Letrero del hospital comarcal de Medina del Campo.
Letrero del hospital comarcal de Medina del Campo.

El Sindicato de Enfermería SATSE en Valladolid denuncia que en el Hospital de Medina del Campo hay una sola enfermera en el turno de noche en algunas unidades de hospitalización, que en algunos casos superan los 30 pacientes, lo que "supone un riesgo para la salud de esos pacientes, una merma de la calidad de la asistencia que se puede ofrecer a los mismos y una sobrecarga de trabajo para esa enfermera, que está sometida a un enorme estrés".

SATSE Valladolid destaca que en el Hospital Comarcal de Medina del Campo durante el turno de noche hay una enfermera para las unidades de Pediatría/Ginecología, y que en las de Traumatología y Cirugía (que cuentan con 28 y 26 camas respectivamente), hay una sola enfermera más otra que comparten ambas plantas.

En el caso de la unidad de Medicina Interna, que cuenta con hasta 34 camas, hay dos enfermeras, pero una de ellas está catalogada como “de cobertura”, es decir, que en el caso de que se la requiera para la realización de un TAC urgente u otra urgencia, se la saca de dicha unidad para atender esa incidencia y queda Medicina Interna con 34 pacientes y una sola enfermera.

Se da la circunstancia de que la unidad de Ginecología puede recibir también pacientes de otras unidades en el caso de que esas unidades se encuentren al completo, por lo que el trabajo de enfermería aumenta en dicha unidad, explica el sindicato.

SATSE Valladolid insiste en que esta situación es insostenible porque se pone en riesgo la salud de los pacientes ingresados y también la de los profesionales enfermeros que se ven solos durante la noche para atender a numerosos pacientes e incidencias, lo que genera una importante carga de estrés que en nada beneficia la asistencia sanitaria y que conlleva riesgos.

SATSE está desarrollando una campaña que incluye una recogida de firmas en Castilla y León y en el resto de España para que el Congreso de los Diputados debata una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que busca garantizar por ley un número máximo de pacientes por profesional de enfermería en Castilla y León  y ofrecer así una mejor atención sanitaria con mayor calidad y seguridad.

La ratio de estos profesionales enfermeros por 1.000 habitantes en Castilla y León es de 4,31, mientras que en Europa es de 8,8. SATSE alude al caso de Medina del Campo, en la provincia de Valladolid, con unidades de 34 pacientes que por la noche son atendidas en algunos casos por un solo enfermero, mientras que la ratio segura es de 6-8 pacientes por enfermero. Esto afecta negativamente a la calidad de la atención sanitaria y, por tanto, a los cuidados de Enfermería que reciben los pacientes cuando acuden a un hospital.

A juicio de SATSE Valladolid, no se está teniendo en cuenta que estas cifras aumentan la morbilidad y el riesgo de mortalidad en los pacientes y que ya hay estudios internacionales que concluyen que cuando la ratio se sitúa en torno a 10 pacientes por enfermera, el riesgo de mortalidad puede aumentar 1,37 veces en comparación con una asignación menor de pacientes por cada enfermera, y que por cada incremento de un 10% en número de enfermeras en unidades de hospitalización general, disminuye en un 7% la probabilidad de que muera un paciente hospitalizado.

El Sindicato de Enfermería entiende que los pacientes no deben recibir una asistencia sanitaria en estas codiciones, con esa deficiencia absoluta en el número de enfermeras. "Mejorar su número en las plantas de hospitalización supone ofrecer una atención más segura, humana y de mayor calidad para los pacientes; los profesionales trabajarán con una menor carga laboral, lo que repercutirá positivamente en su salud y seguridad en el trabajo, y en el Sistema Sanitario", defiende.

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