Cabecera de la multitudinaria manifestación celebrada en Valladolid a favor de los centros de Educación Especial. Foto: Gaspar Francés
Cabecera de la multitudinaria manifestación celebrada en Valladolid a favor de los centros de Educación Especial. Foto: Gaspar Francés

Una marea de más de 5.000 corazones verdes se ha manifestado hoy en Valladolid para exigir el mantenimiento de los colegios de Educación Especial y en contra de las medidas propuestas por el Cermi en el Consejo Escolar del Estado, en las que solicita la reorientación de este tipo de centros educativos para convertirlos en centros de recursos de apoyo.

La gran movilización, en la que han participado familias enteras llegadas desde distintos puntos del país, ha estado marcada por un grito que se ha repetido durante el recorrido realizado entre la Plaza de Colón, la Plaza Zorrilla, Plaza España y Calle Muro, a las puertas del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad: “¡CERMI, escucha, queremos la Especial!”.

“Somos más de 5.000, CERMI escúchanos”, “Este es nuestro cole y mira como mola”; “Hoy en Valladolid, mañana en Madrid”, han sido las consignas más coreadas por los manifestantes, entre los que se encontraban representantes de ampas de colegios, profesores de centros (públicos y privados) y casi ninguna presencia de políticos salvo la de algunos a título personal, como es el caso del concejal Héctor Gallego, de Sí se Puede o la del histórico dirigente socialista vallisoletano, Jorge Félix Alonso.

Los organizadores han señalado que la propuesta sobre la mesa conllevará la desaparición progresiva de los 477 Centros de Educación Especial existentes en España con el consiguiente trasvase hacia centros ordinarios de los más de 37.000 alumnos que actualmente cursan en estos centros de educación especial.

"Reclamamos un pacto de Estado. Que todos los políticos se pongan de acuerdo para que esto no suceda", ha exigido la portavoz de la Asociación de Ayuda a la Dependencia y Enfermedades Raras de Castilla y León, Yolanda de la Viuda, visiblemente satisfecha con la respuesta dada a la convocatoria de movilización.

“Ante esta situación, las familias con alumnado en centros de educación especial, no podemos sino alertar a los gobernantes, políticos y población en general de, que estas medidas se basan en un grave desconocimiento de lo que es la discapacidad y de las distintas actividades educativas que tienen lugar en estos centros de educación especial para proveer de conocimientos y habilidades a estos alumnos con diversidad y, que en la mayoría de los casos tienen una elevada afectación que limita en gran medida su capacidad intelectual. Entendemos que evitar la segregación educativa no consiste en conformar aulas donde converjan las distintas necesidades, sino muy al contrario, reforzar una educación transversal que contemple las distintas necesidades educativas y ofrezca respuestas adecuadas a cada caso, con un proyecto educativo propio, recursos específicos en función de la discapacidad y donde prevalezcan los avances formativos sobre el tiempo necesario para conseguirlos, entendiendo de esta manera que los Centros de Educación Especial son agentes activos de la Inclusión de una manera no forzada y acorde con las características propias de cada alumno y alumna”, sostienen los colectivos convocantes, convencidos de que “la inclusión no se puede remitir a una serie de horas lectivas de niños y niñas con necesidades especiales en un colegio de formación ordinaria, sino que trasciende a todos los ámbitos de la vida de estas personas, tanto a nivel social, como personal y de pertenencia a la comunidad, destacando en este aspecto la labor encomiable de algún centro de educación especial de Castilla y León premiado por el Ministerio de Educación al mejor proyecto inclusivo”.

“La adaptación de los colegios ordinarios a la inclusión de las personas con discapacidad que están en colegios de educación especial son cantos de sirena, ya que se requiere un ingente aumento de medios humanos y técnicos para llevar a cabo esta misión, con el consiguiente aumento del gasto”, sostienen.

Con la promesa de trasladar a Madrid la gran movilización registrada hoy en Valladolid y con la lectura de una carta escrita por Inés, de 11 años sobre la experiencia vivida por su hermana en un cole de Educación Especial –“Cuando vayáis al cole de Educación Especial lo entenderéis todo”, dijo dirigiéndose a los responsables educativos- a las puertas del CERMI, que acabó, empapado por una marea de corazones verdes estampados en su portón de acceso.


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