El presidente Pedro Sánchez, directivos de Renault y distintas autoridades explican las explicaciones de una operaria durante su visita a la factoría. Foto: Renault
El presidente Pedro Sánchez, directivos de Renault y distintas autoridades explican las explicaciones de una operaria durante su visita a la factoría. Foto: Renault

Los sindicatos que molestan, mejor que no aparezcan. Esto es lo que parece haber pensado hoy la dirección de la multinacional francesa Renault cuando ha vetado la presencia de CGT y Trabajadores Unidos en la vista que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha protagonizado hoy en Valladolid.

Sánchez y el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, acompañados por el director general adjunto del Grupo Renault, Thierry Bolloré, el director de Fabricación y Logística del Grupo Renault y de la Alianza 1 y presidente del Consejo de Administración de Renault, José Vicente de los Mozos y el director general de Renault España y director de operaciones industriales de Europa 2, José Antonio López Ramón y Cajal, han visitado hoy la factoría de Motores y la nueva planta de inyección de Aluminio en Valladolid.

El director general adjunto de Renault, Thierry Bollorè, ha anunciado que el próximo año se construirá una segunda planta de inyección de aluminio, que supondrá la contratación de 200 trabajadores.

En la visita también han estado los líderes nacionales de los sindicatos mayoritarios, Pepe Álvarez (UGT) y Unai Sordo (CCOO), pero ni rastro de los representantes de los trabajadores de la propia fábrica que decidieron dar su apoyo a CGT y a Trabajadores Unidos.

En el caso de CGT, que forma parte de la Junta de Portavoces del Comité Intercentros, no ha sido invitada. Lo mismo que ha ocurrido con Trabajadores Unidos, que tiene representación en el Intercentros.

Dos representantes de Trabajadores Unidos, pese a todo, se han acercado hasta el autobús que ha trasladado a la comitiva oficial por la factoría, pero se les ha negado el acceso, según han informado fuentes del sindicato.

“Es una falta de respeto absoluto a los trabajadores a los que representamos”, ha indicado la portavoz de Trabajadores Unidos, Miryam Largo.

Tanto Trabajadores Unidos como CGT tenían pensado aprovechar la vista del presidente para entregarle sendas cartas en las que cuestionan los fraudes en la contratación y los pactos sociales que implican pérdidas de derechos en la multinacional francesa.

Pedro Sánchez durante su intervención en la factoría. Foto: Renault
Pedro Sánchez durante su intervención en la factoría. Foto: Renault

“¿Cómo puede explicarnos el partido socialista Obrero español la inestabilidad en el empleo que existe actualmente, donde Renault se ha convertido en la ETT más grande de Castilla y León, llegando a tener un 70% de plantilla eventual actualmente?”, se pregunta abiertamente en la carta que Trabajadores Unidos no ha podido trasladar al presidente, mientras que en la CGT se le insta a que la Inspección de Trabajo “actúe de oficio en todas las factorías de Renault y proceda a una revisión exhaustiva de TODOS los contratos formalizados en los últimos años, a tenor de lo dispuesto en el plan director por un trabajo digno 2018, 2019, 2020”.


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