepto de salario de la directora y las dietas del presidente, se suman además, gastos institucionales y de representación, así como el importe de distintos viajes, empresarios críticos con la gestión de Aparicio no dudan en extraer una demoledora conclusión: “Alrededor del 35% de las cuotas que pagan las empresas asociadas a FOES van a parar al bolsillo de la directora y el presidente”.

Se da la circunstancia de que Santiago Aparicio y María Ángeles Fernández han acabado ‘emparentados’ al ser el marido de ésta última primo de la mujer del jefe de los empresarios que aspira ahora también a presidir la Cámara de Comercio de Soria.

Las votaciones serán el 24 de julio, en horario de de 9 a 18 horas ininterrumpidas, en la sede cameral.

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