Un intenso y ágil debate organizado por la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública de Valladolid ha servido para conocer las propuestas de los principales partidos políticos de cara a las próxima elecciones autonómicas. Solo el PP, partido responsable de la situación del sistema sanitario público de Castilla y León, declinó la invitación y no dio la cara.

Sí que lo hicieron, PSOE, Podemos y Castilla y León en Marcha (la plataforma con la que concurre IU) y Ciudadanos que compartieron casi plenamente el diagnóstico de la situación, aunque no así el tratamiento para el ‘paciente’.

El recién elegido senador socialista por Valladolid y médico especialista en Atención Primaria, Manuel Escarda, indicó en su intervención que la defensa del sistema sanitario público “va en el ADN” del PSOE. “Un sistema eficiente y barato que el PP ha puesto en cuestión por culpa de los recortes que a su vez han provocadazo la desmoralización de los profesionales y el desapego de los ciudadanos. “Asegurar la sostenibilidad del sistema con una fiscalidad más justa, relanzar la Atención Primaria, puerta de acceso al sistema, para ganar eficacia y poder reducir listas de espera”, fueron algunas de las apuestas planteadas por Escarda en s intervención inicial.

Mesa del debate en el Ateneo Republicano. FOTO: Gaspar Francés
Mesa del debate en el Ateneo Republicano. FOTO: Gaspar Francés

Pablo Fernández, candidato de Podemos-Equo a la Junta, dejó clara la apuesta de su formación por “una sanidad pública, universal y gratuita” con críticas al PP por “concebir la sanidad como un negocio”. Su propuesta, incluso, supera las demandas de la Plataforma de la Sanidad Pública: blindar en el Estatuto de Autonomía que el 8% del PIB autonómico se destine a Sanidad y que de ese presupuesto, el 25% se destine a la Atención Primaria. Fernández aprovechó también su turno para cargar contra la “calamitosa política del PP, con una nefasta gestión del personal, sin previsión ante las jubilaciones inminentes que amenazan la Atención Primaria” y demandando que “se acabe con los conciertos y se duplique la inversión para contratación de facultativos”.

Para el aspirante a presidir la Junta bajo las siglas de Ciudadanos, el ex diputado y también médico, Francisco Igea, dejó claro desde el principio que “no hay grandes diferencias entre las políticas sanitarias desarrolladas durante años por el PSOE y el PP”, manejó datos que ponen de manifiesto que “el porcentaje de derivaciones a la sanidad privada es similar en todas las comunidades autónomas” y apostó de forma inequívoca por “una sanidad gestionada por los profesionales”. “Los partidos no pueden copar todos los niveles de gestión”, dijo antes de plantear como medidas concretas “recuperar a los profesionales desincentivados”. “Hacen falta más recursos, pero el primer paso es cambiar el sistema de financiación global de las Comunidades Autónomas porque hay algunas sobrefinanciadas”, sostuvo Igea, convencido de la necesidad de implantar verdaderos controles de calidad con baremos objetivos para medir la eficacia de la gestión sanitaria.

El actual procurador de IU en las Cortes y cabeza de lista de la plataforma de confluencia Castilla y León en Marcha de cara a las elecciones autonómicas, José Sarrión, contundente, aseguró que lleva 4 años denunciando, en las comisiones de las Cortes y también en la calle, la deriva de la gestión sanitaria autonómica. Sarrión, y Fernández pusieron en el centro del debate como origen de los recortes la modificación del artículo 135 de la Constitución para pagar los intereses de la deuda antes que financiar servicios públicos. “La Sanidad pública es una conquista y es una obligación mantenerla por ser una de las joyas más preciadas”.

Público asistente al debate sobre Sanidad. Foto: Gaspar Francés

El diagnóstico inicial, en el que con matices, todos los portavoces políticos coincidieron, dio paso a algunos asuntos concretos donde ya sí se pudieron ver algunas diferencias de calado, especialmente de las formaciones de izquierda frente a Ciudadanos. El debate se estructuró en base a ejes que abordaron los recursos, la recuperación de la gestión pública en el Hospital de Burgos, la reorganización de áreas dentro del sistema, la reapertura del centro de especialidades en el barrio de Delicias y, por último, sin que estuviera previsto, se incluyó un último punto puesto sobre la mesa por ciudadanos para proponer la libertad de elección de centro médico.

José Sarrión (Castilla y León en Marcha) y Pablo Fernández (Podemos). Foto: Gaspar Francés
José Sarrión (Castilla y León en Marcha) y Pablo Fernández (Podemos). Foto: Gaspar Francés

Castilla y León en Marcha y su portavoz José Sarrión abogaron por igualar por arriba la cartera de servicios de las distintas comunidades autónomas con la implantación de una fiscalidad progresiva propia en Castilla y León.

Igea, de Ciudadanos, planteó incrementar el presupuesto sanitario hasta el 7% del PIB en una legislatura lo que “supone duplicar los actuales niveles de gasto”.

El candidato de Ciudadanos, Francisco Igea. Foto: Gaspar Francés
El candidato de Ciudadanos, Francisco Igea. Foto: Gaspar Francés

Sólo Pablo Fernández de Podemos fija su propuesta por encima de las aspiraciones de la Plataforma por la Sanidad y eleva hasta el 8% del PIB la cifra a invertir para poder hacer frente a la actual situación y poder revertir los recortes.

Manuel Escarda, del PSOE, fijó ese incremento en el 7% del PIB de forma inicial para incrementarlo medio punto más a lo largo de la legislatura.

Hubo coincidencia casi plena en las críticas al modelo de financiación público privada que ha supuesto un agujero negro para las arcas de la Comunidad a la hora de construir el Hospital Universitario de Burgos. Todos los partidos se mostraron a favor de su reversión al sistema público. Igea recordó que su partido ha sido el único que ha llevado a este asunto a la Fiscalía, aunque fue contestado por el resto de partidos con una queja: el acuerdo era ir “en comandita” al juzgado, pero Ciudadanos no esperó. “Dijeron que no era el momento oportuno, quizás porque se avecinaba la campaña electoral y uno de los dueños de las empresas gestora es también el dueño de muchos medios de comunicación”, dijo Igea sin llegar a citar a Miguel Méndez Pozo, Duero del 50% de RTVCyL y distintas cabeceras provinciales. “Lo que está claro es que vamos a exigir el cumplimiento íntegro del contrato y que no vamos a pagar tres veces por lo mismo”, sentenció Igea.

El senador socialista Manuel Escarda. Foto: Gaspar Francés
El senador socialista Manuel Escarda. Foto: Gaspar Francés

Fernández puso como ejemplo el HUBU como una maniobra del PP para favorecer a sus “empresarios afines” y al igual que José Sarrión vaticinó que por este tema “algunas personas van a acabar en la cárcel”.

Hubo consenso entre los portavoces de los distintos grupos en la necesidad de reabrir el centro de especialidades del barrio de las Delicias en Valladolid, en la reorganización de las áreas, en la supresión de la contratación de médicos de área y también en la universalización de la Sanidad, aunque en este último punto, el portavoz de Ciudadanos dejó claro que hay que establecer límites y concretar que se cubre con las tarjetas sanitarias que dan derecho al uso del sistema.

La principal diferencia entre los partidos de izquierda y Ciudadanos se explicitó en el último punto abordado en la charla que fue apuntado por el líder de la formación naranja: su apuesta por la libertad de elección de centro médico como fórmula para promover la competitividad y atajar las listas de espera.

Todos los demás representantes políticos criticaron la medida puesta sobre la mesa por Igea: “Los servicios públicos no pueden competir entre sí. El libremercado no existe, son los padres”, dijo Sarrión, mientras Fernández de Podemos exigió garantías de equidad y criticó que Ciudadanos habla de libertad de elección en realidad habla de desigualdad. Escarda defendió la gestión política del sistema, aunque basándose en los criterios e indicadores de calidad transparentes y objetivos que también demandan el resto de formaciones.

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