IES Ribera de Castilla de Valladolid.
IES Ribera de Castilla de Valladolid.

“Aunque toda la comunidad educativa conoce lo que supone entrar en una de esas ‘cámaras de tortura’ con unas ratios de 21 alumnos de este tipo, a nadie parece importarle mucho cuando salimos de allí completamente tensos o con un ataque de nervios”. Este es solo uno de los párrafos de la carta que firman y han hecho pública un grupo de profesores del IES Ribera de Castilla que imparten clase de FP Básica, hartos y frustrados por el mal funcionamiento del sistema, más allá de lo que sucede en su centro.

Los profesores, en la misiva que han hecho llegar al sindicato CGT que respalda sus demandas, señalan que imparten contenidos “que no interesan a la gran mayoría de alumnos” y que eso provoca que “no se muestren receptivos a la hora de aprender lo que para ellos es totalmente inútil”. “Nuestra misión es más guardarlos que aportarles ningún beneficio a nivel académico”, afirman como crítica general a unas situaciones que se producen no solo en su centro, si no en prácticamente todos los que imparten este tipo de estudios.

“Esto nos causa un sentimiento de frustración porque no estamos cualificados para realizar el trabajo que, dada la problemática de estos jóvenes, deberían realizar otros profesionales”, entienden los profesores antes de cuestionarse si es ético obligarles “a soportar alumnos con una agresividad de cuyas causas no son responsables”.

Los docentes del IES Ribera de Castilla que firman esta carta indican que su conciencia les hace sentir “cómplices del encubrimiento de una realidad social que no va a mejorar si se sigue ocultando”.

“Las soluciones no están en nuestra mano, pero sospechamos que pasarían por una mayor inversión en la creación de Centros de Formación Ocupacional donde los alumnos realicen actividades que les sean provechosas para su futuro profesional con una oferta de posibilidades adecuadas a sus características”, entienden los docentes, que proponen como medidas mejorara algo la situación que este tipo de puestos sea considerado de difícil desempeño, se ocuparan de forma voluntaria y fueran compensados con más puntos en los concursos de traslados, económicamente o de cualquier otra forma que beneficiara a quien los eligiese.

CGT, sindicato al que han hecho llegar su queja, comparte el sentir de los docentes al considerar que el de FP Básica se trata de un programa que intenta evitar el fracaso escolar, “pero que sin los medios necesarios se queda sin argumentos, reflejando una realidad que no gusta ni a los alumnos, pues no les motivan los contenidos; ni a los profesores que las imparten, pues hacen más una labor de guarda que de docencia, teniendo que soportar numerosas conductas disruptivas en el aula”.

“Desde CGT creemos que la denuncia que presenta este grupo de profesores, seguramente sea compartida y respaldada por casi toda la comunidad educativa y también por nuestros sindicato, pues apostamos por la diversidad, la inclusión y la integración escolar de todo tipo de alumnado, y para ello reclamamos los medios tanto humanos como materiales y técnicos que sean necesarios”, reclama el sindicato.

2 Comentarios

  1. Soy profesor de FP básica del Instituto Ribera de Castilla y afiliado a la CGT desde el año 1991. No tengo conocimiento de dicha carta ni suscribo las afirmaciones de cámara de tortura, que creo que es altamente ofensiva para mis alumn@s a l@s que quiero y respeto.
    Si estoy de acuerdo con que las ratios son altas y l@s alumn@s no están siguiendo un plan de estudios que les vaya bien.
    También comparto al 100 por 100 la postura del sindicato que afirma que este tipo de estudios, sin financiación adecuada, no puede funcionar, pero que es necesario hacer una apuesta por la integración social de todo tipo de alumnado.
    También estaría dispuesto a buscar alternativas que mejoren el plan de estudios y que les abran a est@s chic@s las puertas de un mejor futuro.

  2. Al igual que Juan Carlos, soy profesora de FP básica en el Instituto Ribera de Castilla. Tampoco tengo conocimiento de dicha carta y, si bien es cierto que deberían mejorarse los medios de los que disponemos, me parece una falta de respeto hacia mis alumnos, a los que aprecio y valoro, decir que impartir estos estudios sea una "cámara de tortura".
    En mi caso, disfruto enormemente dando clase a estos alumnos y viendo cómo luchan por conseguir forjarse un buen futuro.

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