Carlos Ghosn, presidente 'suspendido' de Renault.
Carlos Ghosn, presidente 'suspendido' de Renault.

Noticias como la detención del todopoderoso Carlos Ghosn, presidente de la alianza Automovilística franco-nipona Renault-Nissan, acusado por la fiscalía japonesa de haber escondido ingresos por valor de 8.000 millones de yenes (62,3 millones de euros) y no ‘solamente’ 5.000 millones como se indicó inicialmente, pesan como una losa en el desplome de las bolsas, pero mucho más en la moral de los miles de trabajadores que cada día propiciaron con su trabajo en las cadenas de producción el presunto enriquecimiento ilícito del que recuerdan como “el verdugo de los costes”, impulsor de los “trabajadores a coste cero” que ha acabado reinventando la figura del “jornalero industrial”.

La huella Ghosn en las factorías de Renault en Valladolid y Palencia se padece a diario.

Corría el año 2005 cuando el sindicato minoritario en Renault, Trabajadores Unidos, se preguntaba “¿Quién es Carlos Ghosn?” en una hoja informativa difundida en los tablones de anuncios de las factorías de la multinacional francesa en Valladolid y Palencia.

“Ghosn es un especialista en reestructuraciones, basa su estrategia en el recorte de costes, reduce el número de abastecedores para hacer más negocios con menos compañías a cambio de reducciones agudas de los precios. Esta es sin duda su piedra filosofal. Los trabajadores de Renault en Valladolid podríamos entender así el cierre de las empresas auxiliares y los recortes de plantilla en la actualidad. Es un especialista en hacer a los trabajadores partícipes de los problemas para conseguir de nosotros un mayor esfuerzo y sacrificio, aunque sea a costa de perder nuestros derechos, lo cual no es nuevo para nosotros”, advertía entonces el sindicato en su nota informativa.

La pasada semana, en una asamblea los actuales representantes del sindicato lo recordaban refiriéndose a ‘il padrino’ Ghosn y la pleitesía rendida durante años por los sindicatos mayoritarios "que han acabado siempre firmando sus planes industriales".

Su llegada a la Alianza Nissan-Renault coincide con la crisis del Modus en las factorías de Renault en España. Agotada la bolsa de horas que supuestamente se había diseñado para evitar ERTES, estos comienzan a aplicarse “sin piedad”, recuerda Unai Hernández, de CGT. “Dada la media de edad de la plantilla, se abren varios planes de bajas incentivadas para reducir el volumen de la plantilla, con la consiguiente destrucción de puestos de trabajo. Se comienza a practicar la política de lo que él llamó "free cash flow". Esto consiste en tener "dinero liberado en caja", a base de reducir los stocks a su mínima expresión y deshacerse de todo aquello que no sea imprescindible.
Esto ha contribuido, indirectamente, a un deterioro de las instalaciones y una deshumanizacion de las fábricas; sólo es importante lo que es rentable y productivo”, explica.

Firma del acuerdo en Renault.
Firma de un acuerdo en Renault con los sindicatos mayoritarios.

Y es que la ‘huella Ghosn” en las factorías ha supuesto, según CGT, que la negociación de los convenios colectivos ha sido sustituida en la práctica por los Planes Industriales, que “suponen un nuevo modelo de chantaje contra la plantilla, con la complicidad de la administración pública” ante la amenza de una posible deslocalización. Mientras que los planes industriales han reducido nuestros derechos a la mínima expresión, Renault ha recibido millones y millones de euros en forma de subvenciones de todo tipo”, comenta Hernández.

Prueba de ello es que durante estos años se ha multiplicado el número de becarios que ingresan en la empresa para "completar su formación" y que “representan el paradigma de la ideología que anida en las profundidades de este laureado "empresaurio": el obrero, coste cero”, sostiene CGT, que denuncia también la proliferación de los acuerdos con universidades, el servicio estatal público de empleo, la fundación tripartita... “para ‘favorecer’ el acceso al empleo a jóvenes y otros colectivos, pero siempre a coste cero”.

Inauguración de la primera línea de ensamblaje en serie de un coche eléctrico, el Twizy, a la que asistió en 2011 el por entonces príncipe, Felipe de Borbón. Foto: JCyL
Inauguración de la primera línea de ensamblaje en serie de un coche eléctrico, el Twizy, a la que asistió en 2011 el por entonces príncipe, Felipe de Borbón. Foto: JCyL

“De una plantilla de empleo fijo de alrededor de 8.000 trabajadores pasó a ser a una plantilla en torno a 6.000 donde más del 70% pasó a ser eventual cobrando el 70% del salario por el mismo trabajo que un trabajador fijo, creando sus famosas escalas salariales que se plasmaron en forma de convenios firmados por los sindicatos colaboradores UGT, CCOO y SCP… Se empezaron a dar subvenciones y reducir primas y congeló salarios desde 2008 mientras las ventas subían y Renault ganaba, los trabajadores le empezaron a salir gratis”, resumen portavoces de Trabajadores Unidos.

La aplicación de los planes de Ghosn ha supuesto que sean cinco ya las categorías de entrada en Renault, algo que provoca que “una persona que hace el mismo trabajo que otra, cobre un 27,5% menos”, apunta CGT.

Se ha disparado la tasa de temporalidad a extremos hasta ahora desconocidos, incumpliendo la Ley de manera sistemática mientras la Administración mira para otro lado. Con Carlos Ghosn se ha reinventado la figura del ‘jornalero industrial’. Bajo su ‘reinado’, se han impuesto nuevos ritmos de trabajo, destinados al aumentar la productividad eliminando coeficientes de fatiga y deteriorando así la salud de las trabajadoras y trabajadores. También se creó el turno fin de semana, trabajando 13 horas en cadena, y que se quedaron sin derecho a paro”, recuerdan los dirigentes de CGT sin olvidar que “también el colectivo de ‘estructura’ ha sufrido las políticas de este señor, eliminando cientos de puestos de trabajo y sobrecargando la actividad de las compañeras y compañeros que continúan en la empresa. Este colectivo está siendo especialmente golpeado por problemas de estrés y ansiedad, problemas que también se van extendiendo al resto de la plantilla”.

Ghosn, el ‘brillante empresario’, autor de no pocos ‘milagros’ para la prensa especializada a sueldo de las marcas automovilísticas, pasa ahora sus días en una celda japonesa. Ha sido despedido como presidente de Nissan, aunque sigue siendo presidente de la Alianza y presidente ‘suspendido’ en Renault. Ya se habla de cambios en la estructura del grupo que afectarán a las factorías de Valladolid y Palencia. Ghosn, aún encarcelado, sigue dejando huella en muchos trabajadores que no le olvidan… ni le echan de menos.


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