Salón de belleza en la Casa de las Mujeres de Bojador. Foto: Gaspar Francés
Salón de belleza en la Casa de las Mujeres de Bojador. Foto: Gaspar Francés

La wilaya de Bojador es un campamento que se comenzó a construir a raíz de que allí estuviera instalado una Escuela militar de mujeres conocido como el 27 de febrero (día de la proclamación de la República Saharaui) en los años 80. Con forme las mujeres de la escuela se iban casando, se empezaron a asentar haimas y construir casas alrededor de esta escuela donde los hombres no tenían permitida la entrada.

Recién llegada de la mesa redonda en Ginebra. La expedición de Castilla y León que visita estos días los campamentos de refugiados en Tinduf (Argelia) es recibida por una mujer sonriente. Es Fatma Medhi la Presidenta de la Unión de Mujeres Saharauis, una de las organizaciones que lleva funcionando desde 1974. Desde entonces esta organización ha ido modificando sus estrategias según el momento en el que le ha tocado vivir a la población saharaui.

Fatma Medhi la Presidenta de la Unión de Mujeres Saharauis. Foto: Gaspar Francés
Fatma Medhi la Presidenta de la Unión de Mujeres Saharauis. Foto: Gaspar Francés

Durante los primeros años se trabajo en los servicios y organización de los campamentos. A las mujeres las tocó trabajar dentro de los campamentos. Todos los hombres, menos los que tuvieran alguna deficiencia física, tenían que estar combatiendo. Un hecho determinante porque se definió una diferencia y un progreso, en una sociedad que es árabe y musulmana y donde las mujeres tienen un papel destinado solo a servir a la familia y nunca en la política.

También la UMS participaba en todas las delegaciones en el exterior. La Secretaria General electa de la organización pasa a formar parte del Secretariado General, como todas las organizaciones de masa del Frente Polisario.

Desde 1974 hasta 1980 la UMS tenía un papel importante en los barrios y municipios sin tener una estructura fija. Por eso en 1980, las mujeres celebraron el primer congreso donde se decidió cambiar el sistema y constituir una organización propia. Se elaboraron unos estatutos, un plan de acción y unas líneas de trabajo con los intereses de las mujeres a nivel político, social y cultural.

Se han celebrado ya cuatro congresos de mujeres hasta la fecha. En un principio se celebraban cada cinco años, luego cada cuatro y actualmente cada tres. El próximo, se celebrará en febrero del año que viene.

En el congreso del 96 la línea fundamental a trabajar fueron los servicios sociales, creándose centros para niños con discapacidades. Esto consiguió la integración de los niños con problemas y también de las madres en la sociedad. También se comenzó una línea de trabajo con personas mayores y otra política. A nivel local hay muchas mujeres trabajando en política. Hay un 48% de gobernadoras y de cargos de responsabilidad de las Dairas existe casi un 80%. Pero Fatma lamenta que no exista mucha representatividad de la mujer en los Ministerios y explica cuál es la razón: “Las mujeres no quieren trabajar lejos de la familia. Esto es un derecho. Pero creo que esto nos afecta a todas y debemos tener mas presencia y pensar en nuestra imagen. Ni la religión, ni la cultura deben ser un obstáculo para el empoderamiento de la mujer”. “No podemos tener un Estado progresista sino tenemos mujeres en la política”, añadió.

En 2004 se inició un programa de micro-créditos a las mujeres. Una iniciativa vasca. “Tenemos 100.000 euros que se reparten en los diferentes proyectos de todas las wilayas, dependiendo del proyecto que se lleve a cabo”. Las mujeres saharauis son muy responsables para devolver ese dinero que reciben, para la creación de cooperativas de ganadería, tiendas de costura... Actualmente se ha iniciado una cooperativa de taxis. Se han comprado ya tres vehículos, que cuando las mujeres devuelvan el dinero servirán para comprar mas. “Esto cambia la vieja mentalidad de que las mujeres no pueden conducir”. Y es que, según sostuvo:  “El éxito de una mujer es el éxito de todas”.

Radio local de Bojador. Foto: Gaspar Francés
Radio local de Bojador. Foto: Gaspar Francés

Para estar presentes en las wilayas se han creado las llamadas casas de las mujeres. Estas casas son espacios donde las mujeres imparten clases de idiomas, cursos de salud, de informática, de empoderamiento económico... Antes de ayer terminó un curso de 2 semanas, sobre cómo tienen que hacer las mujeres para mejorar su presencia en la información. En estas casas se pueden reunir para expresar sus problemas y sentirse mas unidas y apoyarse las unas a las otras.

Existen cuatro, la primera fue abierta en Smara y se componen de una guardería, un salón grande donde juntarse y debatir, oficinas, espacios para las distintas cooperativas que se forman, aulas para estudiar, bibliotecas, baño y salón de belleza con productos naturales para potenciar las costumbres de la cultura saharaui.

También, tienen un programa de radio donde las mujeres cuentan sus historias para que la perspectiva de la mujer no desaparezca. “Es necesario que las mujeres estemos en la historia”, afirman.

Referente a la violencia de género en los campamentos la presidenta ha declarado que nunca se ha registrado ningún caso de violencia física. Pero Fatma entiende que puede haber otro tipo de violencias como por ejemplo: la igualdad de los incentivos (todos los trabajos son voluntarios, no se recibe un sueldo) y se lucha porque estos incentivos sean iguales para todos y porque en un futuro, cuando se puedan gozar de sueldos, no exista ningún problema al respecto. En la Unión de Mujeres Saharauis se realizan cursos para identificar otro tipo de violencias como por ejemplo la verbal .“Cuando no se conoce, no se distingue”, reconocen.

Visita de la expedición de Castilla y León a la cooperativa ArtTifariti. Foto: Gaspar Francés
Visita de la expedición de Castilla y León a la cooperativa ArtTifariti. Foto: Gaspar Francés

“Antiguamente las mujeres no podían decir una palabra a los hombres y las mujeres mayores son reticentes a estos cambios y suelen decir que Las mujeres no estamos cuidando nuestra posición como mujer como es debido. Si el marido hace o dice algo que no le gusta a la mujer, esta puede volver con su familia y esto dificulta que la mujer regrese con su marido” explicó. “Las sociedades cambian, y la saharaui está viviendo esos cambios. Estos cambios son rápidos. Las nuevas generaciones están cerca de otras culturas, de otros tipos de educación y la mentalidad es diferente. En cualquier cultura hay aspectos negativos y positivos pero nosotras por lo menos estamos intentando luchar por esos aspectos positivos”, indicó.

Los divorcios en el Sahara no son ningún problema. Se pueden casar todas las veces que quieran y aún teniendo muchos hijos, esto tampoco es una dificultad. Cuando una pareja se divorcia se celebra una fiesta para hacer ver que las mujeres divorciadas tiene el mismo o mas valor que la que está casada. La fiesta puede ser de dos formas: Antiguamente la preparaban los hombres que estaban interesados en la mujer divorciada, marcándose así el futuro de una nueva pareja. Ahora son las amigas y la familia las que organizan esa fiesta. “Porque lo mas importante es que la mujer se sienta arropada por la familia”, aseguran.

Esto no ocurre en ninguno de los países de alrededor. “Cuando se habla del matrimonio en el Sáhara, se habla de respeto y un maltrato por parte del hombre a una mujer es una falta de respeto a toda la familia”, relatan.

Entrada a los locales de la Unión de mujeres Saharauis en Bojador. Foto: Gaspar Francés
Entrada a los locales de la Unión de mujeres Saharauis en Bojador. Foto: Gaspar Francés

Otra de la seña de identidad saharaui es que cuando se celebra un divorcio, es la mujer la que se queda con todo. “Esta muy mal visto que el hombre se quede con algo. Todo lo que hay en una casa es propiedad de la mujer y esto se refleja en el Corán”. El año pasado hubo un caso de un hombre que quería quitar el tejado de fibrocemento de la casa “eso fue una alarma y la familia no lo permitió”. Existen muchos refranes sobre esto. Uno es el que dice: “El hombre que sabe tratar bien a una mujer, es un caballero. El hombre que no trata bien a una mujer es un perro”.

¿Por qué las mujeres tienen tantos hijos? Intentan que la cultura saharaui no se pierda y termine siendo una población envejecida hasta llegar a su desaparición. La población tiene la conciencia de que los niños no suponen ninguna carga: “Todo lo contrario, las familias son grandes y así podemos ayudamos los unos a los otros”. Hubo un intento fallido de hacer una residencia de ancianos, “pero la idea de familia es muy distinta a la del primer mundo”. Es una cultura diferente, por eso no hay una planificación familiar. Existen los anticonceptivos y se utilizan, pero “son muy secundarios en nuestra cultura” dijo.

Local de la Unión de Mujeres Saharauis. Foto: Gaspar Francés
Local de la Unión de Mujeres Saharauis. Foto: Gaspar Francés

Sobre el tema de la homosexualidad en el Sáhara, Fatma explicó que no es un tema que se trate en la sociedad, porque esta sociedad es musulmana, con costumbres muy arraigadas y todavía no es un tema que la sociedad demande, ni existe un interés sobre el tema. “Cuando la gente lo escucha es algo raro. Pero como he dicho las sociedades cambian y no sabemos que pasará en el futuro”.

Fatma Medhi, Presidenta de la Unión de Mujeres Saharauis, con motivo de su reciente viaje a Ginebra expreso: “No se ha negociado aún nada, simplemente estamos creando un ambiente de debate. Marruecos al menos se ha sentado con el Frente Polisario y la presencia de Argelia y Mauritania fue muy positiva ya que Argelia marcó su postura de compromiso del derecho internacional y el derecho de autodeterminación de todos los pueblos, incluido el Saharaui. La posición de Mauritania también fue positiva porque apoya una solución urgente al problema. Marruecos sigue sin estar de acuerdo con el referéndum y dice que no es la única vía para conseguir la autodeterminación. “Si hay otra vía, estamos dispuestos aceptarla. Pero esa vía tiene que conducir al derecho de autodeterminación”.

Fatma Mohamet Lemin Bêlla (Gobernadora de la wilaya de Bojador). Foto Gaspar Francés
Fatma Mohamet Lemin Bêlla (Gobernadora de la wilaya de Bojador). Foto Gaspar Francés

La expedición de Castilla y León también se ha reunido con Fatma Mohamet Lemin Bêlla (Gobernadora de la wilaya de Bojador) que fue durante 8 años directora de la “Escuela 27 de Febrero”. Agradeció la visita haciendo un recorrido por la radio local, una de las cooperativas de mujeres llamada “ArtTifariti” donde vendían camisetas y cuadros con temática del saharaui y al Hospital de Bojador. Un hospital donde están actualmente trabajando un grupo de médicos y voluntarios gallegos que hace años actuaban en el de Smara y ahora les han destinado a este, que es también uno de los que en peores condiciones se encuentra de todos los campamentos, pero sin embargo, a simple vista se ven mas medicamentos y material que el de Smara donde en teoría actúa el Sacyl. “Eso es porque venimos brigadas de médicos dos veces al año, diez días, la última vez en junio”, declaró Noélia Porto coordinadora de la Casa sanitaria de Galicia en Bojador.

El procurador Manuel Mitadiel, a las puertas del hospital de Bojador. Foto: Gaspar Francés
El procurador Manuel Mitadiel, a las puertas del hospital de Bojador. Foto: Gaspar Francés

Tras el regreso a las casas de acogida esperaba un exquisito carnero con patatas fritas de las manos de Lala, y los últimos tés del marido, Mohamed, en la sobremesa. En la mente ya se prepara el siguiente viaje. ¿En febrero, al congreso de mujeres, la maratón y celebración del aniversario de la fundación de la RASD? Quien sabe. Pero lo que está claro es que tras este nuevo viaje se reafirma el compromiso con este pueblo en resistencia. Hacer llegar su voz al resto del mundo y recordar los compromisos adquiridos es una tarea inexcusable.


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