Vista general del salón de plenos presidido por un Cristo en la sesión de hoy.
Vista general del salón de plenos presidido por un Cristo en la sesión de hoy.

El Cristo que preside el salón de plenos ha sido hoy testigo de la aprobación, con los votos en contra del PP y Ciudadanos, de la moción para impulsar la libertad de conciencia y el carácter laico del Ayuntamiento de Valladolid que ha presentado el grupo Sí se Puede. Como se esperaba, el debate ha puesto de manifiesto la existencia de dos formas de entender cómo debe interpretarse la aconfesionalidad del estado que proclama la actual constitución de 1978 y ha sido aprovechado por la oposición para introducir asuntos que nada tienen que ver como el independentismo o las próximas elecciones.

El debate de la moción ha estado precedido por un apunte del concejal del PP Jesús Enríquez, para hacer constar que se había impedido la intervención en el pleno de la Asociación de Abogados Cristianos, colectivo que días atrás ha iniciado una campaña de recogida de firmas para evitar la aprobación de la moción de Sí se Puede. Ha sido el propio secretario general el que se ha encargado de explicar que no se ha autorizado porque el colectivo no forma parte del registro municipal de asociaciones, un motivo que ya ha servido para impedir la intervención, incluso, de la UGT, ha señalado el alcalde.

Los portavoces de PSOE, SIVA, VTLP, charlan antes de que de comienzo el pleno.
Los portavoces de PSOE, SIVA, VTLP, charlan antes de que de comienzo el pleno.

La moción finalmente aprobada incluye una propuesta para que se elabore una nueva Ley de Libertad de Conciencia y para que “en los espacios de titularidad pública que dependan del Ayuntamiento de Valladolid no exista simbología religiosa, salvo aquella que signifique un bien patrimonial e histórico especialmente contrastado, que será convenientemente protegido y conservado, o cuando los símbolos formen parte de los elementos estructurales o artísticos de la edificación”.

Sí se Puede propone también “que no se promuevan desde el Ayuntamiento ritos o celebraciones religiosas a excepción de aquellos que constituyan un patrimonio cultural o artístico de interés reconocido, como la Semana Santa de Valladolid, por ejemplo, cuyo valor cultural, tradicional o artístico, su significado como patrimonio de la ciudad, trasciende al significado puramente religioso”.

Pilar Vicente, de Ciudadanos y Jesús Presencio, concejal no adscrito.
Pilar Vicente, de Ciudadanos y Jesús Presencio, concejal no adscrito.

Para la portavoz de Ciudadanos, Pilar Vicente, la moción solo busca “dividir y enfrentar”. “No se puede hacer una guerra de algo que no le interesa a nadie”, ha indicado en su primera intervención antes de posicionarse “a favor de la neutralidad pero no del sectarismo” en la segunda. “Se han entregado al independentismo que incita al odio y la división”, ha llegado a usar como supuesto argumento la portavoz de Ciudadanos.

Jesús Enríquez, concejal del PP que ha intervenido en este punto ha ido más allá al calificar la moción, en sintonía con el colectivo ultracatólico de Abogados Cristianos, como un ataque contra la libertad religiosa. “Es una maniobra de distracción para ver quién es más radical ante la debacle electoral que se les avecina”, ha indicado, antes de acabar citando al cantante Víctor Manuel: “Aquí cabemos todos o no cabe ni Dios”. Al igual que el citado colectivo, Enríquez quiso poner de manifiesto la presencia del alcalde en determinados actos religiosos. “Pone una vela a Dios y otra al diablo. Son sus contradicciones”, ha dicho del alcalde antes de acusarle de ser “exponente máximo del travestismo político”.

Bancada popular durante el pleno.
Bancada popular durante el pleno.

La portavoz de Valladolid Toma la Palabra, María Sánchez, ha sido la única que ha llegado a descender al detalle para señalar al cristo que presidía la sala. “¿Qué sentido tiene, por ejemplo, que en este salón de plenos ocupe un lugar un Cristo? No creo que de ninguna forma pueda agraviar a ningún católico que esa imagen se lleve a otro sitio más apropiado, a un espacio religioso o a un museo, en su caso. Pero, sin embargo, sí puede agraviar a una persona de otro credo que diga, con razón, que este pleno también le debe representar. Es una pequeñez, sin duda. Podríamos vivir con ello, como hacemos con un sinfín de pequeñeces, pero es injusto. Y no lo digo yo, en noviembre de 2008 una sentencia obligó al colegio Macías Picavea de Valladolid a retirar el crucifijo de sus aulas por considerar que se vulneraban los derechos de igualdad y libertad de conciencia. ¿Recuerdan el revuelo que se creó? Una lástima ya que aquel hecho no debería ser una noticia, sino una situación lógica en un estado democrático”, ha lamentado.

La concejala de Sí se Puede, Gloria Reguero.
La concejala de Sí se Puede, Gloria Reguero.

La moción, que además incluye entre sus puntos que el Ayuntamiento debe “evitar cualquier financiación y convenio con entidades que inviten al incumplimiento de leyes civiles democráticas o inciten al odio xenófobo, a la violencia machista, homofobia o transfobia, o al enfrentamiento entre comunidades culturales, sociales o religiosas” así como “reclamar la recuperación de propiedades inmatriculadas que pudieran ser consideradas patrimonio de la ciudad de Valladolid, si fuera el caso, a partir del censo que actualmente elabora el Ministerio de Justicia y que afecta a inmatriculaciones producidas después de 1998”, finalmente ha salido adelante.

Este ha sido uno de los temas de más enjundia del pleno que ha vuelto a ser utilizado por el PP para rescatar asuntos como el soterramiento como supuesta arma electoral. En este caso el PP ha pedido que se descarte el convenio de permeabilización y se firme ahora uno similar al que en Murcia ‘garantiza’ el soterramiento. El portavoz del PP, Antonio Martínez Bermejo, olvidándose de la deuda que arrastra la sociedad Valladolid Alta Velocidad gracias a la gestión del PP desde que se creó en 2003, ha llegado a indicar que el soterramiento en Murcia costará 61,5 euros a cada habitante mientras que aquí costará 249 euros por habitante los túneles y pasarelas proyectados.

El presidente y el portavoz del PP, en sus escaños durante el pleno.
El presidente y el portavoz del PP, en sus escaños durante el pleno.

Charo Chávez, portavoz de Sí se Puede ha criticado al PP por volver a usar el soterramiento como “bandera de un partido sin liderazgo ni proyecto”. “Rezuman populismo barato. Están solos y ya no convencen a nadie”, ha espetado.

Para la portavoz de Ciudadanos, el acuerdo alcanzado en Murcia “deja en muy mal lugar” al equipo de Gobierno de Valladolid.

El concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, ha pedido sensatez a la hora de comparar la situación de Murcia con la de Valladolid, insistiendo en la idea de que no se pueden manipular las cifras.

Martínez Bermejo ha acabado diciendo que el tiempo ya se le acaba a este equipo de Gobierno: 222 días, ha contabilizado.

La concejala de Cultura Ana Redondo en una de sus intervenciones durante el pleno.
La concejala de Cultura Ana Redondo en una de sus intervenciones durante el pleno.

Al margen de la discusión de esta moción de tinte electoral, ha resultado esclarecedora otra presentada por el PP para que el Ayuntamiento siga apoyando el ciclo de conciertos Música en la Catedral. La exposición hecha por la concejala del PP Mercedes Cantalapiedra ha dejado claro que durante años el Ayuntamiento ha estado aportando 4.000 euros por cada concierto que se ha celebrado, al que ha asistido una media de 800 personas que han abonado en concepto de donativo 10 euros cada uno.

Los datos aportados por la proponente han bastado para que no le salieran las cuentas a ninguno de los demás concejales, a excepción de Ciudadanos, que ha aprovechado para posicionarse también aquí de la mano del PP.

La concejala de Cultura Ana Redondo ha explicado que el Ayuntamiento colabora ahora a través de la Fundación Municipal de Cultura con 6.000 euros, una cantidad suficiente dados los ingresos de los que dispone el Cabildo para su realización. También ha dejado claro que antes era la empresa privada Agualid la que destinaba el 1% de su presupuesto a actividades culturales y que el Ayuntamiento era el que decidía el destino.

“¿Me está pidiendo que pague facturas sin contrato? ¿sabe que eso es ilegal?” ha llegado a preguntar Redondo a Mercedes Cantalapiedra, quien no ha ocultado su interés en que el Ayuntamiento pague determinadas cantidades por conciertos ya celebrados que estaban fuera del acuerdo original.

La concejala de Sí se Puede, Gloria Reguero, ha llegado a plantear la necesidad de determinar si los supuestos “donativos” que recibe el Cabildo no deberían ser tratados fiscalmente como la venta de entradas que en realidad es.

Rosalba Fontériz, de Valladolid Toma la Palabra, también ha criticado que el PP pretenda que la nueva empresa pública Aquavall se subrogue a los patrocinios de la privada Agualid.

Vista del salón de plenos desde la tribuna del público.
Vista del salón de plenos desde la tribuna del público.

En el pleno celebrado hoy se ha aprobado también una moción de Toma la Palabra para la adhesión de Valladolid al pacto de Política Alimentaria Urbana de Milán.

En el apartado de ruegos y preguntas, el PP ha vuelto a preguntar al alcalde por sus declaraciones de bienes y ha señalado que el saldo de sus cuentas “es irrelevante”. “¡Qué seca tiene que estar la fuente si vuelven a recurrir a esto…! “ ha lamentado Puente.

El PP también se ha interesado por el aumento de sueldo pactado con dos trabajadoras de Viva y el concejal Manuel Saravia ha desvelado que se están elaborando cuatro informes sobre el caso y que ya se ha encontrado información de 9 subidas de categoría en el mismo organismo de las que no fue informado el Consejo de Administración, al contrario de lo que ha ocurrido en este caso.

Una pregunta más, en este caso sobre el posible acuerdo para desatascar la unificación de sedes judiciales en el centro de la ciudad, parece haber acabado con la paciencia del concejal de Urbanismo, que sin desvelar nuevos detalles de la operación en marcha, ha acabado pidiendo al PP que “colaboren un poquito y dejen de hacer daño”.

El pleno acabó pasadas las 13,30 horas. Pese a la moción aprobada hoy, se desconoce si el Cristo de la sala volverá a presidir una nueva sesión.


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