Fachada del tanatorio El Salvador de Valladolid.
Fachada del tanatorio El Salvador de Valladolid.

El Juzgado de Instrucción número 6 de Valladolid, que investiga presuntas prácticas irregulares en la actividad de la empresa funeraria El Salvador, ha acordado este martes levantar el secreto de sumario de la pieza en la que se acordaron las intervenciones telefónicas que hicieron posible la operación con 15 detenidos.

El juzgado investiga, entre otras actividades presuntamente irregulares, si se retiraban los ataúdes antes de la incineración y se revendían. Tales prácticas habrían estado realizándose durante 20 años, “pero no afectan a todas las incineraciones realizadas en este periodo”. De manera provisional, se estima que fueron retirados casi 6.000 féretros entre 1995 y 2015.

Según indica el juzgado, a los afectados se les irá llamando paulatinamente para informarles de la existencia del procedimiento judicial. Se contactará con ellos y se les hará el ofrecimiento de acciones para que puedan personarse en la causa.

El pasado sábado, la magistrada acordó el ingreso en prisión provisional comunicada y sin fianza del dueño de la mercantil, y la prisión provisional eludible bajo fianza de 800.000 euros de su hijo, que aún permanece en la cárcel.

Los otros trece arrestados quedaron en libertad. Todos ellos, los 15 detenidos, son investigados en una causa abierta por delitos continuados de estafa y falsedad, delito contra la hacienda pública, blanqueo y organización criminal.

Se trata de una calificación jurídica genérica y provisional, indica el juzgado. Las diligencias que se practiquen a lo largo de la instrucción judicial permitirán esclarecer la participación de cada uno de los investigados en los hechos y, en función de ello, la concreción de los posibles delitos.

Las diligencias tienen su origen en 2017. En el marco de esta investigación, el pasado jueves la Policía Nacional practicó por orden judicial siete entradas y registros en domicilios particulares y empresas de la capital y de la localidad de Santovenia de Pisuerga. 

El dueño del grupo El Salvador, Ignacio Morchón, en declaraciones a un periódico local en 2011 cuando inauguró sus nuevas instalaciones en Valladolid aseguró: “Queremos que sea lo más parecido a un hotel y que todas las necesidades estén cubiertas. Un tanatorio se utiliza por desgracia en momentos muy delicados y los clientes valoran mucho que estén cubiertas sus necesidades", dijo.

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