La concejala Victoria Soto, en el centro, recoge el premio en el Ministerio.
La concejala Victoria Soto, en el centro, recoge el premio en el Ministerio.

El Programa de prevención y actuación frente al absentismo escolar que desarrolla el Ayuntamiento de Valladolid ha sido premiado en el IV Concurso de Buenas Prácticas Municipales en la prevención y detección del acoso escolar y en la prevención del absentismo escolar que otorga la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).

El premio ha sido recogido esta mañana por la concejala de Educación, Infancia e Igualdad, María Victoria Soto, en el acto celebrado en el auditorio del Ministerio de Cultura y Deporte.

El programa de Absentismo Escolar que desarrolla el Ayuntamiento de Valladolid se enmarca dentro de la competencia atribuida a las entidades locales para “participar en la vigilancia del cumplimiento de la escolaridad obligatoria”. El fin último de este programa es prevenir y controlar el absentismo escolar de los menores de la ciudad de Valladolid.

Sus principales objetivos son proporcionar a los padres y madres conocimientos y habilidades para el cuidado adecuado al menor y asegurar la satisfacción de sus necesidades básicas, intervenir con la familia en aquellas áreas o facetas que sean necesarias para la consecución de la escolarización del menor y llevar a cabo un estrecho seguimiento del alumnado con riesgo de absentismo escolar atendiendo a su situación personal, familiar y/o social.

También persigue otros objetivos más específicos, como: realizar una intervención social preventiva, orientativa y educativa con la familia a partir de un proyecto de intervención individualizado, contribuir a la detección de las situaciones de absentismo en los menores, de cara a prevenir el abandono y fracaso escolar, fomentar la finalización de la escolarización obligatoria en el alumnado absentista como forma de prevenir conductas desadaptadas, sensibilizar a las familias sobre la importancia de la escolarización temprana, para fomentar hábitos educativos y adaptarse progresivamente al entorno escolar, concienciar a las familias sobre la importancia de la educación como instrumento o vehículo de desarrollo personal y promoción socio-laboral, fomentar la interrelación colegio-familia, y asesorar y orientar sobre los recursos existentes que ayuden a la familia a regularizar la asistencia a clase de sus hijos e hijas.

Por parte del equipo específico de profesionales del Programa Municipal de Absentismo se lleva a cabo una acción específica. Se lleva a cabo una intervención integral con las familias de los menores absentistas que tiene en cuenta los distintos factores que influyen conjuntamente sobre la situación: aspectos escolares y educativos, otras áreas de intervención social decisivas para la consecución de nuestros objetivos: la salud, los hábitos domésticos, la situación económica y laboral, la vivienda, etc. Para ello se diseña el plan de actuación desde el contexto comunitario de la familia en estrecha coordinación con el resto de los equipos y redes sociales que están incidiendo sobre la familia, especialmente los Centros de Acción Social y los centros educativos.

Según el Ayuntamiento, los resultados del programa están siendo satisfactorios. Los índices de absentismo no aumentan y además se han conseguido otros beneficios, como la sensibilización de los ciudadanos y participación de las distintas asociaciones en la detección de menores absentistas, el mayor conocimiento por parte del profesorado de las características y problemáticas familiares, la implicación de los padres en el sistema educativo, el desarrollo integral de sus capacidades intelectuales, afectivas, sociales y éticas, y la realización de actuaciones preventivas con los menores frente a la exclusión social que permitan un acceso en igualdad a su desarrollo.


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