Polvo negro acumulado en el alfeizar de una ventana.
Polvo negro acumulado en el alfeizar de una ventana.

Un año después de que los vecinos de la zona Norte de Valladolid comenzaran a alarmarse por la presencia de un molesto polvo negro, la Junta de Castilla y León sigue sin tener claro de dónde proviene. Según fuentes oficiales de la Consejería de Medio Ambiente, se han efectuado inspecciones a las fábricas de Lingotes Especiales y Michelin “sin que se hayan encontrado anomalías que permitan determinar incumplimientos de los permisos de estas instalaciones”.

Las mismas fuentes indican que “se ha puesto en su conocimiento la situación instando a que las tareas que desarrollan que sean origen de las emisiones de partículas sedimentables, se ejecuten con la máxima precaución posible con el objetivo de evitar dichas emisiones”. “No se tiene por seguro que el foco sean estas fábricas pero ante la posibilidad, han hecho la recomendación de extremar el control y se tienen que realizar más controles, con muestras más grandes, para ver las sustancias que contienen y poder detectar la procedencia”, señalan las fuentes oficiales de la Consejería de Medio Ambiente consultadas por últimoCero.

Muestras de polvo negro recogido en la calle Rigoleto.
Muestras de polvo negro recogido en la calle Rigoleto.

Sin embargo, los análisis encargados por los vecinos por su cuenta hace ya un año son más explícitos: una analítica contratada con el Laboratorio de Técnicas Instrumentales de la Universidad de Valladolid (al cual se le entregaron muestras del polvo acumulado recogidas los días 18 y 24 de octubre de 2017) apuntó que el componente mayoritario de ese ‘polvo negro’ es cuarzo (50%), materia orgánica (25%) y arcillas (destacando montmorillonita) además de incluir trazas de algunos metales pesados.

En el escrito que entonces hicieron llegar a la Junta y al Ayuntamiento hicieron constar que “puesto que el cuarzo o sílice es el principal componente de la arena, la bentonita es un tipo de montmorillonita, y la hulla es materia orgánica de color negro, podemos afirmar que la composición química de la contaminación detectada tiene bastante similitud con las materias primas del proceso de moldeo de Lingotes Especiales S.A. sita en la carretera de Fuensaldaña km. 2, que está ubicada en las proximidades de los barrios afectados”.

El Servicio municipal de Medio Ambiente también requirió entonces los servicios técnicos de un experto en la materia ‘a nivel internacional’, contactando en junio de 2017 con el Doctor Xaver Querol, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. El 16 de octubre ya estaba listo su informe: “Podemos decir que el color negro del polvo se debe a partículas muy finas, entre 1 y 15 micras, de óxido de hierro, siliciuro de hierro y el algunos casos sulfuro de hierro. Muchas de ellas son esféricas e indican un proceso de fusión. También se detectan partículas de silicato de zircono, óxido de titanio, sulfato de bario, fibras de carbono y sulfuros de hierro. Algunas de ellas pueden provenir de abrasivos o de cargas de frenos”.

El resultado del análisis permitió a los técnicos municipales deducir que el foco emisor “es una industria de fundición de metales”, lo que apunta directamente a la fábrica de Lingotes Especiales, como se llegó a indicar textualmente en el informe que acabó siendo remitido a la Junta de Castilla y León para que adoptara las medidas oportunas.

Restos de polvo negro acumulado en una piscina.
Restos de polvo negro acumulado en una piscina.

Pese a todo, la Junta, que llegó a apuntar al tráfico rodado de la Ronda Este como origen del problema, no lo tiene claro. Al margen de estas visitas a las empresas que inicialmente fueron señaladas como posible origen de las emisiones de polvo negro (en concreto de Lingotes Especiales), la Junta ha continuado con las mediciones en la zona.
En concreto, con campañas de medición de las partículas PM10 mediante un captador de alto volumen que ha estado desde antes del verano en la Urbanización Fuente el Sol y se pretende ahora trasladar al barrio de Puente Jardín. “Los resultados de esta campaña indican que todos los valores recogidos están dentro de los márgenes legales establecidos a nivel estatal y europeo, incluida la valoración de los compuestos aromáticos policíclicos (HAP), que ha sido llevada a cabo por el Instituto de Salud Carlos III, que han dado como resultado que estas sustancias estaba por debajo del límite de detección de los equipos”, se indica desde la Consejería.

Además están instalados dos captadores de partículas sedimentables: uno en la urbanización Fuente el Sol y otro en una finca del Camino del Cabildo. “Para este tipo de partículas no hay normativa en España, pero sí en alguna comunidad autónoma que marca el valor de 300 mg/m2/día como el de referencia. Aun así, según las mediciones, en ninguno de los dos emplazamientos en los que se efectúan las mediciones se ha llegado a este valor estando lo valores obtenidos más elevados en el entorno de 170”, se apunta oficialmente

Restos de polvo negro tras un día de lluvia.
Restos de polvo negro tras un día de lluvia.

También se ha desarrollado una campaña de medición en el camino del Cabildo con la Unidad móvil de Medida de la Contaminación atmosférica de la que dispone la Consejería de Fomento y Medio Ambiente obteniéndose unos valores de los contaminantes “semejantes a los obtenidos en otras estaciones fijas situadas en esa zona de la ciudad”.

Así las cosas, el ‘misterio’ continúa y los vecinos comienzan a cansarse de la falta de respuestas, aunque la Junta asegura que “desde la Consejería se ha puesto en conocimiento de los denunciantes de manera inmediata todos los resultados de estos controles desde que se han dispuesto de ellos”. La Asociación de Vecinos Fuente Berrocal, uno de los seis colectivos que denunciaron esta situación en febrero del año pasado, sin embargo, aseguraba a finales de septiembre que seguía sin tener conocimiento oficial de las mediciones efectuadas por la Junta y el Ayuntamiento.

Las fuentes oficiales de la Consejería de Medio Ambiente consultadas por últimoCero aseguran que “la intención de la Junta es seguir haciendo los controles ya realizados hasta ahora, así como realizar otros sobre las muestras recogidas con el fin de confirmar la toxicidad o no de estas sustancias para las personas y el medio ambiente y estando abiertos a la realización de cualquier otra”.

 

El próximo martes 9 de octubre, a las 19,30 horas, la Asociación Vecinal Rondilla ha organizado una asamblea informativa en el centro cívico del barrio en la que se abordará “el problema medioambiental del polvo negro en Valladolid” y en la que intervendrá Javier Gutiérrez, de Ecologistas en Acción, organización que junto a la Asociación de Vecinos Fuente Berrocal, las Comunidades de Propietarios De La Galera, la Asociación de Vecinos Los Comuneros de La Victoria, la Asociación de Vecinos Puente Jardín, la Asociación de Vecinos La Isla del barrio de La Overuela, la Asociación de Vecinos Feria De Muestras de Huerta del Rey, han denunciado el caso ante el Ayuntamiento y la Junta de Castilla y León.


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