Manuel Saravia dando la mano a Luis Velez al finalizar el pleno. FOTO: Gaspar Francés
Manuel Saravia dando la mano a Luis Velez al finalizar el pleno. FOTO: Gaspar Francés

Los votos de la derecha vallisoletana no han sido suficientes para que el equipo de Gobierno Municipal haya sacado adelante hoy, en el penúltimo pleno de la legislatura, la aprobación provisional de la revisión del Plan General de Ordenación Urbana que acaba con el modelo especulativo de urbanismo difuso con el que el PP gobernó la ciudad desde 2003.

El nuevo documento urbanístico ahora solo queda pendiente para su aprobación definitiva del dictamen de la Comisión Regional de Urbanismo después de que durante meses haya sido demorado por el Servicio Territorial de Patrimonio (el arquitecto Leopoldo Cortejoso, fue miembro de la lista del PP a las municipales de 2015), apuesta por una ciudad compacta, sostenible y viable pero además, supondrá un punto y final al modelo de ciudad expansivo que ha propiciado pelotazos urbanísticos gracias, entre otros, a las áreas homogéneas que desaparecen en el nuevo documento. Un planeamiento que también flexibiliza usos para favorecer al comercio y otras actividades económicas nuevas en toda la ciudad donde existen muchas operaciones económicas inmobiliarias pendientes de la aprobación precisamente de esta revisión del PGOU.

Momento de la votación en la bancada del Partido Popular. FOTO: Gaspar Francés

El anterior PGOU que se aprobó por el pleno fue modificado de forma subrepticia en su camino hasta el Boletín Oficial, donde aparecieron publicados 70 artículos cambiados para favorecer a determinados empresarios. La cúpula del Urbanismo del Gobierno del PP ya se ha sentado en el banquillo para responder por estos hechos y se enfrentan a elevadas peticiones de cárcel.

En el debate plenario de hoy, la derecha vallisoletana (y el concejal no adscrito, Jesús Presencio, candidato de Contigo Somos Democracia), no ha aportado nada nuevo a la discusión sobre el modelo urbanístico de la ciudad. Sus crítica se han centrado en la oportunidad de la aprobación a seis días de las elecciones y al recurrente soterramiento que condicionó durante años el planeamiento de la ciudad y que se ha demostrado inviable económicamente.

Pilar Vicente durante el pleno de esta mañana. FOTO: Gaspar Francés

La portavoz de Ciudadanos, Pilar Vicente, que no repetirá en el puesto y aprovechó su última intervención para despedirse entre críticas “a los que hacen daño personal” y a los que tienen “ansias por los sillones” para asegurar que el PGOU debería haber sido “fruto del consenso”. “Este va a ser el Plan Saravia y siento pena, tendría que haber sido el de todos los vecinos. Es una oportunidad perdida”, ha dicho.

Charo Chávez, durante una de sus intervenciones. FOTO: Gaspar Francés

La todavía portavoz de Sí se Puede y candidata número 4 en la lista del PSOE, Charo Chávez, que reivindicó el papel de su formación en los pasos dados para crear “un nuevo Valladolid” y criticó el PGOU de 2003 por ser “un fracaso, incapaz de resolver los problemas” y que propició “un modelo expansivo del que se han beneficiad o unos pocos: Un plan del pelotazo”. Para Chávez, el PGOU aprobado inicialmente “cumple con las expectativas de Sí se Puede para una ciudad del siglo XXI”.

Pedro Herrero durante su última intervención esta mañana. FOTO: Gaspar Francés

El portavoz del PSOE, Pedro Herrero, centró su crítica en el intento fallido del PP para que este pleno no se celebrara, lo que le dio pie a hablar del “desembarco de los caídos en la lista del PP municipal” o de los distintos escándalos urbanísticos protagonizados en la época del anterior alcalde del PP cuya factura cifró en 130 millones para las arcas municipales. “Cuando hablamos de urbanismo se les cae a ustedes la careta y se les ve su verdadera cara de lobby”, sentenció.

El actual portavoz del PP, José Antonio Martínez Bermejo, ha iniciado su intervención con críticas a la celebración de este pleno extraordinario a seis días de las elecciones. “Podríamos llamarlo picaresca electoral. Incluso podríamos definirlo como un acto de desconfianza a esperar a que hablen los vecinos. Pero ante todo este pleno extraordinario es la prueba del nueve; sí, la prueba del nueve de que ustedes dan por perdidas las elecciones del domingo próximo. Si ustedes tuvieran claro el resultado electoral, si de verdad creyeran que van a repetir su gobierno, no ejercerían este filibusterismo político. Por lo tanto, de nuevo demuestran en este pleno lo que llevan demostrando desde 2015: su falta de confianza en los vecinos y lo mucho que les cuesta darles participación”, espetó Martínez Bermejo.

Marinez Bermejo dirigiéndose a Pedro Herrero. FOTO: Gaspar Francés

“Esencialmente, la revisión del PGOU que nos presentan es la congelación de Valladolid y la vuelta al siglo XIX. Señor Puente Después de prometer ante notario el soterramiento en 2011 y en 2015 proponerlo como el proyecto más importante de Valladolid en este siglo, ¿Cómo es posible que nos presente ahora este Plan que intenta imposibilitarlo? Usted traiciona a los vecinos de Valladolid con esos vaivenes de proyecto de ciudad”, ha defendido el portavoz del PP que ha acabado reconociendo que ahora su partido está a favor de “reducir el amplísimo crecimiento de la ciudad que preveía el Plan vigente”.

“Todos los vecinos lo saben. Le quedan a usted 10 minutos de alcalde y pronto, Pilar del Olmo, la próxima alcaldesa de Valladolid irá a visitarle pronto a Madrid para que haga un Parador en la ciudad, ya que usted ya tiene preparada la puerta giratoria de salida en el gobierno pro-independentista de Sánchez. Eso es lo que poco que usted cree en esta ciudad. Piensa en su futuro personal en lugar del de sus vecinos”, ha acusado Martínez Bermejo sin que el alcalde Óscar Puente le llegara a contestar.

Manuel Saravia en un momento del pleno. FOTO: Gaspar Francés

El concejal de Urbanismo y candidato de Valladolid Toma la Palabra, Manuel Saravia, ha defendido el plan producto de un larguísimo trabajo en el que se ha implicado al equipo de técnicos de la Concejalía en lugar de externalizar los trabajos. Hoy se han hecho públicos los costes del desarrollo del PGOU. La aprobación inicial que encargó el PP a Prointec costó 680.000 euros y, tras el cambio de Gobierno, su concreción y finalización, incluidas las 1.557 horas extras abonadas a los funcionarios del consistorio, 377.000 euros lo que supone un coste global de 888.941,53 € (sin IVA).

Sin centrarse en las respuestas dadas a cada una de las intervenciones de los portavoces de la oposición Saravia ha aprovechado para hacer una defensa final del documento aprobado invitando a los concejales a “una supuesta visión de la ciudad dentro de 5, 6 o 7 años” en la que ya son visibles algunos de los cambios operados gracias a la nueva ordenación.

El alcalde, Oscar Puente, sonrriente al finalizar el pleno. FOTO: Gaspar Francés

“Se debate de nuevo sobre un plan que se sabe para lo que vale. Porque un PGOU es un marco de trabajo. Que se centra en la ciudad que existe. Que asume muchos proyectos antiguos, aún pendientes. Que son de unos y de otros. Y de los que vendrán. Que se va modificando sobre la marcha, cuando hace falta un plan. Que es de todos y de todas. Abierto. Que está pensado a partir de los intereses de la ciudadanía y no de los grandes propietarios de suelos o grandes promotores como en el periodo precedente. Fíjense: en esta descripción he incluido algunos temas suyos, o muy antiguos. Por supuesto, en el recorrido que he hecho no está todo… y faltan zonas y propuestas por todas partes. Solo he querido mostrar el sentido del plan que se presenta: centrado en la ciudad existente. Que se cuida. Por eso les pido que aprueben este plan. Porque el plan es de todos. De verdad. Hagamos un esfuerzo de concordia” ha pedido Saravia a los partidos de la derecha en el pleno que no le han hecho caso y que presidido por un Cristo, ha puesto el punto y final a los debates plenarios de la legislatura a las 10,30 horas.

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