Guillermo, con su patinete eléctrico, por las calles de Valladolid. Foto: Gaspar Francés
Guillermo, con su patinete eléctrico, por las calles de Valladolid. Foto: Gaspar Francés

Guillermo usaba su coche diésel para ir al trabajo. De La Victoria hasta las Delicias. Pero desde hace un mes y medio, un coche diésel menos circula a diario por el puente Poniente, Fuente Dorada, López Gómez, Panaderos, y el túnel por el que llega a las Delicias. Ya ha recorrido 100 kilómetros en su nuevo patinete eléctrico y ha hecho balance: “Quitando días de lluvia y vacaciones podré llegar a recorrer unos 750 kilómetros al año que puedo evitar rodar por la ciudad con un vehículo diésel de más de 500 kilos, recorrido en coche que será casi el doble que en patinete, pues la ruta es mayor, por lo que el ahorro anual será de 1.500 kilómetros no contaminados”.

De forma metódica, Guillermo ha ido confeccionando un pequeño diario de abordo recopilando los incidentes que se han registrado en estos primeros 100 kilómetros de uso, que coinciden con los primeros intentos de regulación legal de este nuevo método alternativo de transporte no contaminante.

“La ruta al trabajo es muy agradable. Hasta tener el patinete iba y venía al trabajo en coche, salvo contadas excepciones en verano que he ido andando y me lleva 40 minutos, para ir en un estupendo paseo a las 6 de la mañana por todo el centro de la ciudad toda en silencio, pero la vuelta, no es lo mismo llegar a comer a las 15’20 horas que a las 15’40 horas, a esa hora ya casi he terminado de comer yendo en coche o en patinete. El caso es que con el patinete eléctrico no tengo que levantarme antes para ir al curro y a la vuelta llego a la misma hora a comer que en coche, a veces antes si me toca dar vueltas con el coche por el barrio buscando aparcamiento.  La distancia medida que recorro en patinete es de 3.800 metros, casi 4 kilómetros”, relata.

Y también ha echado cuentas: “Para amortizar el coste, sin averías ni contar con el gasto eléctrico calculo que tendría que utilizarlo un par de años (3.000 kilómetros en coche), ya veremos lo que dura la batería o el traslado de mi centro de trabajo, porque hasta la nueva ubicación prevista no me plateo ir en patinete. Es lo malo que tiene alejar las zonas de trabajo de las ciudades”, reflexiona apuntando que “si no tuviera coche y teniendo en cuenta los gastos que tiene la amortización sería mucho menor, diría que en 4 meses de usarlo ya estaría amortizado, incluyendo lo ahorrado en combustible, el impuesto circulación, el seguro, mantenimiento, ITV y coste del vehículo”.

Pero también ha registrado con detalle otros incidentes variados, especialmente correspondientes a la primera semana de uso y achacables, reconoce con sinceridad, a su “falta de destreza y fruto de la novedad de la ruta”. “Incidentes que pasan una vez, pero no dos”.

“Al pasar un paso de cebra sin semáforo, me queda la duda si los coches me deben dar prioridad, ha habido el que se ha parado y quien no. Hay peatones que invaden carril bici, pero no ha llegado a haber contacto. He podido reaccionar sin problema para frenar en seco y esquivar por la otra parte. Susto sí, pero sin malas caras y pidiendo perdón por ambas partes”, apunta recordando cómo algún “peatón yendo por la acera que le ve detrás a su paso y se aparta, sin necesidad de ello y sin que le pidiera paso”.

“Sólo el primer día fui por el tramo ciclo-carril a 30 del Puente Mayor, a cuenta de la noticia que salió ese día que decía que mientras no haya normativa los patinetes deben usar el ciclo-carril de 30: realmente opino que no deben usar la calzada ni la de 30”. Una reflexión fruto de la experiencia personal que choca contra la indicación municipal para que este tipo de vehículos circule por las calzadas en lugar de las aceras. Así se lo hizo saber el Gabinete de Movilidad al responder a una de sus peticiones de información: “La circulación de patinetes en el  momento actual no está regulada de manera específica en Valladolid y hasta que lo mismo suceda es necesario respetar lo recogido de manera específica en el  Reglamento General de Circulación en donde se indica que: Los que utilicen monopatines, patines o aparatos similares no podrán circular por la calzada, salvo que se trate de zonas, vías o partes de las mismas que les estén especialmente destinadas y sólo podrán circular a paso de persona por las aceras o por las calles residenciales debidamente señalizadas”.

Guillermo circula con su patinete por la acera. Foto: Gaspar Francés
Guillermo circula con su patinete por la acera. Foto: Gaspar Francés

“No es comparable llevarse por delante un peatón por un patinete, por muy deprisa que vaya, que un patinete arrollado por un coche o camión”, sostiene Guillermo. “Si obligan a circular por la acera a paso de persona 6km/h ¿dónde está la ganancia? para eso vas andando, otra cosa sería si hubiera carril-bici de forma generalizada por la ciudad y hubiera que ir a paso de persona tramos cortos. Desde mi casa hasta la Plaza Mayor que está a 15 minutos andando no me merece la pena ir en patinete, reitero, la ganancia está en poder ir a más de 10km/h”, defiende.

Este nuevo defensor del patinete eléctrico es partidario de conciliar posturas: “Donde haya carril-bici el patinete obligatorio que circule por ahí. Donde no haya carril-bici, circular por las aceras limitado a 10km/h y sin conducción temeraria y separados de las paredes de los edificios (para evitar choques en coincidencia a las salidas de gente de los portales y de coches de las cocheras);  En espacios de mucha densidad peatonal prohibir circular mientras exista esa densidad de viandantes y prohibido circular por la calzada para coches en ningún caso”.

Guillermo también se cuestiona la necesidad o no de suscribir un seguro: “Es curioso que antes del boom de los patinetes nadie se planteaba poner un seguro a las bicicletas, ahora y cuenta de los patinetes se pretende obligar a asegurar patinetes y bicicletas. Opino que es un exceso y un "sacacuartos" obligar hacer seguro a bicicletas y a patinetes que vayan a menos del 30km/h. Si no hubiera esta moda nadie o muy poca gente se estaría planteando imponer un seguro obligatorio a las bicicletas”.

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1 comentario

  1. A cuenta de prohibir los patinetes por las aceras porque "asustan" o porque puedan causar un accidente a viandantes, pues ya que nos ponemos en lo peor con los patinetes, hagamos lo mismo con los coches y los prohibimos que circulen por donde haya personas, porque ni en las aceras estamos seguras.

    Que circulen sólo por zonas acotadas como autovías y circuitos cerrados y prohibido circular por zonas urbanas. El sin-sentido de esta propuesta espero que haga más comprensible el sin-sentido de prohibir ir en patinete por las aceras.

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    https://www.lavanguardia.com/local/20181109/452806899027/accidente-travessera-de-gracia-heridos-barcelona.html?utm_source=facebook&utm_medium=social&utm_content=local&utm_campaign=lv
    Personas heridas que circulaban por la acera al perder un coche el control.